La línea interna del radicalismo que lidera el diputado José “Chichí” Sosa cuestionó duramente a la nueva conducción partidaria. Señalan que ojalá no se pretenda instalar una “dialéctica perezosa”. Exhortan a abrir el partido a todos los sectores, más allá de los resultados de la úlitma interna, pero señalan que lo mismo acompañarán, ya sea bajo un “modelo anacrónico” o con uno “superador”.
“Produce asombro la actitud repetitiva y constante de una supuesta convocatoria al diálogo, que no condice con los hechos reales tal cual posteriormente suceden. Antecedente de esto tuvo lugar momentos previos a la Convención Radical, el llamado a todos los sectores internos cabalmente no se llevó a cabo sino por una infinita suerte de peticiones, solicitudes y hasta reproches formulados por la dirigencia y militancia de los diferentes sectores minoritarios. La sucesión de hechos tiene un nuevo correlato en esta reciente convocatoria para delinear el trabajo político de nuestro principal órgano partidario”, añade el comunicado que reniega de haber sido dejado de lado en el cónclave que encabezó la presidente del Comité Provincia, Blanca Grimaux de Blanco con todos las autoridades electas en las internas del pasado 6 de junio donde la CPR no pudo alcanzar la minoría.
En ese marco, consideran “oportuno plantear, que más allá de una lectura estrictamente matemática de los resultados de las elecciones internas, no es posible desconocer que nuestra línea ha logrado un triunfo contundente en el Distrito en Mutquín (Pomán), colocando a Leopoldo Ibarra a la cabeza del Comité, como también un triunfo histórico en el estratégico departamento Andalgalá, de la mano del concejal Alejandro Paéz como titular del Comité Departamental y donde la Corriente Progresista Radical fue bastión de contención social en momentos de profunda crisis institucional y política, donde la dirigencia radical de la CPR debió transitar entre las exigencias sociales y las posiciones que demandan una conducta orgánica frente a decisiones gubernamentales poco claras”.
“Es ciertamente ésta la esencia que impregna la inteligencia política de la CPR, expresada en conductas orgánicas, pero sin dejar de advertir e indicar respecto de decisiones o posturas que no conducen al bienestar general. Igualmente, cierta es también la esencia que impregna al conservadorismo gobernante, tradicionalmente no dispuesto a aceptar expresiones diferentes a la mirada hegemónica, bajo la cual subyacen todo tipo de docilidades políticas”, disparan con dureza la totalidad de órganos de conducción de la línea.
“Bregamos porque las puertas del partido se abran hacia verdaderos mecanismos de democracia interna, donde “el disenso no sea considerado como una amenaza, sino como una oportunidad de superación” política e institucional… a no ser que desde la conducción partidaria se pretenda fomentar una dialéctica perezosa, alejada de la mirada real y objetiva de todo contexto y, por consiguiente, diametralmente alejada de toda inquietud popular”, agregan al duro planteo.
Y, finalmente, expresan que ya “sea en el marco de un modelo superador o un modelo anacrónico de conducción, la CPR continuará bregando por la superación de las mezquindades políticas bajo la premisa del bien común y por la consolidación de una militancia y de una dirigencia con libertad de criterio y con capacidad para el diálogo y la construcción de consensos”, Progresista Radical.

Comentá la nota