"Diez minutos más tarde, y la beba se nos moría"

"Diez minutos más tarde, y la beba se nos moría"
El vecino dorreguense Rubén Valenzuela dijo que los pediatras del hospital municipal tardaron un mes y medio en detectar que su hija tenía neumonía y derivarla a Bahía Blanca. "Llegamos al Penna con lo justo", dijo.
Un vecino de Coronel Dorrego denunció públicamente que su beba estuvo a punto de morir debido a que los pediatras que la atendieron en el Hospital Municipal tardaron más de un mes y medio en detectar que tenía neumonía y disponer su traslado urgente a Bahía Blanca.

Desde el martes de la semana pasada, Rubén Valenzuela y su mujer, Georgina, pasan día y noche en el área de Pediatría del Hospital Interzonal Doctor José Penna de Bahía Blanca, donde está internada su hija Tiziana, de apenas siete meses de edad. La niña se está recuperando de una neumonía que --según dice su padre-- estuvo a punto de provocarle la muerte.

Los problemas comenzaron en Coronel Dorrego, cuando Tiziana tenía unos cinco meses y medio de edad.

"Empezó con una tos y la llevamos al pediatra, quien nos dijo que era un resfrío. Compramos los medicamentos, pero a la semana el catarro seguía y tenía cada vez más fiebre. Entonces la llevamos de vuelta (al médico), pero nos dijo que eran los síntomas de una gripe", recordó Valenzuela.

Los jóvenes padres decidieron entonces cambiar de pediatra, algo lógico tomando en cuenta que la beba no sólo seguía con tos y fiebre, sino que por momentos se ahogaba.

"No nos fue mucho mejor: el nuevo nos dijo que tenía otitis. Pero la nena, por momentos, no podía respirar. Y seguía con 38, 39 o hasta 40 grados de fiebre. Nosotros la bañábamos y le poníamos paños fríos, pero nada servía y no nos daban una solución", reveló.

La situación cambió el lunes de la semana pasada, cuando Georgina concurrió al hospital y exigió la internación de Tiziana.

"Mi mujer les dijo que, en esas condiciones, la nena no volvía a nuestra casa. Entonces la internaron. El martes 2 le hicieron un análisis de sangre a las 7 de la mañana, y a las 17 nos dijeron que la nena tenía neumonía y que había que trasladarla en forma urgente a Bahía. Tiziana casi no podía respirar", recordó ayer, con mucha angustia.

"Antes de estos análisis, nunca le habían hecho un solo estudio. Solamente le habían hecho una placa, y una doctora dijo que tenía una fisurita muy leve en el pulmón derecho, y que por eso estaba juntando moco", reveló.

La llegada al Hospital Interzonal Doctor José Penna fue dramática.

"La nena llegó prácticamente... o sea, diez minutos más tarde, y la beba se nos moría. Llegó con lo justo. Por suerte aquí la recibieron cinco pediatras con los cuales estoy muy agradecido. Enseguida le colocaron una máscara de oxígeno y ahora está saliendo adelante. Está estabilizada", dijo.

El diagnóstico inicial que le brindaron al llegar al hospital bahiense --según recordó-- fue que la niña, además de tener neumonía, sufría un broncoespasmo muy importante.

"El pulmón derecho prácticamente lo tenía tomado", recordó.

En la jornada de ayer la niña comenzó a recibir leche a través de una sonda. Aún no come alimentos sólidos.

"Le siguen pasando medicamentos mediante suero, y también le bajaron la intensidad al respirador para que empiece a respirar por sus propios medios. Estamos esperando que salga adelante", señaló.

Enojado

Consultado acerca de los pediatras que atendieron a Tiziana, Rubén Valenzuela dijo ayer que "no son profesionales de confianza".

"Cuando uno va al médico, pone las manos en el fuego por él. Nunca piensa que puede ocurrir algo así", dijo, visiblemente enojado.

Confió además que en los últimos días, debido al malestar que siente, intentó comunicarse con los pediatras que atendieron a su hija.

"No me dicen nada. La explicación es que son médicos y hacen lo que pueden, pero para mí esto no se hace, y mucho menos con una beba recién nacida", subrayó.

"Lo peor es que estos casos siguen ocurriendo en Coronel Dorrego. Cuando estábamos allá, estuvimos internados junto con una nena que estaba más complicada que Tiziana, y al otro día apareció junto a nosotros en el Hospital Penna", dijo.

Valenzuela consideró que es inexplicable que los médicos hayan tardado tanto en llegar a un diagnóstico y disponer la derivación.

"Mi señora le pidió explicaciones al médico que había dicho que la nena tenía otitis, y él lo único que le respondió fue que había que derivarla. No le dijo más nada", reveló.

"Hasta último momento, en Dorrego nos decían que la nena tenía que recuperarse en nuestra casa, al resguardo del frío. Nos decían que había que esperar", añadió.

Los días siguen pasando para los Valenzuela. Ya van nueve en el área de internación de Pediatría del Hospital Interzonal.

"La nena se está recuperando, pero hoy es imposible saber cuándo nos van a dar el alta. Nosotros seguimos acá. Para cuidarla nos ayudan mis suegros, que vienen desde Dorrego, mis cuñados y mi mamá desde Monte Hermoso. Estamos cansados, pero la nena va recuperándose", concluyó.

Explicaciones

"Cuando vuelva a Dorrego quiero hablar con los médicos del hospital, o un encargado del personal. Merezco una explicación. Quiero que me digan por qué tardaron tanto tiempo en derivarla al Penna. Esperaron hasta último momento para mandar a mi nena a Bahía, cuando hacía una semana que tenía los peores síntomas, porque estaba en el pico de la neumonía"

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