Dibujitos

Numerosos postulantes para los cargos de personal administrativo del Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias (CEMA) acusan a la comuna de haber cometido irregularidades en el proceso de selección. Consideran que todo fue una gigantesca falta de respeto. O, como afirmaron otros, “una payasada”.
El intendente Gustavo Pulti se impuso en las elecciones el pasado domingo para desempeñar el mismo cargo en un nuevo período, gracias a un porcentaje cercano al 39%. Para la ciudadanía, implica un nuevo riesgo de seguir pisando el borde del déficit fiscal, y acumulando deudas con las empresas de servicios. Para los jóvenes que aspiran a conseguir empleos acordes con su capacitación, una bofetada en plena cara, ya que es reelecto el responsable de un proceso desfachatado que los dejó con las esperanzas debajo del brazo una vez más. Para los periodistas, la garantía de que el triunfo de Acción Marplatense ofrecerá materia prima a granel para las notas políticas: siempre habrá algo que escribir. Horas extras que se cobran sin trabajar, empleados que ingresan por la ventana, funcionarios sin idoneidad, números borrosos en cuentas que no dan, y toda una runfla que termina en material más que abundante para cientos de artículos. Así será.

Por lo pronto, el pan nuestro de cada día aterriza esta vez en el nuevo Centro de Especialidades Medicas Ambulatorias de la ciudad, aún en construcción, que anuncia su final de obra. Seguramente será pronto, ya que esta gestión no dudará en aprovechar la oportunidad de una foto de inauguración con todos los funcionarios que puedan volar desde la capital de la provincia; aunque de las canillas no salga agua, o los tomacorrientes no funcionen.

La cuestión es que, en medio de una bambolla de entusiasmo, la comuna llamó a concurso para cubrir los cargos del personal que se ocupará de hacer funcionar el instituto de salud. Sólo para 22 puestos administrativos, se presentaron más de 6.000 aspirantes. En tanto, para los 2 cargos en el área de técnicos en informática, se presentaron 192 candidatos, de los cuales sólo 64 cumplían todos los requisitos, y de ellos, 57 se presentaron a rendir el examen escrito y a la entrevista personal. Llamaron además a médicos especialistas en diagnóstico por imágenes, proctólogos, gastroenterólogos para adultos, tocoginecólogos, infectólogos, reumatólogos, endocrinólogos para adultos, neurólogos pediátricos, neumonólogos pediátricos, licenciados en obstetricia y técnicos en electrocardiograma.

Para seleccionar a los 22 empleados administrativos se realizó un examen el sábado 28 de mayo pasado, en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Mar del Plata, en cuatro turnos: a las 14, 16, 18 y 20 horas, utilizando para ello 17 aulas diferentes. Los primeros 200 puntajes pasarían a la tercera etapa, que consistía en la entrevista individual, y el 1 de agosto se comunicó la nómina de los 22 ingresantes elegidos.

El módulo que los interesados debían estudiar para preparar los contenidos solicitados podía bajarse de la propia web de la municipalidad, fotocopiarse en el mismo edificio, o consultarse de forma gratuita en las bibliotecas municipales o protegidas. Allí se encontraban algunos artículos de la Ley Orgánica de las Municipalidades; el decreto 3131/99; la ordenanza 267; el estatuto del personal municipal de la provincia de Buenos Aires; la composición de la secretaría de Salud; la Carta de Ottawa para la promoción de la Salud, y la Carta de Yakarta para la promoción de la Salud, entre otros temas. Los inscriptos para esta área debían reunir requisitos básicos como ser mayores de 18 años, menores de 50, argentinos, y acreditar conocimientos de inglés y computación.

Se indicaba que los exámenes escritos también acreditarían habilidad, y serían tomados y corregidos por un grupo de docentes de la Secretaría de Educación, con una serie de normas de garantía y seguridad para evitar “cualquier inconveniente”. No resultó, no hubo garantías ni seguridades.

Luego, los que pasaran a la entrevista personal serían evaluados en cuanto a "desempeño en la atención al público, disposición, características personales que se ajustaran al puesto". Estas entrevistas estarían a cargo de personal de las áreas de Salud y Descentralización, y con veedores del Sindicato de Empleados Municipales.

Claro que había también una entrevista psicológica que nadie anunció. Después se dijo que importaba más que ninguna de las instancias anteriores, y que en ese caso las calificaciones serían apto +, apto, o apto -. Y sanseacabó.

El desparramo

Ahora bien, cumplidos los plazos y las etapas de la evaluación comenzaron a llover las denuncias de quienes consideraron que las irregularidades cometidas en el proceso de puntuación de los exámenes eran ya una exageración.

Por una parte, están los problemas con el examen escrito. Las respuestas debían realizarse en una hoja que era entregada a tal fin, pero en algunos casos figura una hoja anexada al examen, lo que teóricamente no estaba permitido. Y justamente, estos exámenes pertenecen a personas que resultaron seleccionadas para uno de los veintidós puestos administrativos ofrecidos.

Encima, la Directora de la Función Pública, estrechamente ligada a Acción Marplatense, fue parte del jurado evaluador superior, pero en honor a la verdad debería haberse excusado: su futura nuera participó del concurso y resultó seleccionada en el puesto número trece. La administración indica que la funcionaria estuvo ausente del país porque estaba de vacaciones, pero algunos postulantes afirman que no es verdad.

En cuanto a la entrevista, allí viene lo peor. Algunas de las planillas de los resultados están completas, es decir contienen todos los datos necesarios. Otras, son prácticamente anónimas: no tienen los nombres de quienes las efectuaron, ni sellos, ni números de legajo. Algunas tienen enmiendas y tachaduras en los puntajes asignados, que no han sido salvadas convenientemente. Es decir, las podría haber puntuado cualquiera. Y cómo no sospecharlo, si no guardan el orden cronológico, es decir parecen haber sido revisadas alternativamente con posterioridad. En ese caso, se les ha asignado un puntaje arbitrario, es decir teniendo en cuenta reglas diferentes en cada caso.

Por ejemplo: el puntaje previsto para cada ítem va -en ciertos casos- desde 1 a 10, pero hay personas que tienen 20 en aspecto físico. ¿Qué es exactamente el aspecto físico? ¿La presentación? ¿La higiene? ¿La belleza? Otros tienen 15 en “criterio”. ¿Criterio? ¿Con qué criterio se evalúa el criterio? Para completar, uno de los tribunales evaluadores entrevistó a una postulante con discapacidad física, y le puso 1 en el ítem de aspecto físico y 1 en “expresión verbal”, aunque en “observaciones” dice que la señorita tiene título en Comunicación Social. ¿Uno en aspecto físico? ¿Estará notificado el INADI?

Como si esto fuera poco, se indicaba que uno de los requisitos excluyentes era la experiencia laboral en administración, pero resulta que algunas de las personas que aprobaron después de haber conseguido un 10 en “experiencia laboral” nunca había trabajado en administración. No se entiende.

Pero eso no es todo. Se suponía que la evaluación del currículum vitae no sumaba puntaje, pero en algunos casos, la comisión evaluadora decidió agregar diez puntos o más por el CV, y en otros no. El agregado de puntaje se encuentra en el renglón de “observaciones”.

Una postulante que obtuvo una nota final de 70.90 estuvo en condiciones de acceder a la entrevista psicológica que era el paso final. Personas que obtuvieron notas finales más elevadas, no. Nadie ha dado una explicación que justifique la decisión aparentemente caprichosa, que suena bastante a manipulación de datos para lograr que ingresen exactamente quienes ellos quieren que ingresen, ¿verdad?

A dibujar

Y luego la entrevista psicológica, que determinaría el orden de mérito definitivo. A partir de allí todo podía modificarse notoriamente. Los criterios con los cuales se han realizado las entrevistas se desconocen. Solamente se indica que los licenciados María del Rosario Acuña y Omar Estévez son quienes efectúan las actuaciones citadas y el protocolo Wartegg. Esta técnica esta conformada por 16 cuadros impresos sobre un fondo negro, y fue ideada por Erik Wartegg en 1940 aproximadamente. Cada uno de los cuadros posee un estimulo disparador diferente con el cual, como consigna, se le dirá al sujeto que construya un dibujo. Cada uno de estos cuadros activa en el sujeto una respuesta, su dibujo es una singular síntesis entre las representaciones y vivencias de su mundo interior. Permite considerar la personalidad humana desde una doble óptica: por una parte, su dinámica en los aspectos básicos o esenciales, determina si quien grafica es una persona naturalmente expansiva o no, si tiende a una actitud vital introvertida o extrovertida, y por otro, la respuesta específica que da a ciertos hechos o situaciones puntuales propias de la vida y de la cotidianeidad, cómo afronta las situaciones nuevas, aquellas que lo sorprenden, porque no esta preparado para recibirlas.

Pero nada quedaba claro. Ellos indicaban textualmente en la presentación: “apto + será considerado en primera instancia como puntaje superador de la nota final, producto de la suma del examen y la entrevista. Apto será considerado en segundo lugar, y en caso de postulantes con igualdad de apto se considerará el puntaje final para definir un orden de mérito hasta cubrir los veintidós puestos requeridos. Apto – se ubicará en el tercer orden, con posibilidades de volver a ser evaluados, en caso de no cubrirse los puestos con participantes de apto + y apto”. ¿Qué? En fin.

La cuestión es que esta instancia del examen es como un ancho, que mata todas las cartas anteriores, y encima se agregó con posterioridad, porque no está reglamentada en el decreto 1219. No obstante, hubo postulantes que obtuvieron apto menos, pero terminaron en el listado definitivo de postulantes.

¿Cómo puede ser? Simple. Ellos siguen usando la bambolla para distraer y hacer mientras tanto dibujitos. Esos dibujitos que permiten manipular la información para que a la municipalidad entre sólo aquel que ellos ya han determinado. Y la gente cree, cree. Estudia y cree.

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