Lo capturaron en la vía pública, a unas 8 cuadras del lugar donde hallaron caminando a la pequeña. Para la Policía el hecho está resuelto, aunque hay que reunir todas las pruebas posibles “para que este sujeto no quede en libertad”.
En horas de la mañana de ayer, más precisamente cerca de las 7:30, una comisión policial compuesta por efectivos de la Dirección de Investigación Criminal, de Delitos Complejos y Patrulla lograron, después de casi 14 horas de intensa búsqueda y rastrillajes por distintos barrios, la captura de Raúl de Jesús Venegas (45), mientras circulaba por la vía pública, al parecer cerca de su casa. Fue en el barrio Pueblito de Buenos Aires, a unas ocho cuadras del lugar donde hallaron el día anterior a la menor y poco más de 15 de donde la había raptado, a la salida de la escuela.
Venegas está sindicado, por los testigos, como el sujeto que había capturado a la niña de 9 años, alrededor de las 17:45, a pocas cuadras de la casa de la víctima, luego de haber salido de la escuela Nº14 a la que asiste.
Más tarde se realizaron otros allanamientos en el barrio Santa Rita, donde vive un familiar, donde hallaron ropa colgada en un tendal, recién lavada y que había sido la utilizada durante el rapto, según la descripción de testigos. También, tirado y oculto entre matorrales, encontraron un calzoncillo y restos de ropa manchada con sangre, que presumiblemente sería de la niña y que fue secuestrada para ser sometida a pericias científicas. Si bien no fue confirmado, para poder detener a Venegas, fue necesario el reconocimiento de testigos, según información off de record brindada por fuentes de la investigación. (Viene de página 18)
Luego de varias horas de interrogatorio y con todas las pruebas halladas por la Policía, en contra suya, Venegas terminó quebrándose y confesando, ante los policías, haber sido el autor de tan brutal ataque.
“Ataque brutal”
En cuanto al estado de salud de la menor, ayer por la mañana el director del hospital Pediátrico, Alberto Braverman, confirmó el acceso carnal sufrido por la niña durante el abuso, al que catalogó de un “ataque brutal, que le provocó graves daños en los órganos genitales que obligaron a los médicos a realizar una cirugía reconstructiva”, explicó el profesional.
“La menor está como cualquiera víctima que haya padecido un abuso de esta naturaleza. Tiene contención médica y psicológica al igual que su familia, quienes están siendo asistidos por profesionales debido al shock que les causó este hecho”, dijo.
Braverman aclaró que “la recuperación de la menor va a llevar varios días y que posiblemente sea recién el fin de semana, cuando se le pueda dar el alta hospitalaria, mientras tanto seguirá siendo atendida aquí para que su evolución sea general y favorable”, concluyó.
Bronca y pedido
Al igual que el lunes por la tarde, la bronca de los vecinos del barrio Anahí no se hizo esperar y reclamaron más seguridad y patrullajes en la zona. Es por ello que munidos de algunos neumáticos, un grupo de vecinos, familiares y amigos de la familia de la niña ultrajada, realizaron ayer por la mañana un corte parcial de la avenida Armenia. Durante la medida, reclamaron más presencia policial no sólo a la salida de la escuela, sino también recorriendo en el barrio, ya que ésta no es la primera vez que sucede esto con niños del barrio. “Ya en otra oportunidad varios padres han dicho que a sus hijos los quisieron raptar. Sólo Dios sabe qué les hubieran hecho. No queremos que se vuelva a repetir esto”, dijo a época la abuela de la niña.
La niña fue raptada el lunes alrededor de las 17:45, cuando se dirigía hacia su casa por calle Canal Trece. Estaba a sólo tres cuadras cuando ella y otros vecinitos fueron interceptados por el degenerado, que la tomó, la subió al caño de la bici y se la llevó.
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