El pedido formulado por Bonfatti no tendrá un recorrido sencillo en el ámbito de la Legislatura. La oposición exige conocer las modificaciones que plantea el Ejecutivo. La autonomía municipal y la descentralización, entre los ejes de la discusión.
El pedido de reforma constitucional formulado en su discurso de asunción por el gobernador Antonio Bonfatti no será un tránsito simple en la Legislatura. La primera pregunta que se hace la oposición es por qué ese planteo no lo llevaron adelante el socialismo y sus socios del Frente Progresista cuando tenían la mayoría en la Cámara de Diputados y lo hacen ahora cuando son minoría. Asimismo, sería preciso saber cuáles son los puntos que se pretenden reformar desde el Ejecutivo para armar un núcleo de coincidencias básicas. Lo cierto es que en 2012 se cumplen 50 años de la última reforma de la Carta Magna provincial realizada en 1962 y dicho texto está desactualizado con la Constitución nacional. Habrá que ver si eso ayuda a que esta vez se logren los acuerdos políticos necesarios para lograr esa modificación.
En esta gestión gubernamental se da la particularidad, en realidad una situación inédita en la provincia, de que el partido de gobierno no tiene mayoría en ninguna de las dos Cámaras legislativas y eso, quizás, lejos de ser un impedimento sea la posibilidad para que la oposición imponga los puntos a discutir en una futura reforma constitucional para lo cual es necesario de "una ley especial, sancionada con el voto de las dos terceras partes de los miembros de cada Cámara", tal cual lo expresa el artículo 114 de la Carta Magna.
La voluntad
El presidente de la Cámara de Diputados, el peronista Luis Daniel Rubeo, se mostró apegado a los decisiones partidarias: "El Partido Justicialista resolvió en su último congreso que los legisladores provinciales no se expresaran sobre la reforma constitucional hasta tanto no lo hagan los cuerpos orgánicos del partido y yo voy a respetar la voluntad de ese congreso".
No obstante, Rubeo recordó que a iniciativa suya se "declaró el año 2012 como ‘el año de la reforma’, ya que se cumplen 50 años de la reforma constitucional de 1962" y agregó que él personalmente se viene reuniendo "con los convencionales constituyentes que aún quedan de aquella reforma para formarme una opinión de las cuestiones que funcionaron y de las que no, de esta Constitución que hoy está vigente".
La posición
En la misma sintonía, desde el Movimiento Evita, Gerardo Rico indicó que "antes de reformar la Constitución sería bueno que el nuevo gobierno cumpla con la actual Carta Magna provincial, aunque sobre ese tema habrá que ver cuál es la posición que toma al respecto el Partido Justicialista".
Para Roberto Mirabella (del sector de Omar Perotti), primero habría que "discutir el núcleo de coincidencias básicas para ver qué es lo que se quiere reformar y en qué cosas coincidimos" y se preguntó: "Si el Frente Progresista tenía mayoría (en Diputados) por qué no la llevaron adelante en estos cuatro años que pasaron".
Oscar Urruty, del Partido del Progreso Social (PPS), aliado del PJ, reiteró que la posición de su sector "es reformista" y que dicha modificación "debe servir para fortalecer la posición del Estado frente al poder del mercado y mejorar la calidad institucional de la provincia, independientemente de quien coyunturalmente la gobierne".
El temario
Entre los temas que consideró necesario incluir en la reforma mencionó: "Consagrar la autonomía municipal plena, fortalecer los organismos de control, incorporar nuevos derechos e instituir mecanismos que aporten a transformar la democracia representativa en participativa, llevar a cuatro años el período de gobierno en las comunas; darle rango constitucional a la defensa del patrimonio, del medio ambiente y la preservación de los recursos naturales e instituir los derechos de los consumidores y usuarios".
Pero un dato no menor en el que se centró Urruty fue "en el modo" en que se deben "construir los consensos para que la reforma sea posible". Sin dudas, este es "el desafío que enfrenta como actor principal" el gobernador Bonfatti. "Podríamos decir que la actual Constitución no es la que genera frenos a la acción de gobierno y hace imprescindible su reforma, pero tampoco deberíamos cerrarnos a analizar la posibilidad de llevarla adelante", destacó.
Las prioridades
En ese sentido, Mirabella se mostró a favor de "la autonomía municipal y la descentralización" y denunció que "el socialismo conformó los nodos, que es desconcentración, y lo hicieron sin margen legal y por fuera de la Constitución".
Para el legislador rafaelino "la gente está preocupada por otras cosas y Bonfatti sobre eso no dijo nada (en su discurso), sólo habló de la reforma constitucional. Nada dijo del déficit de 1.200 millones de pesos que tiene la provincia" y se preguntó si el gobernador "va a hacer una auditoría como hizo (Hermes) Binner cuando asumió la Gobernación en 2007".
Mirabella se quejó porque Bonfatti "no habló ni de seguridad, ni de infraestructura. De cualquier manera la reforma es un tema que habrá que discutir al interior del peronismo, lo que yo pueda decir es la opinión personal de un diputado más".
Desde el bloque del PRO, el vicepresidente segundo de la Cámara, Federico Angelini, consideró que a la Constitución "hay que actualizarla, pero hay que tener los tiempos necesarios para hacerlo".
Para el PRO —destacó Angelini— "es fundamental darles la autonomía a los municipios, pero para eso no es necesario esperar la reforma, se puede hacer por ley, esa para nosotros es la madre de todas las batallas" y le tiró un centro al gobernador: "Todo lo que venga planteado desde el Ejecutivo estamos dispuestos a sentarnos a dar las discusiones necesarias".
El debate
Su compañera de bancada, pero del sector del Peronismo Federal, Alejandra Vucasovich coincidió en la necesidad de "dar el debate por la reforma y trabajarlo".
Del discurso de Bonfatti rescató "su intención de diálogo, algo que no hubo en estos cuatro años" y —al igual que la mayoría de sus colegas— la legisladora sostuvo que "uno de los temas de la reforma constitucional, y en realidad en lo que estamos de acuerdo y queremos trabajarlo, es la autonomía municipal para las ciudades de primera categoría. Rosario tiene capacidad y desarrollo para tener ya la autonomía y, más allá de la reforma constitucional, eso se puede implementar de forma inmediata a través de una ley de autonomía".
La gestión de Bonfatti recién comenzó a dar sus primeros pasos, habrá que ver si logra a través del prometido diálogo sumar las voluntades necesarias en la Legislatura para lograr la ansiada y declamada reforma de la Constitución de la provincia de Santa Fe.
50 años después
Ante la asamblea Legislativa, Antonio Bonfatti aprovechó para pedir otra reforma constitucional, a 50 años de la última.
"Los convoco para que seamos protagonistas de un momento histórico, que le permita a nuestra provincia tener la constitución que se merece: una Constitución democrática por origen y moderna por contenido, que no esté en mora con la Constitución nacional", expresó.
El cambio prevé la reelección por una vez para el gobernador (no incluiría a Bonfatti); contemplaría la autonomía para Santa Fe y Rosario, y la extensión de mandato para presidentes comunales. El proyecto original del socialismo incluía la unicameralidad, pero esto fue dejado de lado ante la oposición del radicalismo.




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