La UCR destapa un tema tabú

Por Martín Dinatale

No hay agenda de grandes definiciones políticas para esta semana, por lo menos en lo formal. Será una semana marcada por el tema que ayer destapó la interna radical y que hasta ahora, por pudor y tabú, la clase política no se animaba a debatir abiertamente: la pelea por las candidaturas.

La victoria de Ricardo Alfonsín puso sobre la mesa la discusión de las candidaturas presidenciales sin tapujos. El propio diputado de la UCR se negaba hasta anoche en el Hotel Castelar a hablar abiertamente de sus aspiraciones presidenciales ante la insistencia de sus correligionarios. Pero la oleada de votos en contra de un aparato político histórico como es el de Leopoldo Moreau y Federico Storani harán inevitable la redefinición de ideas y candidaturas en el radicalismo. La misma postulación de Julio Cobos, que apoyó a la dupla bonaerense de la UCR, quedó atrapada por los comicios de anoche.

En el peronismo también se disponen a discutir las candidaturas desde esta semana. Bajo la excusa de hablar de los comicios del radicalismo bonaerense en el Gobierno anoche ya daban por descartado que habrá duras críticas para Cobos. Era una de las cosas que más esperaba la Casa Rosada de este resultado de internas en la UCR. De hecho, un secretario de Estado comentó anoche a LA NACION que "a partir de ahora Cobos empezará a morder el llano y no podrá discutir como único heredero del radicalismo". Es el momento más esperado del Gobierno para vengarse del vicepresidente.

Hoy por la tarde, Néstor Kirchner encabezará la presentación del Instituto de Estudios y Formación Política del Consejo Nacional del Partido Justicialista en el teatro porteño El Nacional. El acto contará con la presencia de gobernadores, intendentes y dirigentes justicialistas de todo el país. El tema de la interna de la UCR sobrevolará el ambiente y Kirchner quiere aprovechar ese escenario para ratificar el rumbo de elecciones internas partidarias que convocó como una forma para desafiar a sus contrincantes del PJ y legitimar su candidatura presidencial de 2011. Es muy probable que el ejemplo de la pulseada en la UCR bonaerense le sirva como excusa perfecta para llamar a sus oponentes del PJ como Felipe Solá y Eduardo Duhalde, que ya dieron señales de dar la pelea presidencial por afuera del aparato del PJ. Es que estos siempre pusieron como excusa que con el manejo del poder de parte de Kirchner no tenían garantías para enfrentar una interna limpia en el aparato peronista. El resultado radical de ayer les derriba ese argumento a los candidatos del PJ disidente.

En la Coalición Cívica anoche también se desató un fuerte debate. Elisa Carrió que apostó desde un primer momento a la lista de Alfonsín también empezará a pasarle facturas a sus aliados que iban con Julio Cobos.

La presidenta no tiene una agenda cargada en esta semana. Por lo menos, oficialmente no estaba pautado hasta ayer ningún acto relevante en la Casa Rosada. Por ahora, el tema tabú estará destapado por obra del radicalismo. Se hablará de candidaturas hasta el desgaste en las próximas horas. No será por mucho tiempo. Apenas por cinco días. Luego comenzará el Mundial y el tema pasará a ser los goles y no goles en Sudáfrica.

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