Capello, del Ieral, recordó que en 2012 crecerán un 50% los vencimientos de deuda para la Provincia y alertó por las nuevas colocaciones en dólares.
–¿Cómo ve el actual nivel de endeudamiento de la Provincia?
–En un contexto inflacionario no hay que guiarse por los valores nominales de la deuda; lo más importante es que no aumente en términos del PBG, y si es posible que disminuya. Al cierre de 2010, la deuda provincial era de 12.000 millones de pesos (incluyendo Administración General, ACIF y deuda flotante), representando un 11,5 por ciento del PBG provincial. Y al 30 de junio de 2011 la deuda ascendió a 12.264 millones (10,3 por ciento del PBG). De modo que si a la situación de junio le sumamos un endeudamiento nuevo de 200 millones de dólares, la relación deuda-PBG pasaría a ser de alrededor del 11,2 por ciento, algo menos que lo observado en diciembre. Si así fuera, la nueva emisión aumentaría en casi 7 por ciento la deuda nominal, pero no incumpliría la regla implícita de que la “carga” de la deuda no aumente en el tiempo. Sin embargo, se estaría aprovechando al máximo el espacio para emitir deuda que genera la suba del PBG local.
–¿En relación a otras provincias, cómo está la deuda de Córdoba?
–Según Nación, Córdoba contaba en 2010 con una deuda equivalente a la mitad de sus recursos totales del año. Hay seis provincias con mayor peso de deuda que Córdoba, entre ellas Buenos Aires. Mendoza tiene un nivel similar, mientras que Santa Fe está muy por debajo. En el concierto de provincias, Córdoba tiene un endeudamiento algo superior a la media.
–Las últimas colocaciones de deuda de la Provincia han sido en dólares. ¿Cuán riesgoso es esto en el actual contexto internacional?
–Actualmente, poco más de la mitad de la deuda provincial está expresada en dólares, y el resto en pesos. Esa estructura ayuda a compensas los efectos futuros de probables depreciaciones del peso, por cuanto si el valor del dólar aumenta, se volverán más pesados los vencimientos en esa moneda (en términos de la recaudación), pero la inflación que induciría la devaluación generaría también un aumento en la recaudación nacional y local, lo que ayudaría a “licuar” el peso de los vencimientos en pesos. De modo que los efectos tenderían a compensarse. Pero en la medida que siga creciendo la participación de la deuda en moneda “dura”, cada vez quedaríamos más expuestos a modificaciones en la paridad cambiaria.
–¿Tendrá problemas el futuro Gobierno para pagar los vencimientos que hay por delante?
–En 2012 termina el período de gracia de la refinanciación de deuda con la Nación, y los servicios de deuda pasarán de poco menos de 1.000 millones en 2011 a algo más de 1.500 millones. Es un escalón importante, que ameritará ser cuidadosos con el Presupuesto 2012. En principio, resultará difícil mantener el nivel de obra pública de los dos últimos años. Y resultará vital la negociación con la Nación para solventar el déficit de la Caja de Jubilaciones. Si ese conflicto se soluciona, y se modera el ritmo de crecimiento del gasto, no habrá problemas para cumplir con los vencimientos en 2012.
–En 2017 vence buena parte del capital tomado en dólares. ¿Será necesario refinanciar esos vencimientos en algún momento?
–En 2017 se concentran vencimientos por más de 4.000 millones, una cifra muy importante. Antes de llegar a ese año debiera intentarse refinanciar tales vencimientos y generar un fondo de ahorros para, en caso de no lograr tal refinanciación, contar con una previsión para pagar la deuda.
La herencia de Juan: Manejable y verde
Ayer, Día a Día publicó un informe que dio cuenta de la evolución del endeudamiento provincial durante la gestión de Juan Schiaretti. En los últimos 4 años, el “rojo” cordobés creció casi un 60%, aunque perdió peso en términos del presupuesto provincial. De todos modos, en dicho lapso aumentaron fuertemente los compromisos tomados en dólares.

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