Ocurrió en una vivienda ubicada en el barrio Catamarca de la ciudad fronteriza. El niño nació por parto normal en el baño y segundos después fue atacado a puñaladas. Su madre, María Mendoza, de 37 años, está presa en la alcaidía local. La autopsia determinó que el bebé tenía tres puntazos en el tórax y varias contusiones en el resto del cuerpo.
Se trata de María Mendoza, que se encuentra alojada en la alcaidía de mujeres de esa ciudad a disposición de la Justicia. Se le imputa el delito de homicidio.
El cuerpo del niño que tendría entre 38 y 39 semanas de gestación fue trasladado a la morgue judicial para practicársele la autopsia. Según el primer informe al cual tuvo acceso El Litoral, el pequeño presenta tres heridas punzo cortantes en la zona del torax y varias contusiones en el resto del cuerpo.
El trágico episodio ocurrió el martes a la tarde, aproximadamente a las 18, en una vivienda ubicada en pasaje El Cartero y La Rioja del barrio Catamarca, en la ciudad fronteriza.
De acuerdo a la pesquisa, Mendoza tuvo un parto natural en el baño de la casa. No se sabe en qué circunstancias el recién nacido fue atacado con un objeto punzo cortante. Al escuchar los gritos que provenían del interior del sanitario, los familiares de Mendoza se encontraron con la macabra escena. Intentaron tranquilizar a la mujer y le arrebataron el bebé.
En un remis el niño herido de gravedad fue trasladado por su madre y la abuela al Hospital San José.
Los médicos del nosocomio recibieron a un bebé totalmente ensangrentado y al examinarlo constataron que ya estaba muerto. Al advertir que tenía heridas cortantes en el cuerpo decidieron comunicar lo ocurrido a la Policía. Una comisión policial de la Comisaría de distrito Primera llegó al lugar y por orden del fiscal en turno detuvieron a la madre de la criatura. La mujer fue atendida y al determinarse que se encontraba en buen estado de salud, fue alojada horas después en la alcaidía.
Según trascendió, María Mendoza tiene dos hijas de 6 y 20 años, quienes vivirían con su padre, ya que está separada desde hace seis años.
En un allanamiento en la vivienda del barrio Catamarca, la Policía logró secuestrar una tijera con sangre. Los investigadores intentan determinar si es el arma empleada para matar al pequeño.
Fuentes policiales informaron que la tijera al parecer fue utilizada para cortar el cordón umbilical. Precisamente fue la abuela del niño la que le brindó los primeros auxilios al bebé que falleció cuando lo trasladaban al hospital.
Según la versión de los familiares de Mendoza, ella estaba en avanzado estado de embarazo. Sintió un malestar y se dirigió al baño, donde habría tenido un aborto espontáneo.
Fuentes ligadas a la pesquisa informaron que tal vez la mujer detenida agredió al bebé bajo el estado puerperal y recién una vez que los familiares ingresaron al baño se dio cuenta de lo que había ocurrido.
Los investigadores sostienen la hipótesis de que no hubo aborto, sino que la criatura nació en un parto normal.
Ayer a la tarde iban a declarar los vecinos de Mendoza.
Algunos de ellos manifestaron que escucharon los gritos del bebé antes de que vieran a la mujer subir al remis con el niño en brazos.
Los testimonios serán determinantes para poder confirmar si el bebé nació con vida y fue asesinado después.
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