Un destino que parece sellado

Un destino que parece sellado
Newell's, práctico y eficaz, le dio al conjunto aurinegro un empujoncito más en su caída libre hacia la B Nacional. Lo venció por 2-1 con los goles de Víctor Figueroa y Pablo Pérez. Maximiliano Laso estableció el desnivel transitorio, que duró apenas tres minutos.
Olimpo recibió otro mazazo que lo hundió todavía más en la tabla de los promedios. A seis fechas del final de la temporada 2011-2012, su descenso de categoría es sólo una cuestión matemática.

El conjunto aurinegro sigue sin hallar el rumbo y acumula sucesivas derrotas que afectan su confianza, incluso cuando no merece perder. Como anoche, ante Newell's, en el Carminatti, donde no capitalizó situaciones favorables y se topó con la figura de Sebastián Peratta, más sus propias limitaciones ofensivas.

El 1-2 final lo dejó al borde de la B Nacional, en la antesala de una semana que se supone crucial para la comentada depuración del plantel.

Newell's, uno de los vanguardistas del Clausura, se mostró como un equipo prolijo, que intenta siempre al ras del piso y sabe aprovechar a la perfección los errores ajenos. Con esos argumentos construyó su gran campaña hasta el momento.

No sostuvo la ventaja. Olimpo salió decidido y liberó a Maximiliano Laso para juntarse en tres cuartos con Martín Rolle y Martín Pérez Guedes. Más atrás respaldaron Damián Musto y Ariel Rosada para ejercer un predomino inicial que terminó con el gol de Laso.

Antes de la conquista, Pellerano cruzó a tiempo un centro de Pérez Guedes y un rato después llegó la combinación entre Musto y Andrés Franzoia que preanunció el gol. El delantero remató y Peratta la rebotó a un costado. Laso se hizo del esférico, fabricó el hueco y sacó un zurdazo inapelable para el 1-0.

La escuadra rojinegra reaccionó enseguida. Lucas Bernardi impuso su experiencia en el mediocampo, Pablo Pérez aportó trajín y Gerardo Martino apostó a sus tres puntas habituales procurando armar la maniobra por afuera para definirla por adentro.

La igualdad se originó en un pelotazo largo de Peratta que Cristian Villanueva rechazó mal hacia arriba. Le cayó a Maximiliano Urruti, quien la cedió de primera para el envío de Víctor Figueroa, de frente al arco, que superó la estirada de Matías Ibáñez.

Desde entonces, Newell's se acercó con un sablazo de Pérez que Ibáñez mandó al córner y una habilitación larga para Sperduti, quien sacudió apurado al cuerpo del portero local.

Olimpo, que se desdibujó paulatinamente, volvió a generar una acción de peligro en un desborde de Villanueva que aterrizó detrás de la valla rosarina.

Falló adelante y lo pagó atrás. El complemento fue mayormente parejo, aunque los bahienses mantuvieron la iniciativa. Manejaron el esférico a partir de la movilidad de Rolle, las apariciones de Laso y el trabajo de recuperación que ofreció el tándem Rosada-Musto.

A los 26, ya con Juan Pablo Schefer en lugar del lesionado Villanueva, Peratta ahogó el grito de Pérez Guedes, quien ingresó vacío por la izquierda en una inmejorable ocasión. Fue una jugada bisagra en el partido.

Newell's ubicó a Víctor Aquino por Urruti y el 23 asistió la solitaria corrida de Pablo Pérez, quien encaró a Ibáñez, lo eludió y tocó a la red para torcer el rumbo del resultado.

Walter Perazzo, quien ya había roto el doble cinco natural quitando a Rosada para darle lugar a Julio Furch, arriesgó en pos de un empate que nunca se produjo. En especial porque Peratta se arrojó para contener un testazo de Musto y posteriormente atrapó abajo otro cabezazo mordido de Furch en el área chica.

El destino de Olimpo parece sellado. Las fechas pasan y queda muy poco aire en un túnel en el que no se avizora una salida.

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