En horas de la mañana de ayer, la Brigada de Lucha Contra Incendios Forestales trabajó en la zona de Los Ángeles, donde detectaron nuevos focos de fuego sobre la cumbre del cerro Ambato, donde se desató el incendio que ya consumió más de 1500 hectáreas de pastizal.
Según informaron desde la brigada, “hay nuevos focos de incendio, pero la cabeza del fuego está bajando y queda poco para que se corte donde se juntan dos ríos. Se ha logrado perimetrar el sector donde se produce el fuego, lo que nos ayuda para trabajar en terreno”, informaron.
“El cambio de viento, la bajada del foco del fuego hacia los ríos y el trabajo del avión hidrante, representan una circunstancia menos complicada para intervenir la situación”, dijeron los brigadistas.
Desde el día viernes las cuadrillas trabajan en el lugar, donde intentan controlar el fuego, tarea que se complica por las fuertes ráfagas de viento.
Consultado por El Esquiú.com, el responsable de la Brigada, Julio Figueroa, manifestó que “la situación es la misma, todo sigue igual, vamos a realizar un monitoreo en la zona, el viento no nos permite actuar para controlar el fuego”.
En el mismo sentido, explicó que “está pronosticado que en horas de la noche haya un cambio de viento, que hasta ahora es del norte; a la noche el viento cambiaría la dirección, lo que aportará para que podamos realizar acciones que nos permitan trabajar para evitar la propagación del fuego”, expresó el responsable de las tareas en el lugar del siniestro.
La extensión del fuego y la dirección no representan “un peligro hacia las poblaciones que se encuentran ubicadas a kilómetros del lugar, en ese sentido queremos llevar esa tranquilidad a la gente”, dijo Julio Figueroa.
La intensidad de las ráfagas de viento, que alcanzaron los 45 kilómetros por hora en el día de ayer, y los “vientos fuertes con ráfagas”, pronosticadas por el Servicio Meteorológico Nacional, no ayudaron para mantener el control del siniestro. El foco del incendio se ubica a 3 kilómetros de la localidad de Los Ángeles, departamento Capayán, a unos 40 kilómetros al suroeste de la capital.
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