A diferencia de la UNT, la UBA no quiere a ex represores en sus claustros

El Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires (UBA) resolvió ayer por unanimidad anular el pedido efectuado por algunos ex represores implicados en la última dictadura militar que querían cursar estudios mediante el programa "UBA XXII".
El Consejo Superior de la Universidad de Buenos Aires (UBA) resolvió ayer por unanimidad anular el pedido efectuado por algunos ex represores implicados en la última dictadura militar que querían cursar estudios mediante el programa "UBA XXII".

La postura asumida por la UBA difiere de la adoptada por la Universidad Nacional de Tucumán, que esta semana volvió a protagonizar un escándalo, luego de que la Facultad de Derecho realizara una polémica excepción para readmitir como alumno, fuera de término, a Juan Carlos Benedicto, procesado y detenido por delitos de lesa humanidad.

La resolución de la UBA que "veta" el acceso de ex represores a sus claustros fue tomada luego de un encuentro entre el órgano académico, integrado por el rector, Rubén Hallú, los decanos de las facultades y cinco representantes de los claustros de profesores, graduados y estudiantes.

En el encuentro, la comisión entendió que si bien el propósito de la Universidad es "permitir la libre discusión de ideas y la más amplia confrontación de concepciones del mundo", la particularidad del caso implica que "quienes aspiran a incorporarse a su comunidad universitaria, en la actualidad y desde siempre, defienden públicamente la tesis de una pretendida inexistencia, legitimidad o justificación de esos delitos de que fueran víctimas los propios miembros de su comunidad universitaria". Los pedidos de inscripción habían sido efectuados por represores que cumplen condena por crímenes cometidos durante la dictadura militar, entre ellos, Adolfo Donda, Carlos Jurio y Oscar Rolón.

"Hay que cambiar el reglamento"

El ex legislador provincial y líder del partido Pueblo Unido, Gumersindo Parajón, opinó que el Consejo Superior de la UNT "tendrá que cambiar el reglamento sobre las inscripciones" a los fines de evitar que personas vinculadas con la represión de Estado, como el caso del escribano Benedicto, puedan ser readmitidos. "De lo contrario, mañana en la Facultad de Derecho pondrán el nombre de Alfredo Astiz o de Josef Mengele al Aula Magna, argumentando que éste último fue un gran científico", ironizó.

Parajón recordó que "la secretaria Académica de la Facultad de Derecho (Nélida Escudero) dijo acerca de la inscripción de Benedicto, que se inclinan por la inclusión y que a nadie se le puede impedir estudiar". Sin embargo, opinó que "entonces el Consejo Superior tendrá que cambiar el reglamento, porque no se puede admitir la inscripción a personas que fueron represores y asesinos de los propios estudiantes universitarios en la dictadura militar".

Finalmente, aseveró que "que la UNT, que se convirtió en una fábrica, no para la producción de profesionales idóneos, sino de legisladores nacionales y provinciales”.

Comentá la nota