La difícil tarea de reunir aliados y agigantar el paro

Moyano suma respaldos a la marcha, pero no a la huelga; apoyo del agro
Son muchos los adherentes a los reclamos de Hugo Moyano, pero son pocos los que acatarán el llamado a una huelga general. Ni siquiera los gremios aliados al líder de la CGT determinaron aún el cese total de actividades para el miércoles próximo, el día que se activará una marcha sindical en contra del Gobierno en la Plaza de Mayo.

Con algunas demoras y paros parciales, el transporte público estará garantizado, así como el tendido ferroviario y los vuelos de cabotaje. Así lo confirmaron a LA NACION desde la moyanista Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT) y desde otros sindicatos opositores vinculados a la actividad.

A pesar de algunas presiones, Moyano no conseguirá paralizar todo el país. De todos modos, la fortaleza de su gremio ya será una muestra de su poder de fuego: frenará por 24 horas a todas las ramas de los camioneros. No habrá transportes de combustibles y de mercaderías para los supermecados. Se afectará el normal funcionamiento de la recolección de basura en Buenos Aires y la Capital Federal, así como la distribución del correo postal y de los diarios y revistas.

La movilización se hará para reclamar una baja o eliminación del impuesto a las ganancias a los trabajadores y por los excluidos del beneficio de las asignaciones familiares. Estos motivos sirvieron de imán para que distintos sectores sindicales, sociales, políticos y agropecuarios se sumen a la protesta de la CGT.

"La medida instrumentará las modalidades para que se garantice el traslado de la gente a la movilización. Pero la marcha tendrá el impulso de toda la CGT", dijo Juan Carlos Schmid, titular de la CATT.

Moyano se garantizó la presencia del sector disidente de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) a pesar de que su líder, Pablo Micheli, lo condicionó al desconocer el listado de oradores y los detalles del acto. Junto con Micheli irían las organizaciones sociales de Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa.

La manifestación coincidirá, además, con una marcha de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), prevista con anterioridad porque el miércoles se celebra el día del estatal.

Además de su tropa de aliados cegetistas, Moyano ya tendió un puente con la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo. El gastronómico y los 56 gremios que lo acompañan anunciarán pasado mañana que jugarán con el líder camionero. Como la gran mayoría, marcharán a la Plaza de Mayo, pero no cesarán sus respectivas actividades. Tampoco estaba decidio Barrionuevo a tomarse una foto con Moyano.

Sucede algo curioso en el bastión antimoyanista. En las bases de algunos gremios, comenzaron a brotar rebeldías ante sus cúpulas por no subirse a la protesta . Los casos más emblemáticos son los de Luz y Fuerza, Peones de Taxis, UPCN y Obras Sanitarias.

Entre los ferroviarios también hubo cortocircuitos: la Lista Bordó de Rubén Sobrero hará paro e irá a la Plaza de Mayo, pero no será así con los referentes de la Unión Ferroviaria (UF).

El secretario de Relaciones Institucionales de la UF, Mario Rodríguez, dijo que coinciden con los pedidos de la CGT, pero que no adherirán a la marcha. Pasa lo mismo con el maquinista Omar Maturano, enrolado ahora en el sector que impulsa la salida de Moyano de la central obrera.

CON LA MESA DE ENLACE

Los últimos acercamientos entre Moyano y Eduardo Buzzi, de la Federación Agraria, dieron resultados. Le Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias expresó ayer su respaldo a través de un comunicado. "Acompaña el reclamo de los trabajadores por una más justa presión tributaria", decía el mensaje, que en ningún párrafo mencionó a Moyano ni a la CGT.

Un apoyo testimonial también brindaron diferentes partidos políticos del arco opositor, como la UCR, el socialismo y el Pro. Los vinculados a la izquierda fueron más contundentes con su respaldo: asistirán con sus banderas a la plaza.

Sólo los camioneros de Moyano garantizan una buena convocatoria a la Plaza de Mayo. Pero el anhelo del referente sindical es desafiar a la Casa Rosada con un color más variado que el verde de su gremio. Se entusiasma con cientos de sindicatos y la presencia de figuras políticas. Su apuesta es a todo o nada.

UN CAMIÓN Y EL DILEMA DEL ESCENARIO

Hugo Moyano activó un comité organizador para la movilización a la Plaza de Mayo. Lo integran su hijo Pablo y un puñado de dirigentes de extrema confianza de la CGT. Ayer, tras la primera reunión, los asistentes se retiraron con una duda: ¿dónde ubicar el escenario? Moyano pidió hablar de espaldas a la Casa Rosada. Es decir, en la pirámide de Mayo. Pero ese sitio es algo pequeño para el montaje que anhela el jefe cegetista. Por eso se analiza levantar el escenario en la puerta del Cabildo. Así lo hizo en 2000, cuando Moyano encabezó un acto contra la Alianza.

Desde hoy ya habrá calles empapeladas con la invitación al acto. "No a la criminalización de la protesta, no al impuesto al trabajo y asignaciones familiares para todos" son las consignas. Se resolvió llevar un camión gigante al costado del escenario. ¿Los oradores? Tal vez hablará sólo Moyano. Pero no se echó por tierra la idea que hablen Gerónimo Venegas o alguien ajeno al mundo sindical..

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