Fue uno de los temas que se trató en un taller de concientización de manejo de este vehículo.
1- Comprar una moto no acorde a la contextura física. La ideal es la que permite apoyar completamente los pies sobre el piso cuando está parada, y en la que las rodillas no toquen el pecho cuando se la está conduciendo.
2- Creer que manejar una moto es más fácil que manejar un auto. La moto, a diferencia de un auto, tiene dos comandos de freno (uno delantero y uno trasero). Además del equilibrio dinámico que requiere mayor concentración y habilidad.
3- Sentarse muy atrás. Así se pierde la estabilidad de la moto. Hay que sentarse en el centro del asiento.
4- Dar por hecho que el otro va a respetar las normas de tránsito y, por ejemplo, cruzar el semáforo en verde sin antes cerciorarse de que otro conductor no lo está pasando en rojo.
5- Circular rápido por entre autos en movimiento y autos estacionados, sin prever que uno de los conductores detenidos puede abrir la puerta del vehículo. Hay que conducir a baja velocidad y con la mano en el freno.
6- No prestar atención del entorno y pasar frente a plazas y escuelas sin disminuir la velocidad. Es factible que en estos sitios haya niños que puedan cruzar las calles sin mirar.
7- Elegir espejos inadecuados. Los espejos planos son los mejores porque reproducen la imagen sin distorsión. Los convexos muestran la imagen más lejos de lo que está y provocan errores de cálculo.
8- Cargar la moto excediendo el peso máximo que puede soportar (está especificado en el manual del vehículo). Esto dificulta su dominio.
9- Desacelerar para atravesar manchas de combustible o charcos de agua. Lo aconsejable es atravesarlos sin disminuir la velocidad.
10- Cuando corre viento fuerte, tratar de mantener la moto vertical, cosa que provoca que se pierda estabilidad. Se debe manejar inclinando el vehículo en sentido contrario al viento.
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