Este miércoles la oposición se puso de acuerdo y dejó a los proyectos de aborto no punible a un paso de llegar al recinto de la Legislatura porteña pero este jueves, el PRO redobló la apuesta. Pidió que se trataran sobre tablas las iniciativas y el resto de los bloques votó en contra. ¿Quieren o no quieren el debate?
El vicepresidente primero Cristian Ritondo sometió a votación el pedido y la misma logró 25 votos positivos, 28 negativos y una abstención, por lo que no tuvo lugar la habilitación del debate parlamentario.
Votaron en forma positiva los bloques PRO, Unión Federal y Bases para la Unión, mientras que los 28 negativos correspondieron a los diputados Gabriela Alegre, Alejandro Amor, Juan Cabandié, María José Lubertino, Mateo Romeo, María Rachid (FpV), Adrián Camps, Jorge Selser, Julio Raffo, afael Gentili, Virginia González Gass (Proyecto Sur), Claudia Neira, Fabio Basteiro, Laura García Tuñón, María América González (Buenos Aires para Todos), Rubén Campos y Claudio Presman (UCR), Maximiliano Ferraro, Fernando Sánchez, Rocío Sánchez Andía (Coalición Cívica), Edgardo Form, Gabriela Cerruti y Delia Bisutti (Nuevo Encuentro), Aníbal Ibarra, María Elena Naddeo, Susana Rinaldi (FPyP), Claudio Palmeyro (Sindical Peronista) y Victoria Morales Gorleri (PRO). En tanto, la abstención fue del diputado Alejandro Bodart (MST en Proyecto Sur).
Luego el oficialismo se retiró del recinto y la sesión se quedó sin el suficiente quórum para votar, al permanecer menos de 31 diputados en sus bancas. El vicepresidente tercero del Cuerpo, Jorge Selser (PSur), solicitó diez minutos para intentar sumar más diputados pero la oposición no logró estar en su totalidad, lo que le hubiera permitido continuar sesionando.
Durante una conferencia de prensa, el PRO, junto a los diputados Juan Pablo Arenaza y Adriana Montes (Bases para la Unión) y Daniel Amoroso (Unión Federal), se manifestaron en contra del proyecto que es impulsado desde los bloques de la oposición.
"Que quede claro que tanto nuestro bloque como el de los diputados Amoroso, Arenaza y Montes no acompañarán una ley donde se propone que una joven de 14 años, sin denuncia y sin autorización de sus padres pueda concurrir al hospital público a los siete meses de embarazo y exigir que le practiquen un aborto. Esto es lo que propone la oposición", dijo Ritondo.
A lo que agregó: "El kirchnerismo está en su etapa más soberbia, nos trata a todos como ignorantes y ahora viene a la Legislatura con un proyecto pensado desde esa altura política, con el que se pretende despenalizar el aborto de manera encubierta, y además, desde un punto de vista técnico, a contramano de las dos causas que contempla el artículo 86 del Código Penal; busca ahora incorporar una tercera causal, con la cual separa los conceptos de salud y vida. Esto es, a todas luces, inconstitucional por cuestiones de competencia".
Además señaló: "Los bloques opositores quieren votar una ley en la que no se pueden poner de acuerdo ellos mismos. Es inexplicable que quieran debatir sobre un tema que se niegan sus pares a hacerlo en el Congreso de la Nación".
A este comentario se sumó el diputado Martín Ocampo le aconsejó con ironía a las diputadas María José Lubertino, María Rachid, Gabriela Alegre, y a Gabriela Cerruti que "no le tengan miedo a la presidente Cristina Fernández de Kirchner y le pidan que el tema del aborto sea tratado en el Congreso".
En tanto, el presidente del bloque PRO, Fernando De Andreis, sostuvo:"Los legisladores pusieron en evidencia el circo berreta de los K con un tema sensible. La fantochada que comenzó ayer en labor terminó hoy. No vamos a permitir eso, menos con temas tan sensibles como la salud de las mujeres".
"Lo que proponen es parte del ‘vamos por todo', ahora pretenden separar Salud de Vida, entonces, se si hace eso, podemos tomar como por ejemplo, un caso de "'stress' en una mujer que no fue violada, en el marco de la salud mental, ese síndrome sería suficiente para realizar un ‘aborto no punible'. Eso es lisa y llanamente despenalización encubierta. La oposición pretende que, las niñas, a partir de los 14 años, puedan acceder a un aborto no punible sin el consentimiento de al menos, uno de sus padres o representante legal, tal como lo establece el Código Civil respecto de las capacidades para actos jurídicos de las personas", agregó la diputada Carmen Polledo.
Respecto al ámbito de aplicación, Ritondo especificó que "toda norma de salud en la ciudad es de aplicación únicamente en el sector público, ya que la Nación no ha transferido las competencias de regulación, fiscalización y control sobre las obras sociales y prepagas con jurisdicción en la Ciudad, que continúan rigiéndose por las leyes 23.660 de Obras Sociales y 23.661 del Sistema Nacional del Seguro de Salud, que tienen como autoridad de aplicación a la Superintendencia de Servicios de Salud".
Y agregó: "Por lo tanto, se está intentando obligar a los sanatorios privados y de las obras sociales a que garanticen la realización de abortos no punibles, cuando tanto la superintendencia de Salud como el Ministerio de Salud de la Nación, no han protocolizado absolutamente nada. Lo que están haciendo los autores de este proyecto es, prácticamente, obligar a los sanatorios privados y de las obras sociales a que garanticen la realización de abortos no punibles".
Ahora bien, la maniobra del macrismo y bloques aliados es una devolución de gentilezas a la oposición, dado que este miércoles los diputados no oficialistas se pusieron de acuerdo para plantear la anulación de los giros a las comisiones de Mujer y Justicia de las iniciativas relacionadas con el aborto no punible y pusieron el tema a un paso de llegar al recinto, dado que la Comisión de Salud ya había elaborado dictámenes al respecto (ver nota).
Sobre lo sucedido durante la sesión Lubertino manifestó: "El acuerdo institucional nunca es dejar de sesionar, ni obstaculizar el tratamiento de los proyectos de ley. Yo creo que se rompe la ética del funcionamiento de esta casa cuando el Ejecutivo saca sigilosamente un reglamento que viola la Constitución nacional, viola la Constitución de la Ciudad, viola contra los tratados, va contra el fallo de la Corte y se burla de la Legislatura que hace cuatro años trata de sacar una ley de abortos no punibles".
La legisladora aseguró: "Vamos a seguir adelante y es una manifestación, una medición de fuerzas, ver hasta dónde llegamos, fundamentalmente apelando a que éste es un tema transversal que debe ser resuelto por las personas sin una atadura partidaria, porque acá estamos hablando de un tema de Derechos Humanos y éstos no son de izquierda ni de derecha, sino que son un piso, una base para todos/as".
Por su parte, la diputada González Gass expresó. "Los legisladores del oficialismo, que durante las últimas reuniones de la Comisión de Salud de diputados no han querido debatir el tema del aborto no punible, bajaron al recinto solamente para pedir una ‘alteración del orden del día' para incluir el proyecto en el temario y votarlo, a sabiendas de que contaban con la mayoría".
Y añadió: "El juego del oficialismo quedó evidenciado luego de que no se aprobara el tratamiento del aborto no punible en el recinto y los representantes del PRO se levantaron de sus bancas, dejando sin quórum la sesión e impidiendo, con esta maniobra maliciosa, la votación de cualquier otro proyecto".
Mientras que el diputado Bodart opinó: "En este tema, el PRO actúa en la Legislatura igual que los K en el Congreso: ambos obstaculizan la aprobación de una ley mínima para incluir los casos de violación. Una ley así bastaría para anular los protocolos retrógrados de Mauricio Macri y otros gobernadores".
El legislador, autor de un proyecto de ley que considera todo aborto como no punible, agregó: "Hay que sincerar este debate de cara a la sociedad y avanzar no sólo con los casos no punibles sino también con la ley nacional de aborto seguro y gratuito. Cada día de retraso significa la muerte de dos mujeres".
Lo cierto es que, de haberse llevado a cabo la sesión, se habrían anulado los giros de las iniciativas y el debate habría llegado al recinto el próximo jueves. El PRO, a través de esta maniobra política, no sólo dejó como responsable del no tratamiento del tema a la oposición sino que además consiguió postergar el debate, al menos una semana más.

















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