Así se refirió el gobernador Scioli a los picaditos que todos los fines de semana realiza en Tigre. En diálogo con Hoy, habló de su pasión por el deporte y el recuerdo de su accidente.
Daniel Scioli combina una dieta estricta de sopa, ensalada y pastas con la actividad física y la práctica deportiva. “Corro todos los días, 45 minutos, y juego al fútbol (con su equipo, Piqueteros de Villa La Ñata) los fines de semana”, afirma ante una consulta de Hoy, y agrega: “Me ayuda mucho al equilibrio físico, psíquico, al temple, a ver las cosas desde otro lugar; es la vacuna contra el estrés”.
-¿Ha encontrado algún equipo que le haga fuerza?
-Tengo un buen equipo, la verdad. Los chicos de Villa La Ñata tienen la camiseta naranja, como primer punto.
-Imagino que será el capitán, ¿qué les exige?
-No, no soy yo el capitán. El capitán es el mejor, así que... Lo importante de esto es lo que generó socialmente en el barrio. Yo siempre que fui a un barrio me gustó promover algo deportivo. En el Abasto fue el boxeo, y acá fue el fútbol.
-¿Cómo surgió este equipo?
-Los pibes jugaban en la villa, en el potrero, y yo le fui dando forma al equipo. Lo que empezó medio en broma después se convirtió en algo muy competitivo. Uno entiende el fenómeno del fútbol cuando ve a estos pibes jugar en el potrero. Imaginate lo que fue para ellos que vaya a jugar Tevez ahí, porque nació en Fuerte Apache y empezó a jugar en un potrero. Tienen una historia similar.
-¿Hay algún jugador profesional entre los que juegan con usted?
-No, son todos chicos de la villa, pero les ganan a todos los profesionales. El otro día jugamos con Viatri, Calderón, Mouche, en Ituzaingó, y les ganamos; el mismo Tevez... Vino Giovanni Moreno... Han venido varios.
-Hasta han jugado con Maradona.
-Maradona no quiere jugar más en contra. Si juega, juega con los pibes.
-¿Cómo cree que influye la experiencia vivida por el accidente donde perdió su brazo en lo que es su carrera política?
-Te da un temple, una fortaleza anímica y espiritual muy importante. El esfuerzo y la fe son los que marcaron a fuego mi vida.
-¿Cree que si no le hubiese ocurrido eso, hoy sería gobernador?
-Es muy difícil saberlo. Lo que sí sé es que, cuando uno sufre el dolor, el deporte es una escuela de vida. Todo lo que me fue enseñando el deporte y las personas que conocí lo vuelco en la política. Son muchas las personas que yo conozco en el mundo que ahora vienen con entusiasmo a invertir en la Provincia.
Los deseos de ser padre
Scioli, de 54 años, también habló sobre los deseos de ser nuevamente padre, tema al que en reiteradas oportunidades se ha referido su mujer, Karina Rabolini, en el último tiempo.
“Sería un logro importante. Dios quiera, tengo muchas ganas. Y mi gran tranquilidad sería que va a nacer en una Argentina que vuelve a dar oportunidades a quien estudia y se esfuerza. Ese es el contexto general. Me gustaría hacer lo que mis padres hicieron conmigo. Yo estudié en la Escuela de Comercio Carlos Pellegrini, escuela pública de la Universidad de Buenos Aires, una de las más exigentes”, afirmó.
-¿Cree que la educación pública tiene que ser más exigente?
-En esta etapa de la agenda educativa estamos trabajando fuertemente con Silvina Gvirtz (la futura titular de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense) para elevar la exigencia educativa. Tenemos que lograr eso.
Elogios para Horacio González
El presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, Horacio González, acompañó al gobernador Daniel Scioli durante el acto de cierre de campaña que realizó el intendente de Ituzaingó, Alberto Descalzo, y recibió múltiples elogios por su desempeño al frente de la Legislatura bonaerense.
“Es un hombre de diálogo y consenso de nuestra democracia, un protagonista fundamental de esta nueva realidad en la Provincia”, manifestó Scioli ante una gran cantidad de vecinos que se dieron cita en la Plaza Atahualpa Yupanqui del citado distrito.






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