Destacan que gracias a los programas alimentarios, se redujo la desnutrición

El pasado 12 de agosto se realizó en el salón San Telmo del Sheraton Buenos Aires Hotel, el lanzamiento del plan "Nutrición 10, hambre 0", en el marco del XVII Congreso Argentino, donde la formoseña licenciada Carla Caballero fue invitada a participar.
Entre los temas tratados, la licenciada en Nutrición comentó que "en la Argentina, gracias a los programas alimentarios, se redujo mucho la desnutrición aguda. Esa es la buena noticia. La mala es que el 8% de los chicos menores de 6 años y el 10% de los que están en edad escolar sufren desnutrición crónica, que el 30% de los menores de dos años presenta anemia, que algo más de tres millones tienen sobrepeso u obesidad".

Según explicó Caballero, en el XVII Congreso de Nutrición se llegó a la conclusión de que estas falencias nutricionales, entre otras, inciden dramáticamente en su desarrollo físico y cognitivo, y, contra lo que podría pensarse, no afectan sólo a los chicos de familias pobres sino que recorren todo el espectro social.

En ese sentido, desde el Congreso Argentino de Nutrición, que agrupa a más de 1.000 organizaciones de la sociedad civil de todo el país, intentando lograr un cambio de paradigma, se lanzó lo que ellos llaman "una histórica iniciativa" para reducir el hambre en el país y aseguar una correcta nutrición en los niños.

Bajo el lema de "Nutrición 10, hambre 0", se reunieron investigadores, productores, bancos de alimentos y agrupaciones, como la Red Solidaria, el Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (Cesni), el Programa de Agronegocios de la Universidad de Buenos Aires, la Cooperadora para la Nutrición Infantil (Conin) y Solidagro, entre muchos otros, todos abocados a una misma causa nutricional.

"Durante años pensamos que dar comida paliaba el hambre y aseguraba la nutrición, cuando en realidad superar el hambre es una condición necesaria pero no suficiente para resolver la nutrición. Esta iniciativa es un esfuerzo para que nuestros niños expresen todo su potencial. Hoy, el 10% no lo logra", explicó el doctor Esteban Carmuega, director de Cesni.

Como suele suceder, la idea de plantearse metas más ambiciosas surgió casi por casualidad durante un seminario en el que participaba Juan José Llach, ex ministro de Educación. Allí, se planteó que la Argentina, a diferencia de Brasil y de lo que se viene haciendo, en lugar de conformarse con sólo paliar el hambre, tendría que apostar a mejorar la nutrición de su gente.

"Depusimos todo tipo de diferencias y protagonismos en pos de la construcción de una red que cubre el país de punta a punta y que se plantea erradicar el hambre y la desnutrición en cinco años", agregó Carmuega.

Según los especialistas, cuando el parámetro de la nutrición es el peso, los chicos engordan con baja talla.

"Es lo que vemos hoy. Terminan su crecimiento con unos tres centímetros menos de altura que si hubieran estado bien nutridos. En el plazo inmediato, se enferman más. En el largo plazo, el retraso de talla implica pérdida de capacidad cognitiva, que se traduce en fracaso escolar. Por cada punto de altura que se pierde, también se pierde un año de escolaridad y aumenta un 20% el riesgo de repitencia", agregaron.

Contra lo que podría suponerse, mejorar la nutrición es mucho más que entregar alimentos. Implica promover la salud y el cuidado de la mujer en edad fértil, lograr que no fume ni tome alcohol, o que trabaje excesivamente durante el embarazo; que evite las infecciones y tenga una buena progresión de peso. También es indispensable instalar la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses del bebe, algo que hoy no se cumple en dos de cada tres chicos.

Según Carmuega, "no hay intervención más costo-efectiva que la lactancia materna. Permite alcanzar mayor talla y más capacidad cognitiva, además de disminuir el riesgo de enfermedades crónicas y obesidad".

Comentá la nota