La deuda de Mendoza creció 45% durante la gestión de Jaque

La deuda de Mendoza creció 45% durante la gestión de Jaque
Un informe presentado por la UNCuyo muestra que desde 2007 se incrementó en $ 1.720 millones, llegando a $ 5.487 millones.
El próximo gobernador de Mendoza se encontrará con una deuda pública de 5.487 millones de pesos que ha ido creciendo en los últimos años aunque -al mismo tiempo- ha perdido peso porque la espalda económica de la provincia se incrementó más.

También encontrará una pobreza que afecta a 32.700 habitantes de conglomerados urbanos mendocinos en un escenario que ha mejorado paulatinamente al ritmo de la asignación universal. Y deberá enfrentar un déficit de 120 mil viviendas (40 mil casas nuevas y 80 mil ampliaciones) que -por el contrario- ha venido agravándose sencillamente porque sólo se construyen 2.000 viviendas por año en una provincia cuyo Registro Civil anota 6.000 matrimonios anuales.

Las observaciones de los especialistas, dirigentes sociales y políticos fueron relevadas por el equipo periodístico de Cicunc Contenidos, dependiente de la Universidad Nacional de Cuyo, que ayer presentó sus investigaciones preliminares sobre estos tres temas en un acto encabezado por el rector, Arturo Somoza.

La deuda oficial

Los déficits fiscales a los que se echa mano para compensar los efectos de las crisis han provocado aumentos sostenidos de la deuda pública. En las economías del G-20, el promedio de la razón deuda/PBI ya era alto ante de la crisis, y se prevé que superará el 100% en los próximos años.

Pero en Mendoza la situación es diferente porque sólo durante la administración de Celso Jaque la deuda se incrementó en 1.720 millones de pesos, un 45,66% en relación al 2007. Sin embargo, en la actualidad compromete el 9% del Producto Bruto Geográfico (PBG) provincial.

Teniendo en cuenta lo que la administración provincial ha solicitado para llegar a fin de año, en diciembre, la Provincia tendrá una deuda total de 5.487 millones de pesos contra 3.767 millones que marcan los archivos oficiales a diciembre de 2007, momentos en que el actual gobernador tomaba el control de la provincia.

A pesar de esto, los especialistas sostienen que hay que poner la lupa en el desequilibrio de los recursos y el nivel de gasto porque se ha convertido en un problema estructural del que será difícil salir. Así, Mendoza va por el tercer año consecutivo marcando un rojo en su pauta de gastos y para llegar a fin de año ya se han tramitado pedidos por 549 millones de pesos (431 millones son para el déficit del Presupuesto 2011, 100 para Aysam y 18 millones que se tomarán con organismos internacionales se destinarán a los municipios).

Los municipios también pidieron lo suyo. Los 18 tienen una deuda de 190.179.314 de pesos. Las estimaciones -esto es si no hay nuevos endeudamientos municipales y se cancelan la totalidad de sus vencimientos-, muestran que solo a la Provincia le deben 180.324.716, el resto está comprometido con organismos multilaterales y el Enhosa.

Al igual que en la provincia, si se compara con 2007, la deuda de las comunas aumentó 54 por ciento porque en diciembre de 2007 marcaba 117.096.530 de pesos.

Qué opinan los especialistas

Aldo Medawar, profesor consulto de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCuyo, evaluó que el déficit de la Provincia ha ido tomando magnitud en base a que el gasto ha ido creciendo de manera sostenida. En sintonía con el titular de Hacienda, Adrián Cerroni, opinó que lo malo es que los aportes nacionales no han seguido el mismo ritmo y por eso Mendoza debió endeudarse para poder financiar el presupuesto.

Gustavo Reyes, titular de Economía Monetaria de la Facultad de Ciencias Económicas, considera que los niveles de gastos debieron ser más fuertes en años como 2008 y 2009, porque se debió invertir más para atenuar el impacto de la crisis. Pero en 2010, la economía creció de manera destacada y las finanzas igual marcaron un déficit.

Una opinión diferente llega de la mano del conductor de las finanzas públicas desde 2007 hasta la actualidad. Cerroni consideró que a la hora de intentar explicar el déficit, hay que observar que en los últimos dos años la Provincia ha generado muchos más servicios, más escuelas, un hospital nuevo y otras prestaciones que incrementaron los gastos corrientes.

Pero, además, consideró que si el análisis mira 20 años para atrás la Provincia siempre ha tenido déficit recurrentes. "Mendoza está penúltima en el porcentaje de cálculo de los pesos por habitante. Eso influye la condición con provincias vecinas donde tienen más del doble por ciudadano", concluyó.

Raúl Molina, titular de la cátedra de Finanzas Públicas de la Facultad de Ciencias Económicas, considera que en los años venideros vamos a tener que salir a buscar fondos al mercado privado, con tasas más altas y en dólares.

Diferente es la evaluación que hace el ex ministro de Hacienda durante la administración radical, Enrique Vaquié. Para él, la política keynesiana que fomenta ir en contra del ciclo, y que fuera impulsada por el ex presidente Néstor Kirchner, es precisamente lo contrario a lo que la provincia está haciendo. "Por esto desde 2008 que estamos generando déficit y deuda, a pesar del crecimiento. A esto se le agrega que los servicios no mejoraron", opinó.

Jorge Sansone, profesor de Economía II de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNCuyo, ex subsecretario de Presupuesto de la Nación y ex subsecretario de Recaudación y Control de Mendoza, opinó que hasta ahora la Provincia ha venido siendo financiada por el Estado nacional y ahora comienza a ser solventada por los proveedores.

El subsecretario de Financiamiento, Pablo Frigolé, evaluó que la deuda pública de Mendoza no es preocupante y esto porque con el Programa de Desendeudamiento que lanzó la Nación el año pasado, la mayor parte de la deuda quedó a una tasa fija del 6% en pesos, por lo que la inflación lo licuará en los próximos 20 años.

Silvia Jardel, gerente del Consejo Empresario Mendocino (CEM), consideró que el desafío es una reforma en la administración de la política tributaria para los próximos años. "Ha caído la recaudación de algunos impuestos, pero también hay disminución en la recaudación por regalías porque ha caído la producción de petróleo", evaluó.

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