Detectan irregularidades tributarias en hoteles y restaurantes

En operativos durante este fin de semana, la Agencia de Recaudación Municipal clausuró dos establecimientos gastronómicos por habilitaciones vencidas.
Personal de la Agencia de Recaudación Municipal (ARM) y de la Dirección General de Inspección General efectuaron este fin de semana una serie de controles en hoteles y establecimientos gastronómicos.

El titular del área municipal, Gabriel Ballarino, señaló que durante los operativos se abordaron los rubros hotelería y gastronomía en la ciudad.

Dentro del rubro hoteles efectuaron distintas fiscalizaciones en 70 hoteles, de entre 2, 3 y 4 estrellas. “Hicimos distintos controles que consistieron en toma de facturación, de controlador fiscal, de información del libro de pasajeros, del tarifario y de la ocupabilidad de cada uno de los hoteles”, agregó.

“Allí se le notificó deuda al 60% de esos hoteles -aproximadamente unos 50- a través del procedimiento multitasa, en donde cada uno de los inspectores van con una netbook y notifican la deuda en el lugar a los contribuyentes”.

En ese sentido, el funcionario declaró: “de ese 60% se descubrió que -por lo menos 10- venían pagando desde el verano el mínimo imponible cuando su facturación es mayor y la tasa que tiene que pagar es mayor. A esos establecimientos se les dejó un requerimiento de información para que –en los próximos 5 días- cumplan con aportar el libro de IVA, el libro de pasajeros y demostrar los ingresos brutos de enero hasta esta parte del año, porque hemos detectado inconsistencias entre lo que se paga y lo que ellos facturaron realmente.”

En cuanto al rubro gastronomía, Ballarino afirmó que “se fue a parrillas, restaurantes y pubs. Se hicieron 32 restaurantes y el 50% tenía algún tipo de deuda referida a la tasa de Seguridad e Higiene. Hubo dos clausuras, donde intervino personal de Inspección General, porque se los encontró con habilitaciones vencidas.”

Por último, el director de la Agencia de Recaudación Municipal ofreció datos sobre un caso particular.

“Uno de los restaurantes, un día antes de la fiscalización, había facturado 600 pesos. Al día siguiente, un inspector –en la modalidad de punto fijo, esto es quedándose 6 o 7 horas al lado del cajero- comprobó una facturación cercana a los 10 mil pesos, lo que denota que hay un sistema de utilización de comandas, causando un perjuicio al consumidor y al Estado. En ese caso, se dejaron requerimientos para que justifiquen el por qué se declaró de menos”, concluyó.

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