Uno de ellos -menor de edad- está acusado de realizar una llamada extorsiva a la familia de Candela Rodríguez, mientras que otros dos fueron detenidos como "partícipes necesarios" del hecho.
Ambos fueron aprehendidos como "partícipes necesarios" del crimen de Candela, y serán interrogados por el fiscal del caso Marcelo Tavolaro.
En tanto el carpintero Ramón Néstor Altamirano, detenido también como partícipe necesario del crimen aseguró hoy ante la justicia que es "inocente" y aportó datos de personas a las que aseguró haber visto en la casa donde se cree que la nena estuvo cautiva.
El abogado Matías Morla dijo a la prensa que su defendido Altamirano declaró su inocencia hoy ante el fiscal de Morón Marcelo Tavolaro, que "no tiene nada que ver con este caso", y que luego de que declaren una serie de testigos que propuso, se va a ordenar su libertad.
"A nuestro criterio, (la declaración) le resultó sumamente convincente (al fiscal) y va a terminar la cuestión como una persona que estaba en un lugar poco indicado y nada más, pero que no tiene absolutamente nada que ver, es inocente", remarcó Morla.
Altamirano quedó involucrado en el caso a raíz de la declaración de un testigo de identidad reservada que dijo que Candela estuvo cautiva en su casa, en la calle Charrúas 1081 de Villa Tesei, y luego en la casa de Kiernan 992, a pocos metros de la anterior, propiedad de otra detenida en el caso, Gladys Cabrera.
Sin embargo, según Morla, el carpintero hoy dio detalles acerca de qué día fue a la casa, a qué hora, qué tareas hizo y que algunas jornadas estuvo trabajando en una clínica de la localidad bonaerense de Olivos.
No obstante, reconoció que "no se sabe cuándo Candela estuvo en la casa, si un día, una hora, cuatro días" y que Altamirano pasó gran parte de tiempo fuera de la propiedad, haciendo un cerramiento y una cucha.
Respecto de la comida que se halló en la casa de la calle Kiernan y que coincide con la recibida por Candela según los análisis hechos en el cadáver, Altamirano explicó que "la hizo su mujer antes de viajar" a Tucumán para darle al perro que vivía en esa propiedad, y que él nunca entró a la vivienda.
"Dijo que a veces la llevaba desde su propia casa, que a veces (al perro) lo alimentaba Cabrera, pero fue muy claro, muy contundente y es una declaracion que lo deja al borde de la libertad", agregó Morla.
Según Morla, su cliente "también colaboró con la pesquisa porque dio datos que pueden llegar a servir, sobre distintas personas, sobre gente que él tomo conocimiento que estuvo en la casa".
Morla dijo que si bien en principio quería que el juez de Garantías Alfredo Meade estuviera presente en la indagatoria, ahora solicitó que el magistrado reciba a su cliente mañana, lo cual aún no se resolvió.
Antes de la declaración, Morla calificó al carpintero de "perejil" y a diferencia de días anteriores, el letrado elogió el trabajo realizado por el fiscal Tavolaro al frente de la causa.
"Hizo más de cincuenta allanamientos en esta causa. Cada hipótesis y cada trabajo lo profundizaron. Hizo todo lo que tenía que hacer y están sin dormir hace veintidos días, todo el día trabajando", agregó.
Finalmente, el abogado Morla lanzó una advertencia: "A los autores del homicidio, les digo: si están libres, cuídense porque los van a atrapar a todos".
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