Desde diferentes ámbitos, incluso a nivel nacional sigue teniendo repercusión, la refundación de la nueva urbanización aborigen de Misión Pozo Yacaré, en el extremo oeste provincial, lugar donde el gobierno provincial ejecutó todas las obras básicas, desde viviendas, destacamento policial, una iglesia, sala de primeros auxilios, calles demarcadas, escuela, registro civil y otras proyectadas.
Es que se recordó que tras la emergencia, Insfrán prometió a sus pobladores, en su mayoría aborígenes wichí, levantarles un nuevo pueblo sobre la base de un proyecto consensuado y que para su aprobación contó con el aval de los caciques y habitantes lugareños.
Tras encontrarse un lugar apto, se inició la construcción del nuevo espacio con un acto simbólico que el gobernador provincial presidió el 3 de junio de 2005.
El nuevo pueblo se encuentra ubicado sobre una superficie mayor a la anterior, ya que dispone de una extensión de 3.374 hectáreas dentro del departamento de Matacos y alcanza para más de 60 familias de la etnia wichí.
Este sitio poblado por aborígenes wichí cuenta con 66 viviendas nuevas para sus habitantes, además de todo el equipamiento e infraestructura para que funcionen un destacamento policial, una iglesia, sala de primeros auxilios, calles demarcadas y una plaza (dado que ya disponen de la escuela Nº 420). A eso se suman la sede del Registro Civil y equipos para la provisión de agua potable, entre otros servicios básicos.
Se realizó un trazado urbanístico con un mínimo equipamiento e infraestructura: plaza, escuela, templo, comisión de fomento, comisaría, planta de agua potable, reservas de predios y avenida de acceso que conecta la ruta provincial con un lugarrecreativo lacustre con la expresa finalidad de conformar, en un futuro inmediato, un verdadero centro urbano de aborígenes.

Comentá la nota