La preparación estuvo a cargo del doctor en Educación Daniel Vain, quien dialogó con Diario Patagónico sobre la temática en Argentina y los diferentes ejes que se deben trabajar. La concepción que poseen niños y adultos, así como el discurso, son algunos de los obstáculos que debe vencer el sistema para poder ser inclusivo.
Docentes de escuelas primarias, secundarias, e instituciones de educación especial asistieron hace dos viernes a la capacitación “Consolidando Caminos de Inclusión”, organizada por la Escuela Provincial 515 para alumnos con compromiso visual, en el marco del 23° aniversario de su creación.
El taller de actualización profesional docente se realizó en el salón Repsol del barrio General Mosconi, con la disertación del doctor en Educación, Pablo Daniel Vain, de la Universidad Nacional de Misiones.
En diálogo con Diario Patagónico, el docente e investigador se refirió a las dificultades y obstáculos que existen en las escuelas argentinas para realizar estos procesos de inclusión de personas con capacidades diferentes.
“La escuela está pensada como una institución donde se realizan todas las actividades de la misma manera y al mismo tiempo, casi como una fábrica. Pero por ahí pasa que algún sujeto no puede funcionar de la misma manera; entonces lograr incluir a un sujeto al que se le dificulta seguir esa misma lógica de secuencias es un problema porque la escuela está como poco dispuesta a asumir esa responsabilidad”, expresó.
“Esto tiene que ver con la historia de la escuela que está vinculada al proceso de revolución industrial adonde se la presentaba como una fábrica de sujetos humanos donde tenían que salir todos iguales, y el que desentonaba quedaba excluido”, agregó.
PARA PENSAR
En el taller del viernes 25 de noviembre también se analizaron distintas aproximaciones de experiencias relacionadas con esta problemática, con la intensión de ir posibilitando que los participantes puedan pensar sus propios procesos de inclusión.
En la Universidad Nacional de Misiones, donde Vain es docente e investigador, se realizó un trabajo de investigación sobre las concepciones que tienen los niños acerca de otros alumnos con discapacidad.
“Ellos son los potenciales compañeros de ciertos sujetos con discapacidad que van a necesitar ser recibidos, apoyados y acompañados. Ellos son actores más que importantes. Los resultados son diversos. Algo que parecía muy fuerte en el inicio es que el primer impacto que les genera la persona es temor”, aseguró.
“Una vez que empiezan a vencer ese miedo esto cambia. Hay todo un imaginario. La otra idea que se da con frecuencia es la lástima y son dos concepciones que no contribuyen a facilitar la integración porque lo mejor que le puede pasar a estos niños es sentirse par de los otros”, agregó.
En este sentido, Vain afirmó que también los adultos fueron abordados por un estudio, ya que de aquí nacen algunas generalidades que son malentendidas.
“Con los niños que hemos trabajado, recién están construyendo los conceptos morales de la familia y una de las cosas que uno encuentra es que hay una tendencia de generalizar la discapacidad, extenderla más allá de lo que en realidad es en cada uno de los casos. Por ejemplo, un sujeto sordo tiene problemas de comunicación, pero no de intelecto, y pensando esto le estas restando oportunidades”, afirmó el docente.
“La construcción del discurso también es muy significativa, y en esto los medios son muy importantes para despojarlos de estos elementos. Hay muchos fantasmas que se promueven porque la discapacidad nos interpela en nuestra normalidad. Por eso la construcción de un buen discurso es más que interesante”, señaló.
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