Autoridades sanitarias confirmaron la detección de un caso de coqueluche o tos convulsa, diagnosticado en un niño de pocos meses de vida que fue atendido en el Hospital Regional. Ocurrió en el barrio Chacra II donde se inició un rastrillaje para evaluar la cobertura de vacunas. Instan a padres a verificar que sus hijos tengan aplicada la cuádruple bacteriana.
El director de Epidemiología de la provincia, Abel Palmieri, confirmó ayer que «se detectó un caso de coqueluche en un bebé de pocos meses de vida; el niño en las últimas horas ha iniciado el tratamiento, se ha medicado a la familia del lactante que ha presentado esta enfermedad».
El medico además detalló que «se trata de una enfermedad respiratoria que en menores tiene sus riesgos, porque el sistema respiratorio y el calibre de los bronquios siempre es menor». Es una enfermedad que sin embargo puede afectar a adultos y adolescentes, «pero no presentan riesgos para estos grupos» dijo, aclarando que «el problema es que son vías de contagio para otros chicos pequeños que pueden tener más riesgo».
Ante un caso confirmado de tos convulsa o coqueluche las medidas tomadas por las autoridades sanitarias apuntan, «primeramente a proteger a la familia del afectado con una medicación específica, también a través del centro de salud mas próximo a la familia afectada se hace un recorrido por el barrio, un rastrillaje para evaluar la cobertura de vacunas», detalló Palmieri.
De qué se trata
La tos convulsa es una infección de las vías respiratorias altas, causada por la bacteria Bordetella pertussis. La vacuna para prevenirla es la cuádruple bacteriana, que se aplica a los 2, 4 y 6 meses, y luego a los 18 meses y en el ingreso escolar. Es obligatoria y se aplica en forma gratuita en los centros de salud públicos.
La infección es muy contagiosa, y es grave en los niños pequeños, a los que puede causar discapacidad permanente o incluso la muerte.
Los síntomas consisten en tos violenta e incontrolable (tos paroxística), que a menudo se acompaña de un estridor al inspirar o de vómitos. En los bebés se suele manifestar con dificultad respiratoria (apnea), cianosis (color azulado de la piel), y a veces con convulsiones.
No da fiebre, y los niños la pueden contraer aunque estén vacunados.
Se transmite de persona a persona a través de las gotitas que se expelen al toser o estornudar.
Los más afectados son los bebés de menos de 1 año, y en particular los menores de 6 meses.
Ante síntomas compatibles con la enfermedad, se debe llevar a los niños al médico en forma inmediata, ya que la detección temprana mejora mucho el pronóstico.
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