“Camau” aventuró que el plan para construir 360 casas figura en “la agenda” de la entidad liderada por Bonafini. En marzo pasado se diagramó el esquema.
“Es algo totalmente ajeno a la situación judicial de Schoklender y el tema sigue estando en la agenda de la fundación”, reiteró el jefe comunal a un cronista de este diario mientras recibía a periodistas en la comuna para festejar el día del trabajador de prensa ayer por la mañana.
Si bien Espínola no se explayó sobre la cuestión dejó entrever que el proyecto que tuvo una rápida aprobación del Concejo Deliberante “se va a seguir avanzando”.
Fue en marzo del año pasado que el deliberativo dio luz verde al votar unánimemente el convenio que tenía que rubricar la municipalidad con la Fundación para activar el programa “Sueños Compartidos”.
Se trata del esquema por el cual Madres de Plaza de Mayo construye viviendas para sectores humildes y agrupaciones sociales que comulgan con el Gobierno nacional, en todo el país.
En Corrientes el barrio elegido fue Iberá, más conocido como asentamiento “La Chola” y contemplaba además de las casas obras complementarias como un centro de atención médica de baja complejidad. Desagües, redes cloacales y de agua potable, pero todo se paralizó con la llegada de Sergio Schoklender a esta capital en julio pasado aproximadamente y al recorrer la zona de intervención, pidió que el número de inmuebles a realizar se eleve de 360 a 500.
Para esto se debía cambiar todo el proyecto original y volver a pasarlo por el Concejo para su sanción, pero la obtención de terrenos por parte de la comuna no prosperó y todo quedó en una nubelosa.
Antecedentes: lo del cambio en la cantidad de inmuebles no se dio solamente en esta capital, funcionarios de la comuna administrada por Espínola, asegurron a este diario que en resistencia ocurrió lo mismo y en otras partes del país donde aún hoy se ejecuta el programa “Sueños Compartidos”.


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