DIFERENCIAS ENTRE LOS JUDICIALES

La mayoría de las agrupaciones que forman la Seccional Capital de la Unión de Empleados de Justicia de la Nación a través de un comunicado expresaron su posición de no adherir al paro nacional convocado por la CGT para del miércoles 27 de junio, pese a que el secretario General de UEJN, Julio Piumato, adhirió a la misma.
A través de un comunicado emitido por los delegados de Comisión Interna la Seccional 2 de la Unión de Empleados de Justicia de la Nación, Javier Tocci, Facundo Cavadid, Adrián Hermoso, Manuel Carboni y Leonardo Gola manifestó su no adhesión al paro nacional convocado por la CGT el próximo miércoles 27 de junio.

El mismo expresa:

"El presente comunicado, tiene como objetivo expresar la nítida oposición de nuestra agrupación gremial al paro nacional convocado por el Secretario General de la CGT para el miércoles próximo. Junto con la mayoría de las agrupaciones que forman la Seccional 2 de la Unión de Empleados de Justicia de la Nación (Capital Federal) se ha decidido a través de la votación de los miembros de la Comisión Directiva la NO adhesión a la referida medida.

Los integrantes de Convocatoria Judicial queremos expresar de esta manera nuestro compromiso con el Proyecto Nacional, Popular y Democrático iniciado en 2003 y hoy conducido por nuestra presidente, la Dra. Cristina Fernández de Kirchner. Creemos que el profundo proceso de inclusión y de ampliación de derechos que ha significado dicho Proyecto, debe estar por sobre los intereses sectoriales de las diferentes organizaciones que conforman nuestra sociedad. En un momento de grave crisis económica mundial, donde los trabajadores de los países centrales viven un constante retroceso en sus derechos y condiciones laborales, nuestro país sostiene desde 2003 un proceso de apertura de paritarias que no se vivía en la Argentina desde los años previos a la última dictadura militar. De esta forma, año a año se ha venido recuperando el poder adquisitivo de los trabajadores de todos los sectores con acuerdos salariales siempre superiores a los índices de inflación tanto oficiales como privados. Por otra parte, la creación de más de cinco millones de nuevos puestos de trabajo es uno de los hechos más importantes de la últimos diez años, retomando niveles de empleo anteriores a la década neoliberal-menemista. También debemos recordar, que la Argentina posee el salario mínimo vital y móvil más alto de Latinoamérica tanto en su valor nominal, como en lo que refiere al poder adquisitivo del mismo.

Este análisis político de la realidad que vivimos no nos impide reconocer la legitimidad del reclamo de actualizar los índices del mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias, como así también la necesidad de ampliar el cobro de Asignaciones Familiares para la totalidad de los trabajadores tomando en cuenta criterios de proporcionalidad y equidad.

No podemos compartir las medidas altamente desproporcionadas con las que el Sindicato liderado por Hugo y Pablo Moyano han embestido en estos últimos días contra el Gobierno Nacional y la sociedad en general. Tampoco podemos pasar por alto el esquema de alianzas y de repercusiones de tal iniciativa y mucho menos su lanzamiento desde un canal de televisión del grupo Clarín, ni las lamentables y oportunistas palabras pronunciadas acerca de la ley de servicios audiovisuales en dicho medio. Tampoco compartimos las poco felices declaraciones con las que se han atacado tanto a funcionarios como incluso contra la propia presidenta.

Las diferencias y las críticas son posibles en el seno del campo popular y su ausencia o debilidad orgánica constituyen un déficit a superar en el camino de robustecimiento político y cultural del pueblo argentino. Sin embargo, plantear disputas de poder al interior del campo popular y ante un curso que consideran desfavorable avanzar a desplegarlas aliándose a sus enemigos históricos habla del aventurerismo y del individualismo de un grupo de dirigentes que conduce a un sector de trabajadores y de luchadores a una confrontación absurda con el proyecto político que más ha hecho por derechos de los trabajadores desde el primer peronismo.

En un proceso democrático como el que vivimos, ningún actor político, empresarial o sindical puede arrogarse el derecho de poner en riesgo la paz social del país anteponiendo reclamos sectoriales por sobre el interés y el bienestar colectivo.

Ante las también polémicas declaraciones del Secretario General de la UEJN a nivel Nacional -Julio Piumato- y su reiterada adhesión a la línea política actual del Sr. Hugo Moyano, las lamentamos profundamente y expresamos nuestra sorpresa y nuestra indignación porque son contradictorias con su historia de lucha contra el neoliberalismo de los noventa y con las posiciones que ha expresado durante los últimos ocho años tanto al interior de nuestra organización gremial, como en sus habituales exposiciones mediáticas. Este cambio triste y lamentable, basado en una lectura política errada, en una voluntad de disputa ideologista y megalómana y en el sostenimiento de acciones claramente dirigidas a mellar el proceso popular abierto en el 2003, nos obliga a hacer pública nuestras diferencias y transparentar a nuestros representados las diferencias políticas claras y tajantes que tenemos con estas actitudes camaleónicas.

Finalmente, estamos convencidos del papel protagónico que los trabajadores tenemos y debemos seguir teniendo en el actual proceso de transformaciones que vive nuestro país. Siempre exigiendo la mayor responsabilidad de nuestros dirigentes a la hora de conducir los destinos de nuestras organizaciones gremiales en un contexto de grave crisis económica mundial y de la presencia de resabios golpistas que aun sobreviven en nuestro continente".

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