Wang Lijun era la mano derecha de Bo Xilai, un alto dirigente del PC, pero descubrió que la esposa de su jefe era una asesina.
Wang Lijun, el hombre que hizo detonar el escándalo Bo Xilai –el peor en la última década en la política china– acabará su carrera donde jamás lo hubieran imaginado quienes alimentaron su fama de policía justiciero: en la cárcel. Un tribunal de Chengdu, en el centro de China, impuso ayer una condena de 15 años de cárcel a Wang, ex jefe de Policía de la ciudad de Chongqing y ex mano derecha del dirigente chino caído en desgracia Bo Xilai, tras declararlo culpable de los delitos de deserción, manipulación de la ley para sus propios fines, abuso de poder y corrupción. Aunque la sentencia es relativamente leve para el peso de los cargos, se trata de un final muy distinto al de la serie de televisión que, inspirada en su persona, llegó a emitirse en China sobre heroicos agentes de Policía.
Su fama de gran policía llamó la atención de Bo, entonces un funcionario en ascenso en Liaoning. Cuando Bo fue nombrado secretario general del Partido Comunista chino en Chongqing, se llevó con él al jefe de Policía. En 2008, Wang era el subdirector de Policía de Chongqing. Un año más tarde, ya era el jefe del cuerpo en esa ciudad, la más poblada del país.
Bo, que se beneficiaba de la fama de duro contra la delincuencia de su jefe de Policía lo nombró vicealcalde de la ciudad en mayo del año pasado. Pero lo que parecía una relación inquebrantable sufrió una ruptura sin reparación posible en enero pasado, cuando Wang reveló a su jefe que la esposa de este, Gu Kailai, era la responsable de la muerte del empresario británico Neil Heywood, un antiguo amigo de la familia y por la que fue condenada a muerte en suspenso. Temeroso de que Bo, entonces un político en clara ascendencia, pudiera tomar peores represalias, Wang optó por huir a Chengdu, donde pidió asilo en el consulado de EE UU y contó lo que sabía. El ya ex jefe de Policía abandonó el recinto diplomático un día más tarde y se entregó a las autoridades chinas. «
Comentá la nota