La calificación de riesgo para Córdoba está dos escalones por debajo que la que Moody’s le asignó a la Municipalidad. Por eso, a la hora de tomar deuda deberá pagar una mayor tasa de interés. La evaluadora advirtió que existe una extrema dependencia con respecto a la llegada de fondos nacionales
Ayer, este diario publicó el informe que la calificadora de riesgo emitió este mes y que le asignó a Río Cuarto un Aa3.ar, lo que indica que el Municipio presenta una capacidad crediticia muy fuerte en relación a otros emisores nacionales. Moody’s destacó la baja de la deuda pública de la ciudad aunque advirtió que los gastos están creciendo a mayor ritmo que los ingresos.
En cambio, la revisión sobre Córdoba -que se cerró durante diciembre del año pasado- ubicó a la Provincia dos escalones por debajo de la Municipalidad y le asignó un A2.ar. De todos modos, es una nota que le permite al Estado provincial salir a tomar créditos sin pagar tasas exorbitantes, aunque sí que están por encima de Río Cuarto.
¿Qué dice el informe sobre las cuentas de la Provincia? “La calificación asignada refleja márgenes operativos positivos y una tendencia descendente en los niveles de deuda con relación a los ingresos. La calificación también refleja una posición de liquidez ajustada y cierta dependencia en el financiamiento de parte del gobierno nacional para mantener equilibrado el resultado de sus cuentas fiscales”, se lee en el texto de Moody’s.
Esa liquidez ajustada es, precisamente, lo que preocupa al gobernador José Manuel de la Sota. En los últimos días de 2011, cuando la presidenta Cristina Fernández anunció que refinanciaba hasta 20134 los vencimientos de deuda de las provincias, De la Sota se quejó porque el anuncio no implicaba el ingreso de dinero a las arcas provinciales.
Al igual que la advertencia que le planteó a Río Cuarto, Moody’s indicó que Córdoba tiene un nivel de gastos que está aumentando de manera desaconsejable. “Desde el año 2005, los gastos totales han venido creciendo a tasas más aceleradas que los ingresos, y de esta manera los resultados han ido perdiendo fuerza en relación a los ingresos (...) Córdoba tiene una limitada capacidad para ejercer control sobre el gasto, especialmente en salarios”, se lee en el informe.
Pero, además, los técnicos de la calificadora indican que uno de los puntos débiles de la Provincia es su alta dependencia con respecto al gobierno nacional. Si a ese elemento se suma que la gestión de De la Sota está políticamente enfrentada a la de Cristina y que el envío de fondos es casi inexistente, ese perfil de dependencia es aún más marcado y nocivo.
La revisión
La revisión de Moody’s se produjo específicamente para establecer el riesgo que implicaba para los inversores la emisión de los títulos de deuda que tienen vencimiento en 2017.
Los especialistas de la evaluadora señalan que la deuda provincial ha ido creciendo en términos nominales, aunque ha perdido peso en relación a los ingresos, que estuvieron impulsados por la inflación.
“La deuda total de la provincia de Córdoba ha venido aumentando desde el 2002. Mientras ese año el stock de deuda provincial era de alrededor de 5.200 millones de pesos, al cierre de 23010 la deuda ascendió a poco más de 10.600 millones de pesos; es decir, un incremento cercano al 103 por ciento en ocho años. Sin embargo, el peso de la deuda relativo a los ingresos ha venido disminuyendo progresivamente, representando un 230 por ciento de los ingresos totales en 2002 y un 63 por ciento al cierre de 2010”, dice el informe.


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