El proyecto de construcción del Colegio Agrotécnico y las 51 viviendas en Vichigasta, que supone la implementación de un novedoso polo productivo – educativo, tuvo diferentes componentes que le dieron una mayor trascendencia e impacto, como el eslabonamiento con la mano de obra local, tanto de trabajadores de la construcción, como tabiqueros de ladrillos y comercios como corralones y otros que proveyeron los materiales en casi un 90% de la totalidad de los utilizados.
En ese sentido, se destacó desde la Coordinación Ejecutiva que se eslabonó la construcción con los productores tabiqueros de la zona, a quienes se les adquirió los ladrillos con los que se construyeron las viviendas. También se les proveyó de la leña con la que elaboraron los ladrillos, la que se obtuvo del desmonte de las hectáreas sobre las que se construyeron las viviendas.
También se trabajó con el programa de Electrificación Rural que permitió que los mismos tabiqueros tuvieran mayores facilidades para realizar su trabajo.
Colegio modelo
El coordinador Ejecutivo, Gastón Millicay resaltó que el colegio tiene una superficie cubierta de unos 3 mil metros cuadrados y además posee 36 hectáreas de campo experimental.
“Está hecho con materiales de la zona, fue ejecutado por trabajadores del distrito, fueron 60 los que construyeron el colegio y las viviendas, al igual que la planta de tratamiento de líquidos cloacales, la perforación, entre otras cosas”, precisó.
Para el funcionario, se trata de “una acción integral con justicia social”.
El plazo de construcción fue de 3 años para la escuela, con una inversión final de 6 millones de pesos, “que si bien pudo construirse con un empresa en un lapso menor, unos 8 meses, esto hubiera demandado un gasto de 25 millones de pesos”.
“Todo, desde los tinglados, las aberturas, fue comprado y colocado con gente del departamento y en un 90% por los propios vichigasteños”, sostuvo.
Viviendas dignas
Las 51 viviendas son de tipo social, con 48 metros cuadrados cubiertos, cuentan con una habitación de 4×4, un comedor de 5 x 4, baño instalado y están edificadas sobre terrenos de 15×45 metros.
Millicay destacó que el barrio posee una planta de tratamiento de líquidos cloacales, cuya agua recuperada se utiliza para el riego del campo experimental del colegio y agregó que el colegio fue ejecutado con fondos provinciales, vía administración.
Las viviendas fueron adjudicadas a familias numerosas, de escasos recursos, quienes trabajan en la zona rural y merecían un techo digno donde formar una familia.
Durante el acto de entrega, los adjudicatarios recibieron con mucha emoción las llaves de sus viviendas de manos del gobernador Luis Beder Herrera, quien remarcó que se trabaja para erradicar la pobreza en toda la provincia de La Rioja.

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