El ascenso de la enfermedad es considerado una epidemia. La educación diabetológica es uno de los cuatro pilares del tratamiento, junto con el plan de alimentación, la actividad física y la medicación.
La última encuesta sobre los factores de riesgo, efectuada por el Ministerio de Salud de la Nación, data de 2009 y establece que en Entre Ríos la tasa de diabéticos mayores de 18 años asciende al 10,5%; en tanto que la media nacional es del orden del 8,6% y la mundial está alrededor del 8%.
“Los porcentajes crecen y eso nos preocupa mucho”, admitieron la Liga Entrerriana de Ayuda a Personas con Diabetes (Leadi).
En diálogo con EL DIARIO, Silvina Vismara, presidenta de la entidad, y Fernando Frioni, vocal 1º, ahondaron en esta problemática ante la que la población no toma conciencia mientras, en forma paralela, se acrecientan los índices de riesgo que propician su aparición.
“Esta enfermedad no discrimina, afecta a todos por igual, y muchos no lo saben”, alertó Vismara.
La diabetes es un desorden del metabolismo, una enfermedad crónica por la que el páncreas no produce insulina, o produce poca (Tipo I), o las células del cuerpo no responden a la insulina que se produce (Tipo II).
“La llaman también enfermedad silenciosa, porque puede aparecer en cualquier momento y por eso hay muchas personas que la padecen y no lo saben”, acotó en este sentido Fernando Frioni.
“La falta de educación e información son los motivos que justifican el alto índice que se registra la provincia”, consideraron.
FACTORES DE RIESGO. Los principales factores de riesgo para contraer diabetes son: sedentarismo, dislipidemias, hipertensión, obesidad, tabaquismo y ahora el estrés.
En consecuencia, la mortalidad por enfermedad coronaria es de dos a cuatro veces mayores en pacientes diabéticos.
El riesgo de accidente cerebrovascular es dos a cuatro veces mayor entre estas personas. De igual manera, la diabetes es la principal causa de insuficiencia renal; al tiempo que es la principal causante de nuevos casos de ceguera entre los adultos de 20 a 74 años, ocasionando entre 12.000 y 24.000 nuevos casos al año.
Más del 60% de las amputaciones de miembros inferiores ocurren en personas con diabetes.
“Cuando se está expuesto a estos factores de riesgo es cuando más control hay que tener, más aún si hay antecedentes familiares”, subrayaron los entrevistados.
Consultados acerca de los indicios, coincidieron en mencionar aspectos que resultan claves la persona comienza a tomar mucha agua y a orinar en abundancia; come mucho y adelgaza; tiene alteraciones en su humor; padece calambres.
“Lo que queremos recalcar es que siempre deben concurrir al médico, porque los controles generales son los que permiten detectar la enfermedad”, sugirieron. “Nosotros, como ONG, informamos y guiamos a mucha gente, incluso a quienes saben que la tiene y no hacen nada para cuidarse, hasta que comienzan las discapacidades: ceguera o amputaciones”, alertaron.
COSTOS. Padecer diabetes es caro, porque la medicación y la dieta alimenticia tienen altos costos.
Si bien, por ley, las obras sociales están obligadas a cubrir el costo de la insulina en un cien por ciento, el problema se plantea cuando el enfermo tiene que hacerse detección de glucemia. “Hay muchas obras sociales que sólo cubren el 30% del valor de las cintas reactivas, que son muy caras”, se lamentó la presidenta de Leadi.
Ante este panorama, insistieron en la necesidad de reforzar el hábito de ir al médico, desarrollar la educación diabetológica y contrarrestar los factores de riesgo.
“Actividad física, alimentación, medicación y educación diabetológica son las cuatro claves para estar bien”, enfatizaron.
EDUCACIÓN DIABETOLÓGICA. La educación del paciente diabético mejora el control glucémico, previene las complicaciones y maximiza la calida de vida.
Educar al paciente es impartirle los conocimientos y las destrezas necesarias para afrontar las exigencias del tratamiento, y promover en él motivaciones y sentimientos de seguridad y responsabilidad para cuidar diariamente de su control.
La educación debe hacer énfasis en la importancia de controlar los factores de riesgo asociados que hacen de la diabetes una enfermedad grave: la obesidad, el sedentarismo, la dislipidemia, la hipertensión arterial y el tabaquismo.
“La falta de educación es un factor que agrava la situación; no obstante, las epidemias más graves que conducen a esta enfermedad son el sedentarismo, la obesidad, y los malos hábitos alimentarios”, ratificó a esta Hoja el jefe del servicio de Endocrinología, Diabetes y Nutrición del hospital San Martín, Víctor Commendatore.
El paciente con diabetes debe ser independiente y autosuficiente en el control y tratamiento de su enfermedad. En consecuencia, la educación diabetológica debe extenderse a los familiares, para que ellos puedan brindarle ayuda y apoyo, principalmente en los momentos iniciales del diagnóstico. “Es un duelo que uno debe saber sobrellevar y por eso tiene etapas; cuando me confirmaron que mi hijo tenían diabetes me desesperé, luego comencé a buscar información para contribuir con su tratamiento”, recordó Silvina Vismara, madre de un joven de 17 años al que le detectaron la enfermedad hace tres años.
PARA DESTACAR
La hipertensión aumenta el riesgo de desarrollar complicaciones crónicas de la diabetes. La coexistencia de hipertensión con diabetes es particularmente perniciosa, debido a la fuente asociación de estos dos trastornos con todas las enfermedades del corazón, derrame cerebral y la progresión
28,8%Es el índice de crecimiento que registró la consulta nacional sobre factores de riesgo en Entre Ríos respecto de la prevalencia de diabetes en personas mayores de 18 entre 2005 y 2009. Se trata de personas a quienes alguna vez le efectuaron medición de glucemia y le detectaron diabetes. Mientras a nivel país la media es del 9,6%, aquí es del 10,3%. El aumento de prevalencia entre un sondeo y otro en el país fue del 14,4%; en Entre Ríos, el doble, 28,8%.
Comida chatarra
La comida chatarra sigue siendo el principal producto de venta en las escuelas y el protagonista de varias horas de publicidad. Y ello incide en que cada día se sumen más casos de diabetes infantil.
Bebidas gaseosas y azucaradas, pastelitos o galletas industrializadas y golosinas adicionadas con colorantes y saborizantes artificiales, constituyen gran parte de lo que comen los chicos durante todo el día.
Cada día se ven más casos de niños con diabetes tipo 2, es decir aquella relacionada con los malos hábitos alimenticios y la falta de actividad física.
“Los síntomas son evidentes cuando los chicos se levantan mucho a orinar, toman mucho líquido. Algunos bajan de peso, otros son obesos”, explicaron desde Leadi.
Cabe destacar que el objetivo principal en el tratamiento de la diabetes, consiste, en lograr un riguroso control glucémico. Cuando esta alteración no se controla, con el tiempo, constituye una de las principales responsables de las complicaciones más graves que sufren las personas con diabetes. En este sentido, los niveles de hemoglobina glicosilada representa hasta el momento la mejor prueba de laboratorio que determina si la diabetes se tiene bajo control.
AL MARGEN
El paciente y su familia pueden adquirir conocimientos de la enfermedad y de su tratamiento, no sólo en la consulta médica sino también concurriendo a charlas y talleres. De hecho, Leadi organiza el primer sábado de cada mes un taller de cocina, con charlas de nutrición y diabetes. Se desarrolla en el Ateneo del hospital San Martín, entre las 10 y las 12. La entrada es libre y gratuita.
Para mayor información pueden dirigirse a la sede del Centro de jubilados Provinciales, sito en Belgrano 214, los martes de 17 a 19.30, o llamar al 4227572. E-mail: leadiabeticoser@hotmail.com
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