“Hay que dialogar más con los niños”

También recomendó la incorporación de las familias a los temas conceptuales para una mayor interacción con los estudiantes.
La vuelta a clases demostró estar generando un gran desinterés en la mayoría de los alumnos, que parecen no poner el mínimo empeño en preparar las materias que deben rendir para tratar de pasar al siguiente año.

En ese sentido, la psicopedagoga Ana Gálvez dialogó con Nuevo Diario y explicó las posibles razones que desencadenan esta reacción en los jóvenes.

“La escuela es un sistema convencional creado por adultos, para niños, y ya se sabe que siempre va a haber choques entre los intereses de los adultos y los menores y ese simple hecho ya está marcando un factor que a veces puede resultar negativo”, explicó.

Además, los menores están en una etapa de su vida en la que comienzan a sublevarse ante el mínimo disgusto, por eso, aunque por ahora la escuela les resulte algo molesto, fastidioso, irritante, va a llegar un momento en sus vidas en el que se van a dar cuenta que la escuela, realmente, les hace bien.

“Durante su etapa de formación escolar los chicos crecen porque se forman, porque comparten el tiempo con sus amigos y experimentan situaciones y cuando crecen, se dan cuenta que existen diferencias entre ellos: los que tuvieron formación educativa y quienes no la tuvieron”, agregó Gálvez.

Por otra parte, la profesional expresó: “A muchos chicos se les torna muy difícil el paso por la escuela, porque puede ser que estén atravesando situaciones que requieran especial atención y como no pueden expresarlo de manera directa, recurren a actitudes como molestar a la maestra, llamar la atención y adoptar un carácter indisciplinado”.

“Ante estas actitudes, el sistema educativo impone castigos, exige adaptación, entonces, es ahí donde la situación se vuelve mucho peor”, manifestó.

Sobre ese aspecto amplió: “La adaptación no se da y aquí nacen los problemas de aprendizaje, porque ninguna de las dos partes quiere ceder”.

Por otro lado reflexionó: “La sociedad ofrece tecnologías cada vez más complejas, en cambio, la escuela es algo más tradicional y es por eso mismo que para muchos resulta un tanto aburrida”.

“Desde mi punto de vista, al momento de iniciarse el ciclo lectivo deberían diagnosticarse las distintas necesidades que tienen los niños, siempre marcando las autoridades, pero escuchando a los jóvenes, porque la escuela se hace para los niños”.

Por último, la psicopedagoga Gálvez brindo una posible solución al conflicto de los niños y la escuela.

“Se trata de escucharlos, ver qué harían, cómo lo harían, ya que el aprendizaje es un ida y vuelta, y en ese proceso, los padres tienen mucho que ver”.

En ese sentido, amplió: “Definitivamente hay que incorporar a las familias a los contenidos conceptuales de los chicos, para que ellos puedan sentirse mejor, más acompañados, más contenidos.

No hay que remitirse solamente al libro, al pizarrón y a las proyecciones de filminas”, culminó.

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