Parece que las estrategias de campaña de los candidatos a intendente en la ciudad de La Plata, se transfieren idénticamente en los diarios locales. O quizás, dichas estrategias fueron pensadas por bloques orgánicos, que incluyen a los candidatos y a los medios; de modo que no es necesaria una fiel transferencia de las directivas comunicacionales, sino que actúan de la misma manera, tanto medio como candidato, porque son una parte del todo.
En cambio, El Día se maneja como un candidato que viene gestionando y que las encuestas, junto con las elecciones primarias, le marcaron la tendencia de una victoria. Entonces, es el espejo de los movimientos del intendente: presenta una mirada optimista de la gestión, la exagera, no cae en la tentación de polémicas ni debate; ignora -soslaya- a los opositores.
CAMPAÑA SUCIA
Los hechos de violencia política -carteles rotos- en nuestra ciudad han colmado las páginas del diario Diagonales, que como el portavoz de los candidatos a intendente opositores, sobre todo de Guido Carlotto, publicó las denuncias hacia el gobierno municipal, identificando como responsable, obviamente, a Pablo Bruera. En este marco, El Día se refirió a la temática en una publicación sustancialmente de menor tamaño y, sobre todo, diametralmente opuesta; ya que las víctimas de violencia, y por consecuencia los denunciantes, eran ni más ni menos que militantes brueristas.
El jueves 6 de octubre, Diagonales publicó como título principal de su portada las palabras de Estela de Carlotto, que no sólo es la madre del candidato mimado por el diario, sino que representa una sagrada institución de derechos humanos. Así, en una decisión errónea, tendió lazos que relacionan estos hechos de campaña sucia con el terror de la dictadura militar. El título fue “Scioli y Bruera deben actuar”, acompañado del destacado: “Hacer desaparecer los carteles de un contrincante es una actitud que me hace acordar a la dictadura”.
La nota en el interior del diario fue titulada: “Les pido a Scioli y a Bruera que investiguen los hechos”. La misma desarrolló: “Estela de Carlotto se mostró preocupada por el nivel de agresión que posee la campaña electoral. Tras el último hecho de violencia política que publicó Diagonales en su edición de ayer y que se suma a una gran cantidad de agravios que han recibido los militantes que acompañan la postulación a la intendencia de La Plata de Guido Carlotto, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo opinó sobre la situación”. Continuó: “No es un dato menor que una de las personalidades más emblemáticas de la Argentina por su defensa de los derechos humanos y que ha sido postulada para recibir el premio Nobel de la Paz por su incansable búsqueda de los hijos y los nietos de desaparecidos, opine e intervenga en una interna política de una ciudad, como es la que ocurre con los candidatos ‘Kibo’ Carlotto y Pablo Bruera (…) ‘Los carteles dañados son los de Guido Carlotto, los de los demás candidatos a intendente no han sufrido los mismo agravios. Entonces, le pido al intendente que investigue quiénes son estas personas’”.
El viernes siguiente, Diagonales insistió: “Repudiamos las agresiones y llamamos a la reflexión”, un titular que expresa el pedido de los candidatos opositores. “Con la firme idea de terminar con la violencia política que se ha instalado en la ciudad hace meses, la mitad de los candidatos a intendente de la oposición local se reunieron ayer en las escalinatas de la cámara de Senadores de la provincia buscando ponerle un punto final a la situación y que no pase a mayores (…) el primero en tomar la palabra fue Guido Carlotto (el candidato que más agresiones recibió en los últimos días): ‘Bruera usa el organismo de Control Urbano como fuerza de choque contra los militantes de Cristina en La Plata’, y agregó que ‘los platenses no podemos permitir que el intendente use un organismo municipal como es el de Control Urbano, como grupo de choque para su proyecto electoral. Es inadmisible’”.
El mismo viernes, en otro artículo, Diagonales cargó contra el oficialismo local. “El bruerismo niega los hechos”, fue el título y el primer párrafo expresó: “El candidato a senador por la lista de Pablo Bruera, Emilio López Muntaner, salió a bajar los decibeles tras las denuncias de los hechos de violencia política: ‘Me da la sensación de que no estamos a la altura de las circunstancias, creo que por lo menos lo que nosotros estamos viendo acá en la ciudad de La Plata es que la disputa se viene dando dentro de un marco de cordialidad (…) Nosotros también hemos tenido algunas amenazas y encontronazos en la calle, que son parte tradicional de la campaña’, aseguró”.
Ante las páginas enteras dedicadas por Diagonales, el jueves 6 de octubre, El Día publicó, da la sensación, con cierta ironía, un pequeño artículo que no solo le restaba jerarquía a la problemática, sino que además postulaba como víctima al bruerismo. Tituló: “Denuncian ataques a militantes brueristas”. Y para irritar más a Carlotto, en la bajada, remarcó que Bruera es el candidato de CFK: “El Frente para la Victoria local, que impulsa la candidatura a intendente de Pablo Bruera, denunció una serie de episodios violentos vinculados a la actividad de campaña que imputaron a individuos representantes de la agrupación Movimiento Evita”. Y acusó a Guido Carlotto, en párrafos posteriores: “En ese marco, el sector formalizó denuncias penales sobre un episodio ocurrido el lunes pasado en 25 y 59, cuando siete personas del Movimiento Evita rompieron carteles y amenazaron a un militante bruerista que estaba pegando afiches; y sobre otro episodio, al día siguiente, referido a una amenaza telefónica que recibió la empleada municipal Soledad Núñez, en su casa, en la que le dijeron: ‘Vamos a empapelar Abasto con afiches de Carlotto y no los despegues porque va a correr sangre, porque voy con treinta pibes y yo no los controlo; no lo tomés como una amenaza’. Núñez también denunció que poco después unas treitna personas llegaron en un micro e ingresaron a su local (partidario) y agredieron a tres personas que estaban en el lugar”.
LAS SUPERFLUAS CÁMARAS DE SEGURIDAD
De acuerdo a los afiches y a los spot radiales que Bruera diseminó por la ciudad, uno de sus caballitos de batalla, a la hora de realizar promesas de gestión, es la instalación de cámaras de seguridad, tanto en escuelas como en barrios. Una política superflua que atiende a una problemática estructural y compleja, que se resume con el título de “inseguridad”.
Diagonales publicó el viernes 7 de octubre una noticia en la que manifiesta la decisión de la municipalidad y un cambio de opinión ante la polémica instalación de cámaras en instituciones educativas. Tituló: “La comuna da marcha atrás y retira cámaras de las escuelas”, y agregó en el primer párrafo que “luego de la controversia suscitada por la instalación de cámaras dentro de establecimientos educativos de la región, la municipalidad de La Plata dio marcha atrás y comenzó a retirar los aparatos de vigilancia de las escuelas. La medida fue adoptada tras la catarata de críticas vertidas por toda la oposición, el gobierno bonaerense y sendos pedidos de informes presentados por el Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación (Suteba), seccional La Plata”.
El Día, por su parte, silenció esta decisión municipal, pero publicó la instalación de cámaras en barrios locales, como un acto más que ejemplifica la gestión del actual intendente. Tituló: “Instalan cámaras de seguridad en Romero”. Luego en el cuerpo del artículo desarrolló: “La municipalidad inaugurará hoy a las 15.00 el nodo de conectividad de la localidad de Melchor Romero, compuesto por siete nuevas cámaras de vigilancia, de las cuales cuatro corresponden a Lisandro Olmos, según se informó. ‘En total, serán instaladas cuatro cámaras fijas, y tres de las denominadas domo, que a diferencia de las tradicionales tienen la capacidad de girar 360 grados para alcanzar mayor área de cobertura’, se explicó desde la comuna”. (www.REALPOLITIK.com.ar)





Comentá la nota