Las autoridades municipales analizan con preocupación la deuda existente y no encontraron todavía un techo a los reclamos de los acreedores. El intendente Oscar Luciani anunció en su discurso de asunción que se hacía cargo de la administración con una deuda superior a los 50 millones de pesos.
Según trascendió por estas horas, el pasivo detectado ya pasó los 60 millones de pesos y no descartan que esa cifra trepe a los 65 millones si se siguen sumando reclamos cuya documentación está siendo analizada.
Aunque no ha habido todavía anuncios oficiales, algunos funcionarios van más allá de esos números y aventuran que si se contabilizan los juicios de pago inmediato, habría que pensar en un rojo de 80 millones o más.
El preocupante tema se suma a la necesidad de pagar los aguinaldos y los próximos salarios mientras es mínimo el saldo existente en la caja de municipio.
Hasta el momento el gobierno ha privilegiado el pago a los trabajadores, pero sabe que el pago a los proveedores será indispensable para poder mantener la provisión de insumos o servicios.
En medio de esto, los funcionarios se muestran optimistas, ya que han logrado aglutinar recursos propios de municipio para el pago del aguinaldo efectivizado en las últimas horas, y aguardan la confirmación de un adelanto financiero de la Provincia para las próximas semanas.

Comentá la nota