Detectaron 23 kilos de cocaína en el acceso a Concepción del Uruguay

Los panes ocultos en dos bolsos viajaban en un colectivo que hacía el trayecto Retiro-Colón. Durante más de ocho horas se trabajó para individualizar al dueño del equipaje. Hay un uruguayo detenido y otro prófugo, que estaría en Paysandú.
Apenas pasadas las 11 de este sábado, en el acceso a la ciudad de Concepción del Uruguay, un grupo de policías realizaba un operativo de rutina de control de rodados y personas. A un costado de bulevar Sansoni, frente al cementerio municipal y con pocas expectativas de que la mañana gris de mayo les deparara demasiadas sorpresas, los efectivos de la Dirección de Prevención Vial observaban el ir y venir de los vehículos.

De pronto, el azar, el olfato, el destino o lo que cada uno de ellos invoque, los llevó a detener la marcha del interno Nº 8762 de la empresa Flecha Bus, un micro grande que venía de la estación terminal de Retiro, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y seguía viaje hasta Colón.

El coche, conducido por un uruguayense (el chofer Javier Gobio), llegó a esa altura del recorrido con 30 pasajeros.

Los policías hicieron estacionar el ómnibus a un costado del bulevar y realizaron el control rutinario del pasaje. Diligente, Bunder, el perro de Toxicología, metió el hocico cerca de un bolso y se puso muy nervioso. El animal apuntó dos equipajes de tela de avión, y puso en alerta a los agentes.

Inspección

Al revisar esas dos maletas, efectivos del Prevención Vial encontraron varios paquetes, que a simple vista parecían ladrillos de cocaína. Pidieron refuerzos al Comando Radioeléctrico y la Comisaría 2ª para realizar un control más exhaustivo de los pasajeros, y dieron intervención al Juzgado Federal y la Delegación de Toxicología de ese departamento.

Esparcidos sobre nylon negro, los especialistas en narcóticos y los peritos de Criminalística realizaron el recuento y pesaje de la droga que hacía un total de casi 23 kilos, según confirmó el jefe departamental de Policía, comisario mayor Julio Brumatti.

Nadie se hizo cargo de los bultos. En un primer momento apartaron a dos hombres que estaban sentados en las butacas más cercanas a esos bolsos. Ambos quedaron demorados varias horas. Uno, oriundo de Colón, quedó liberado a media tarde, cuando se constató que no tenía nada que ver con la carga.

El otro de los investigados dijo llamarse Danilo Fabián Acosta, de 36 años, y domiciliado en la República Oriental del Uruguay (ROU). Sin embargo, se le encontró un pasaporte con otra identidad: Juan Antonio Olivera Lemes. Ese sería su verdadero nombre, según constataron a través de Migraciones de la ROU los policías entrerrianos.

El uruguayo quedó detenido, a disposición del Juzgado Federal.

En tanto, en las primeras averiguaciones se supo que no sería ajeno a la maniobra de traslado de la droga otro ciudadano del país vecino, identificado como Héctor Sosa López, de 33 años y afincado en la ciudad de Paysandú, cuya captura fue ordenada por el Juzgado.

Destino

Se presume que este último estaría por estas horas en la República Oriental del Uruguay.

La droga incautada tendría un valor de mercado, sin estirar (es decir, sin adulterar), cercano al millón y medio de pesos. Se presume que tenía como destino la ciudad de Paysandú, y de allí, quizás, una red de distribución a otras ciudades uruguayas.

Se desconoce de qué modo pensaban cruzar la frontera, una vez descargada la cocaína en la terminal de Colón. “Podrían haber intentado llevarla en micro, en lancha, con algún pasador o de muchas otras maneras” indicó una fuente uruguayense, en referencia a las facilidades que presenta cualquier límite internacional de nuestro país, para los traficantes de todo rubro.

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