Detrás de un objetivo superior

Aproximadamente hace seis meses que se vienen reuniendo distintos actores de la actividad económica con el objeto de armar estructuras que permitan una planificación del mundo empresario y de esa forma pensar en un San Juan estratégico para el futuro.
La realidad es que en un primer momento, quienes se juntaron fueron con algunas ideas que de a poco se fueron alineando hasta constituir, en la actualidad, un paquete de ideas muy interesantes que pueden contribuir en el futuro con el armado de políticas y acciones para el desarrollo de la economía de la provincia.

Los primeros encuentros se produjeron en la Sede de la Cámara Argentina de la Construcción (CAC) y algunos de los asistentes vieron como muy interesante lo que se venía. Así se autoconvocaron distintos sectores que van desde la minería hasta la agricultura. En principio, nacieron algunas rispideces pero con el tiempo comprendieron que hay acciones que tienen que ver con la organización empresaria y que la misma se orienta al bien común.

De acuerdo a lo que contaron algunos de los participantes, las reuniones en principio fueron como para ver qué se podía armar. Es en ese esquema que salieron algunas ideas base que, de a poco, se van consolidando. Sin embargo, de acuerdo a lo que se supo, todavía no hay nada orgánico por donde canalizarlas. Algunos dicen que son buenas intenciones que a la larga quedarán en nada. Sin embargo, de momento hay cierta tirantez entre algunos dirigentes sobre todo entre los dirigentes de la construcción. Es que tanto la CAC que conduce actualmente Fernando Suárez como la Cámara de la Construcción e Inmobiliaria (CCISJ) tiene algunos intereses políticos encontrados.

Sin embargo, hay algunos que corren tras la idea de armar algo similar al PRO Mendoza. Esto es algo que desde siempre la Federación Económica se propuso pero que por distintas cuestiones políticas, económicas y hasta sociales no se pudo concretar. Algunos sostienen que tenía que existir una maduración de la dirigencia empresaria para poder pensar en agrupamientos que permitan seguir con objetivos comunes más allá de la defensa específica que tengan que hacer de temas sectoriales.

La realidad marca que en San Juan el mundo empresario tiene algunas características que son nuevas y con ello hay un flujo o movimiento interno importante. Tal cual dice el Martín Fierro, si entre hermanos pelean, los devoran los de afuera. Es así que algunos que miran el futuro pensaron en hacer agrupaciones o agrupamientos para defenderse de, por ejemplo, la llegada de empresas que vienen desde otros puntos del país y se llevan por delante el tan mentado y mal preciado compre sanjuanino.

Así es que dentro de este tipo de reuniones lo que buscan es planificar a futuro. La forma de hacerlo es juntos. Según contaron algunos de los participantes las discusiones sobre la minería o la antiminería, la gran industria y la pyme se fueron limando y sólo quedan algunas cuestiones de forma.

Entre ellas está ¿bajo qué paraguas se organizan institucionalmente para este cometido? Dentro de la organización no está sólo la Federación Económica, están mineros, comerciantes, proveedores mineros, algunos vitivinícolas. La realidad es que hay un par de ideas en boga. La primera es crear una nueva institución que nuclee este objetivo. Algo así como una agencia de inversiones que esté contemplada y manejada por el sector privado. De hecho, reconocen que la Agencia Calidad San Juan es estatal y tiene sus funciones pero la que se proponen algunos tiene que tener un componente privado de gran peso. La otra es que se canalice por medio de entidades que ya están creadas, ejemplo la Federación Económica de la provincia que cuenta con más de 90 años de antigüedad, siendo una de las instituciones más viejas de San Juan. Quienes apuestan por esta alternativa sostienen que la creación de una nueva entidad es cara ya que se tiene que tener una estructura mínima como un gerente, secretarias, una locación donde funcionar y toda la infraestructura lógica. Por ello creen que se tienen que tomar lo existente y no importa quien lo haga sino que se lleve hacia adelante.

De todos modos, el problema principal es el financiamiento. En esto también hay dos corrientes, los que creen que todo se puede manejar rápidamente con la billetera y el peso específico de cada sector y los que opinan que tiene que haber cierta muñeca política para avanzar y conseguir fuentes de financiamiento.

La realidad es que en algunos empresarios está la idea de que, como ocurre en Mendoza, cierto porcentaje de impuestos pueda volver a las cámaras, con lo que institucionalmente se harían fuertes y con ello podrían generar de manera constante. La realidad es que hay algunos funcionarios que, sin bien conocen la iniciativa miran hacia el costado, ya que la catalogan de inviable. Sin embargo, para su interior reconocen que la idea no sería mala.

Pase lo que pase, la realidad es que las reuniones que nacieron en la Cámara Argentina de la Construcción activaron la vida política de las instituciones empresarias y pase lo que pase, siempre es bueno tener una masa de conocimientos pensante que lleve a que haya algún tipo de propuestas distintas a las que puede hacer el gobierno por si y que sin dudas pueden contribuir al enriquecimiento de cualquier gestión de gobierno.

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