El establecimiento educativo está ubicado en Virgilio y Miramar, en Lomas de Zamora, y su edificio fue uno de los que padeció las inclemencias del temporal que azotó a la región en la madrugada de ayer. Luego de que el viento volara el techo del sector de la primaria, Personal de Defensa Civil trabajó durante varias horas para quitar las chapas que quedaron sobre la calle, ante la sorpresa de la comunidad educativa.
Destrozado. Así quedó el techo del Instituto Educativo Presidente Manuel Quinta de Lomas de Zamora, luego de otro temporal que dejó como saldo varios destrozos en la región, entre ellos postes caídos, cables cortados y varias calles anegadas. Si bien las autoridades del colegio pensaron que podrían volver a tener clases en pocas horas, la magnitud del daño obligará a que las tareas de refacción se extiendan hasta el fin de semana, razón por la cual el dictado se retomará recién el lunes.
Según explicaron las autoridades de la escuela en diálogo con este medio, esta fue la determinación que tomó la Dirección General de Cultura y Educación, al considerar que los chicos “no pueden concurrir a estudiar si dentro de la escuela hay personal trabajando en la refacción de las instalaciones”.
“Hasta el lunes no vamos a tener clases porque no autorizan los inspectores mientras haya gente trabajando en el colegio, y las tareas van a seguir hasta el lunes. Hay que arreglar el techo del segundo piso de la primaria, nada más, el resto del colegio no fue afectado”, explicó la directora de la primaria, Gisela Mansivia, en diálogo con Info Región.
Los daños se produjeron ayer a la madrugada, como consecuencia de los fuertes vientos y las lluvias que castigaron a la Capital Federal y al Conurbano, luego del alerta metrológico que ya se había lanzado durante la tarde del martes.
Lo cierto es que el panorama era desolador. Todas las chapas de un techo que según explico uno de los dueños del colegio “se había colocado hace un año y medio” quedaron retorcidas, tiradas sobre el pavimento, junto a postes caídos y cables cortados que despertaron el temor y la preocupación de los vecinos.
Advertidos de inmediato sobre esta situación, los responsables de la escuela dieron parte a la Policía y a la Defensa Civil, que más tarde comenzaron con la remoción de la mampostería que quedó derrumbada.
Hasta casi el mediodía continuaron los trabajos en el lugar, que además incluyeron quitar algunos ladrillos del techo que habían quedado flojos y sacar un poste de luz ubicado en la vereda de enfrente que amenazaba con caerse en cualquier momento y en cualquier lugar, tras haber sido golpeado por las chapas de la escuela cuando volaron.
Pese a que los directivos estaban convencidos de poder seguir dictando clases más allá de estos inconvenientes, desde el área de inspección de escuelas prefirieron ser cautelosos y prohibir que así sea hasta que se terminen los arreglos de los techos.
Según informó Mansivia, creen que la pérdida de estos días “no afectará a los contenidos programados para dar en cada curso”, por lo que pidieron tranquilidad a los padres que allí envían a sus hijos.
“El temporal afectó al servicio general, a algunos vecinos, derrumbó parte del alumbrado público, por suerte no hay ningún tipo de lesionados. No hay teléfono, no hay luz, no hay nada”, lamentó ante este medio el abogado de la institución, Edgardo Gómez.
Al igual que el colegio Quintana, cientos de vecinos de la localidad de Villa Albertina también se vieron afectados por la tormenta, en muchos casos padeciendo la falta de luz, Internet y teléfono
Otras zonas afectadas
Tal como pasó con el temporal del 25 de julio – aunque en menor intensidad- la tormenta de la madrugada de ayer afectó varios barrios de la región. Si bien fuentes de los bomberos de Esteban Echeverría y Lanús aseguraron a este medio que en esos distritos “la situación estuvo controlada”, en Banfield varias cuadras del centro permanecieron sin luz por unas cuantas horas, y en Budge, el viento derribó uno de los paredones de las instalaciones que allí tiene el Club Los Andes.
También se cayeron algunas ramas y postes, pero afortunadamente en ningún caso hubo heridos.
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