Cinco casos de leishmaniasis cutánea fueron detectados en pacientes adultos de la zona de Pampa del Indio. Así lo confirmó a NORTE el director de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública, Mario Echevarría, quien aclaró que se trata de la enfermedad que genera úlceras en la piel y no la visceral, que puede producir la muerte si no es tratada adecuadamente.
“En Pampa del Indio se confirmaron cinco casos confirmados. Se los trata ambulatoriamente con medicamento glucantime. Son todas personas adultas y lo mayor frecuencia de la enfermedad se da por el ingreso al monte o a áreas cercanas al río, donde hay presencia del vector”, confirmó en comunicación con este diario. Los reservorios del vector se dan en animales silvestres y muy difícilmente en los perros, porque esta lutzomyia (es un género de jejenes o mosquitos flebotomos nocturnos, con metamorfosis completa) no vive en las casas: “Vive en el monte, porque se reproduce en las hojarascas”, detalló Echevarría.
La forma cutánea de la enfermedad (leishmaniasis cutánea) en humanos se caracteriza por la aparición de úlceras indoloras en el sitio de la picadura, las cuales se pueden curar espontáneamente o permanecer de manera crónica por años. La resolución puede presentarse después de un tratamiento sistémico consistente en la aplicación intramuscular de fármacos basados en antimonio durante un plazo de 20 o 30 días. “En las personas aparecen úlceras en la piel, se les hace un tratamiento y se le resuelve sus problemas, durante unos 60 días y luego se les hace un seguimiento”, concluyó el profesional de Salud. Por su parte, NORTE se comunicó con la directora del hospital Doctor Dante Tardelli de Pampa del Indio, Nancy Aguirre, quien se negó a dar información asegurando que ‘se subestima su trabajo’ (sic).
¿Qué es la leishmaniasis?
La leishmaniasis es una enfermedad zoonótica causada por un protozoo del género Leishmania y transmitido por la picadura de moscas del género Phlebotomus. Las manifestaciones clínicas de la enfermedad son las úlceras cutáneas, que cicatrizan espontáneamente, hasta formas fatales en las cuales se presenta inflamación severa del hígado y del bazo.
La enfermedad por su naturaleza zoonótica afecta tanto a perros como humanos. Sin embargo, animales silvestres como zarigüeyas, coatíes y jurumíes -entre otros- son portadores asintomáticos del parásito, por lo que son considerados como animales reservorios. El agente se transmite al humano y a los animales a través de la picadura de hembras de los jejenes, un grupo de insectos chupadores de sangre y diferentes de los mosquitos.
En la cutánea, el período de incubación oscila entre semanas y meses. La primera manifestación es una pápula en la picadura del jején. La lesión evoluciona a nodular y ulcerativa con una depresión central rodeada de un borde endurado. Algunas lesiones pueden perdurar como nódulos o placas.
Otros signos o síntomas son otras lesiones múltiples primarias o satélites, adenopatías regionales, dolor, prurito e infecciones bacterianas secundarias. El diagnóstico se realiza mediante raspado de la lesión para el examen histológico o aspirado de los nódulos linfáticos para el cultivo del protozoo.
Comentá la nota