En la ciudad hay casi 600 personas que lavan coches. El intendente Horacio Quiroga aseguró que en 90 días no podrán estar en las calles. Radiografía de una actividad que centra la polémica.
En una recorrida por el centro de la ciudad, La Mañana de Neuquén habló con los lavacoches ubicados sobre Alberdi y Santa Fe; Buenos Aires y Rivadavia; Roca e Yrigoyen; y Brown entre Roca y Carlos H. Rodríguez para saber qué opinan sobre recibir las primeras medidas políticas del jefe comunal.
La incertidumbre por no saber cuál es la propuesta concreta los incomoda, pero en su mayoría se presentaron dispuestos a dialogar. "Nadie quiere vivir de esto. Si nos dan trabajo fijo, un sueldo y obra social, lo tomamos de una", sintetizó Pablo Zunini, de 22 años, que está hace 3 lavando sobre la calle Brown.
Pepe Zalazar está lavando autos hace 9 años en la misma esquina de Alberdi y Santa Fe. "A mí, con 55 años, ¿quién me va a dar trabajo? Si no hago esto no hay nada. Esta es mi fuente de trabajo y la vamos a defender porque no hay otra cosa", explicó el hombre.
Organización
Cada grupo tiene delimitado su espacio y lo respeta como la ley primera. Sin embargo, no consiguen organizarse como trabajadores, ni llevarse del todo bien. Conviven sin afectarse. Los únicos que conformaron cooperativas son los que están ubicados en las playas de estacionamiento municipales.
Los chicos ubicados en la Brown y Carlos H. Rodríguez, todos menores de 30 años, afirmaron que existen algunos "barriletes" en otras cuadras, que no se lo toman como un trabajo y que usan la posición de lavacoches para otros fines.
Ellos no tienen antecedentes penales, dejaron la secundaria a poco de terminarla, familias a cargo y casi todos tienen oficios pero reconocen que el mercado laboral no los toma porque no hay puestos.
"Acá trabajamos desde las 8 de la mañana todos los días, nos llevamos plata cada día, se trabaja bien", explicó Facundo Quiroga, de 23 años. "Si nos sacan, ¿adónde vamos a ir? Si alguien te toma, te deja en la calle a los 3 meses y no puedo estar sin producir, tengo que pagar un alquiler de mil pesos, tengo una mujer y una hija, no puedo estar sin trabajar", agregó.
Datos
La Municipalidad de Neuquén hizo en agosto de 2010 un informe para relevar la situación de los lavacoches. En ese momento se detectaron 471 personas trabajando en las calles, un año después se registraron 104 personas más.
De ahí se desprende que la mayoría de ellos son menores de 35 años, que pretenden terminar sus estudios y que el 38% tiene hijos a su cargo.
La amplia mayoría realiza la actividad hace más de un año y desean dejarlo para trabajar en el sistema formal en sus oficios. El 98% vive en Neuquén capital.
Desde la Comisaría Primera de la ciudad, una fuente señaló que hay un grupo pequeño de ellos que va rotando de sectores, que desaparece luego de que se cometen hechos delictivos en el sector y que después está trabajando en otra calle.
"El que toma esto como una actividad laboral defiende su territorio, hasta ordenan el tránsito por nosotros muchas veces, pero otros van a sacar la diferencia al mirar los movimientos de los comercios, generar cierta información de la rutina de la gente", señaló la fuente policial.
En la Comisaría Primera de la ciudad hay varias denuncias por robos donde se investiga la participación de lavacoches y unas pocas por amenazas. Aquellos que están sospechados de cometer delitos contra la propiedad privada son los que la Policía ven que rotan de puestos.
Sin embargo, otra encuesta de opinión que realizó la Subsecretaría de Gestión Ciudadana comandada por Hernán Ingelmo a 350 comerciantes del centro de la ciudad dice que su relación con los lavacoches no es mala.
"La mitad de los comerciantes afirmó tener una visión positiva de los lavacoches, y del otro 50% la mitad tiene una visión regular y sólo el 25% negativa", dice el estudio.
Sobre la calle Buenos Aires, entre Alberdi y Rivadavia, Samuel Bravo y Luciano Zurita limpian los autos hace 6 y 15 años respectivamente. "Todos nos quieren en la cuadra, tenemos buena relación con todos los comercios, nos cuidamos mutuamente", dijo el primero.
El trabajo de lavar autos en la calle no es lo que desean hacer por mucho tiempo más, a pesar de que algunos de los chicos llevan más de 5 años en la actividad. Entre ellos se siente un poco de incomodidad ante los anuncios de Quiroga de quitarlos en 90 días. La falta de información, de diálogo con las autoridades, de organización entre los que lavan fuera de las playas de estacionamiento y el escepticismo a las promesas, hace que su inquietud se acreciente con los días. "Yo como acá, así de corta es", explicó Zurita. "Esta es mi fuente de trabajo. No sé qué va a pasar, para mí quiere que salgamos a 'chorear' porque la leche de la nena la tengo que comprar todos los días, plata tengo que tener".
Según explicaron, en medio día de trabajo se llevan $70 cada uno. Un auto jamás se limpia solo, se ayudan entre sí, dividen por partes iguales los $20 que cobran. "Acá todos los días tenemos plata, en una obra tenés que esperar 15 días como mínimo. Además está el tema de los antecedentes, que en mi caso son muchos, nadie te da trabajo. Cuando era pibe robaba, ahora que trabajo quieren que vuelva a 'chorear", indicó Zurita.
Sergio Ortega, de 27, lava coches hace 3 años en la calle Roca entre Yrigoyen y Brown, pero dice estar cansado de hacerlo. "Desde que no hay estacionamiento medido la gente deja el auto a las 8 y se lo lleva a cualquier hora, no se trabaja nada", explicó. Él está cursando su 4to año de la secundaria, quiere terminarla pero se llevó 5 materias y tiene que rendirlas en febrero. "Conseguir trabajo es muy difícil. Te toman y a los 3 meses te largan. Rotan de empleados cada 3 meses. Te contratan por ese tiempo, lo hacen para no tener empleados de verdad. Es muy desgastante", admite.
A la vuelta de la esquina, Pablo Garbín, también de 27 años, dice que hay que juntarse entre todos para detener la propuesta del intendente. "No tiene que ser con violencia porque así le hacemos el juego a él, eso es lo que él quiere que hagamos, nosotros sólo queremos trabajar", comentó.
Garbín explicó que el trabajo tiene sus ventajas como dinero en efectivo todos los días, "si querés podés hacer 4 mil pesos por mes", dijo. Sin embargo, la informalidad les pesa. "Esto es la calle, estamos desamparados, no hay jubilación ni obra social, viene la 'cana' y te lleva por ser lavacoches nomás", explicó.

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