El gerente de la Clínica Pergamino leyó el discurso del directorio, en el marco de la celebración del 76º aniversario del sanatorio. Se planteó un escenario coyuntural crítico para los prestadores privados de salud en virtud del marco político y económico actual.
“Desde hace algunos años el directorio de la Clínica Pergamino ha definido como su misión el concepto de empresa de salud que apunta a ser referente en la ciudad y la zona, sustentado en los valores de los socios fundadores que se han perpetuado en la vida de nuestra institución. Hoy después de 76 años podemos afirmar que hemos crecido significativamente y cumplido con los objetivos y metas que se han planificado, todo ello bajo un criterio de racionalidad caracterizado por la viabilidad económica y financiera derivada de nuestra propia autofinanciación”, comenzó Parra y señaló que “el resultado está a la vista: una institución de salud que ofrece todos los servicios, especialidades y subespecialidades para el diagnóstico y tratamiento, a través de la innovación y el desarrollo no sólo de infraestructura sino también de nuestro recurso humano”.
“Por supuesto que estos logros no han sido fruto de la fortuna ni la casualidad, sino que han sido resultado de la planificación, el esfuerzo y el trabajo constante de la gente que es nuestra principal fortaleza”, resaltó Parra.
Sin embargo, “la realidad actual nos presenta un contexto caracterizado por una gran incertidumbre política y económica que afecta directamente nuestra dinámica empresarial”.
“Atados de pies y manos muchas veces, la posibilidad de tomar decisiones para influir y modificar estas condiciones se torna sumamente difícil, más aún si nuestros principales clientes son quienes tienen el poder de decisión a la hora de efectivizar el pago de prestaciones”, advirtió.
“En este sentido, simplemente nos quedaría adaptarnos a estas variables externas y resignarnos a considerar que la importancia que reviste el servicio de salud parecería ser una utopía. Inevitablemente este proceso que viene deteriorando a las clínicas y sanatorios ha puesto en jaque al sector y pareciera ser que la posibilidad de revertir esta situación no está en la agenda de quienes detentan el poder de decisión”, resaltó.
Describiendo el contexto de salud, señaló que es una actividad signada por algunas particularidades que incrementan la incertidumbre a la hora de gestionar y lo hacen poco comparable a otro sector de la economía”.
Al respecto, marcó que “el poder de negociación de los grandes financiadores hace que nuestra realidad dependa de los vaivenes no sólo económicos sino de los intereses políticos de los representantes de turno, sufriendo en forma directa las consecuencias que estas variables causan sobre nuestro bienestar”.
A modo de ejemplo, refirió que “las prestaciones que factura la Clínica muchas veces no son abonadas en su totalidad, están sujetas a índices o ajustes arbitrarios impuestos unilateralmente; existen demoras en los cobros, imposibilidades a la hora de definir nuestros precios, retrasos en los honorarios médicos; la compra de insumos y equipamientos se efectiviza en moneda extranjera”.
“Son algunas de las vicisitudes que particularizan al sector y su vigencia a través de los años ha generado problemas financieros que tienden a debilitar la calidad de nuestros servicios”.
Panorama adverso
En otro tramo de las consideraciones, Parra hizo referencia a los informes económicos y confió que “los del año 2011 demuestran un retraso de precios que sufre el sector del 26 por ciento” y explicó que esto significa que “los prestadores deberíamos haber llevado a cabo un ajuste de aranceles para cubrir los incrementos de costos en un porcentaje no menor, simplemente para llegar a cubrir nuestro punto de equilibrio, dejando de lado todo tipo de margen de rentabilidad que es la razón de ser de cualquier empresa”.
“Por otro lado, los costos de prestación se han incrementado más de un 27 por ciento lo cual determina que para el año 2012 el panorama será aún más delicado”, alertó.
Diego Parra señaló que el sector atraviesa un momento crítico y consideró necesario “redefinir qué lugar ocupa en nuestra mente la atención de salud de la mitad de la población”.
“La estructura actual, conformada por todos los recursos humanos, materiales y tecnológicos puesto a disposición de nuestros pacientes, con el objetivo de brindar un servicio de calidad no puede prescindir de una contraprestación económica acorde que permita la reinversión permanente para mejorar día a día la calidad de prestación que brindamos”, señaló.
Con el interrogante de qué hacer frente al escenario actual, Parra destacó que “las prestaciones se han desarrollado en forma continua gracias al esfuerzo y vocación de servicio de nuestros profesionales y el personal, que han sido los responsables de estos logros y del crecimiento que hemos alcanzado al mantener viva nuestra visión y de ser referentes de salud de Pergamino y la zona”.
“Quienes estamos comprometidos y formamos parte de esta institución sentimos el orgullo de ser partícipes de esta tarea tan importante que tiene como objetivo tal vez el más gratificante en materia organizacional como es cuidar la salud de las personas. Por esta razón, y a pesar de que el día a día es inevitable, un cumpleaños más no puede pasar desapercibido y debe servir para darnos cuenta de que atesoramos más de un motivo para festejar nuestro aniversario”.
Reconocimiento al personal
Durante el acto se reconoció a personal de la Clínica Pergamino. En primer término se dio lectura a la nómina de los 50 empleados del establecimiento que tuvieron asistencia perfecta durante el año. Luego, el jefe del Servicio de Cirugía, Daniel Tevez entregó una medalla de reconocimiento a la enfermera de quirófano Liliana Alvarez que cumple 30 años de servicio en el sanatorio.
En un clima de emoción Diego Parra valoró el compromiso tanto de profesionales como del personal para llevar adelante los proyectos de la Clínica Pergamino.
Por su parte, Liliana Alvarez agradeció el reconocimiento, mencionó a sus compañeros de tarea y agradeció el acompañamiento permanente en tres décadas de labor.
Luego de la ceremonia protocolar, realizada en el salón auditorio, profesionales, empleados e invitados al acto compartieron un brindis para celebrar los 76 años de la Clínica Pergamino.
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