La Defensoría del Pueblo constató el avance de las obras del ramal ferroviario C-25, en el tramo que va desde esta capital a Mariano Boedo, indicándose que la verificación se da a fin de determinar el cumplimiento del plan de gestión ambiental del mismo.
Se explicó que “de todo control, se lleva un cuaderno de registro, donde se hallan asentadas las observaciones y recomendaciones que se realizan, con el objeto de que se efectúen las adecuaciones necesarias, en caso de ser preciso. En cuanto a los puntos que aborda el Plan de Gestión Ambiental para la obra, se contemplan: La protección y seguridad de los operarios: para lo cual se trabaja en los aspectos técnicos y humanos a fin de prevenir accidentes, como ser, seguro de trabajo, verificación de condiciones de máquinas y herramientas, capacitación al personal en materia de prevención, provisión y uso de elementos de protección. En cuanto a primeros auxilios, existe incluso un manual de higiene y seguridad”.
“En cuanto al agua, el aire y el suelo, por tratarse de una renovación del tramo ferroviario, en toda su extensión, no habrá afectación sustancial alguna a estos elementos naturales, no obstante lo cual los controles son periódicos y permanentes a fin de preservar todo curso de agua atravesado por la obra. En lo que respecta a los residuos; los mismos son llevados hasta el vaciadero de la ciudad de Formosa, donde funciona una de las pocas plantas de tratamiento existentes en el país”, se añadió.
También fue expuesto que a los fines de mantener una comunicación fluida con la comunidad se elabora un informe mensual, conteniendo todos los puntos señalados desde el área de Protección del Ambiente de la Defensoría, al tiempo de instarse a darlos a conocer a la comunidad, sin perjuicio de los canales de comunicación abiertos y por abrirse en todas las localidades por donde atravesará la traza a ser renovada.
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