Tras varios meses de quejas y planteos, los operarios del Instituto de Educación y Socialización de Adolescentes (Ipesa) se manifestaron en la avenida Palacios y reclamaron la presencia del ministro de Bienestar Social, Gustavo Fernández Mendía.
En diálogo con Radio Noticias, Oscar Canale, delegado de ATE en el Ipesa, dijo que "estamos reunidos con trabajadores, tanto operadores como personal administrativo, de mantenimiento y demás, preocupados por la situación del instituto. Decidimos mantener el reclamo hasta tener la presencia del ministro del Bienestar Social, quien no nos quiere atender desde hace un año y medio".
- ¿Como definiría la situación del Ipesa?
- Esto es caótico, lo que estamos reclamando es la presencia del ministro para tener reglas claras del trabajo. Principalmente porque necesitamos un manual de procedimiento actualizado para implementar, y, además, porque no tenemos normas de convivencia. A principios de este año tuvimos muchos hechos de violencia, hacia el personal operativo del instituto, incluso ocurrieron algunas situaciones que hacia rato que no se daban.
Personal y fuga.
"Hoy por hoy no se puede implementar nada porque no tenemos personal", prosiguió, y agregó que "a esto hay que sumarle el agotamiento que tiene la gente. Hay muchas carpetas médicas, tenemos monotributistas trabajando hace un año, que no han tenido descanso y a quienes se le ha exigido que vengan a cubrir turnos y a hacer horas extras que no les pagan. Estamos completamente desbordados: actualmente tenemos 14 operadores activos, y de acuerdo a la ley tendría que haber 44. Sumados a los que están con carpeta tenemos 26 ó 25, o sea que nos faltan 20 personas para trabajar.
Al ser consultado por el trabajador detenido (ver recuadro), Canale sostuvo "nosotros no arreglamos nada a los golpes, pero la capacidad del personal esta desbordada". También aseguró que "hemos advertido que estas situaciones podían suceder, ante la falta de personal, las presiones y las agresiones constantes".
Sin oficio.
Actualmente, el Ipesa cuenta con 12 chicos que están divididos en tres sectores. En horas de la tarde, este medio se entrevistó con otros manifestantes y ellos aseguraron que a los menores que están allí "los meten todos juntos", tanto acusados de homicidio como de violación. "El mismo día del motín (ocurrido la semana pasada) estaban todos en el patio, como si no hubiera pasado nada: no hubo ni siquiera un breve aislamiento de los sublevados", contó uno de los operarios.
"Nosotros estamos encargados de modificar su conducta, y casi siempre los chicos que salen se van con otra perspectiva de vida, pero vuelven al círculo delictivo y reinciden. Esto pasa porque no hay una política de abordaje para después de que recuperen la libertad, no hay seguimientos. Tampoco salen teniendo posibilidades laborales, o sea, hay talleres en el Ipesa, pero ninguno de oficio, como de panadería o herrería... esto pasa porque no hay una metodología de trabajo por parte de los directivos", expresó otro empleado entrevistado.
Doble discurso.
Por su parte, el recientemente asumido como director del Ipesa, Marcelo Turnes, fue consultado por este medio y manifestó sus inquietudes respecto a un "doble discurso de los operarios".
"Estoy sosteniendo todo esto a pulmón", comentó el abogado. "Hoy a la noche (por ayer) no tengo operadores y mañana (por hoy) no se qué voy a hacer. Ellos reclaman el manual, pero eso se va a aplicar, ya lo habíamos discutido. Por un lado están reclamando garantías, pero después meten carpetas médicas masivas perjudicando a sus colegas ", declaró.
"En un turno de seis personas - continuó -meten cuatro carpetas truchas, el turno siguiente, meten tres. Es imposible, lo están haciendo a propósito, y la verdad es que no sé que pretenden. Es subjetivo que metan tantas carpetas y que escapen cuatro chicos el mismo día (ver microformato)", deslizó.
Incidente, denuncia y liberación
El episodio ocurrió en horas de la tarde del martes, antes de la primera fuga. Uno de los menores internados estaba bastante alterado subido a una silla, según las fuentes consultadas por este medio, y un operador auxiliar (encargado del turno) le pidió que se calmara. Ante la negativa y posterior provocación por parte del chico, el trabajador lo habría tomado del cuello y supuestamente le asestó varios golpes de puño en el rostro. Tal acción fue registrada por una de las cámaras de seguridad del establecimiento, y al ver la filmación, el director del instituto, Marcelo Turnes, radicó la denuncia en la Seccional Primera. Los uniformados le dieron intervención al fiscal Carlos Ordás y éste ordenó la detención del supuesto agresor, de 56 años, quien fue apresado en su vivienda. En horas de la mañana de ayer fue indagado por el fiscal y luego recuperó la libertad cerca del mediodía. Regresó a su casa y más tarde se sumó a la protesta de sus colegas frente al Ipesa. En tanto, el chico golpeado, al cierre de esta edición continuaba en ese establecimiento encargado de resguardar a los menores en conflicto con la ley. No habría recibido lesiones importantes, aunque sí le quedó un moretón en el rostro producto del golpe. Aparentemente, y según la hipótesis de la fuente consultada, la agresión motivó a los otros cuatro internos a escapar.
Dos fugas más.
En la edición de la víspera se informó sobre el escape de dos internos que, mientras estaban en el patio del Ipesa, saltaron el alambrado perimetral y huyeron. Ocurrió cerca de las 17, pero en horas de la noche otros dos chicos también abandonaron el tratamiento. Uno de ellos manifestó que había tragado vidrio molido, y fue trasladado al hospital Lucio Molas. El otro que había sufrido un golpe en las costillas. Ambos fueron revisados por el médico del instituto y éste aconsejó el traslado. Pero una vez en el nosocomio, los menores burlaron a los operadores y se marcharon.
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