El titular del Enohsa, Edgardo Bortolozzi, recorrió la construcción junto al intendente Pulti. "Mar del Plata tendrá las playas más sanas que se puedan encontrar en este rincón del planeta", dijo el funcionario nacional.
La construcción, que comenzó a realizarse hace un año y estará finalizada en abril del 2011, es considerada la más importante en su tipo en Sudamérica y requiere una cañería de casi 3.800 metros que quedará enterrada en el lecho marino.
Bortolozzi recorrió la obra en la Base Naval junto al intendente Gustavo Pulti, el presidente de Obras Sanitarias, Mario Dell' Olio, y el ingeniero Enrique Martínez, de la empresa Supercemento, a cargo del trabajo. Allí está ubicado el obrador en el que se harán las primeras fusiones de los caños que se utilizarán en la obra.
"Mar del Plata tendrá las playas más sanas que se puedan encontrar en este rincón del planeta", dijo Bortolozzi durante una conferencia de prensa. Rodeado de micrófonos, cámaras y grabadores, agregó: "Esta es una obra única en su especie. El emisario es el más grande de Latinoamérica".
El funcionario, que llegó minutos antes de las diez de la mañana, resaltó el crecimiento de la construcción. "Es la infraestructura que van a tener los marplatenses en los próximos 40 años. Y representa claramente lo que pretendemos para la ciudad, un futuro en el que sea líder de la región", afirmó. También destacó el plan de obras públicas que lleva adelante la administración de Cristina Kirchner. "Este tipo de obras se pueden hacer porque hay un plan de gobierno -sostuvo-. El emisario es una obra más de un conjunto de trabajos enmarcados en una política nacional que trasciende un hecho político de un gobierno de turno".
Los avances de la construcción -financiada por la Nación y cuyo presupuesto asciende a unos 180 millones de pesos- son notorios. Ya se está trabajando en la preparación del frente de amarre sobre la escollera Norte, donde operará la draga y arrancaron las tareas para dar lugar al hormigonado de lastres que serán los bloques que se utilizarán como contrapeso a la cañería del emisario. Además, en el varadero de la Base Naval se terminó el alisamiento de la rampa de deslizamiento y el galpón para la unión de las cañerías por termofusión.
El nuevo equipamiento es de una soldadora hidráulica que se utiliza para unir tubos y piezas especiales de polietileno, lo que lo transforma en un equipo del mayor rango en su tipo. Esta máquina sirve para soldar en forma lineal.
En un galpón ubicado en el varadero se harán las soldaduras de los tubos del emisario para proteger el trabajo contra condiciones climáticas adversas (viento, lluvia, polvo o temperaturas bajas).
Según dijeron desde la empresa Supercemento, este equipo que se incorpora a la obra resulta una pieza esencial para conformar los tramos que posteriormente se instalarán en la traza definitiva.
Luego de completar una serie de trámites, la empresa Supercemento llevará a cabo la importación temporaria de la termofusionadora que se instalará en la Base Naval, donde ya está ejecutada la estructura de la rampa de deslizamiento que permitirá que la cañería soldada, a medida que incremente su longitud, vaya quedando en flotación en el interior del puerto.
"Entramos en una etapa muy importante de la obra. Esperamos que esté finalizada el año que viene", estimó Pulti. Y dijo que la construcción está enmarcada en una estrategia de gestión de mejoramiento de la calidad ambiental de la ciudad.
El intendente destacó el compromiso del Enohsa en el desarrollo del trabajo, anhelado "desde hace muchas décadas" por los marplatenses. "La soldadura de los caños ya nos permite visualizar la constitución efectiva del emisario para el cuidado de nuestro mar", expresó.
En la misma línea, Dell' Olio afirmó que de acuerdo al estudio de distintas variables, la obra se presenta como "la solución ajustada a la protección de los sectores de uso recreativo, con el consecuente impacto positivo sobre la calidad sanitaria de la población y el desarrollo turístico de la ciudad".
La actual planta de efluentes, ubicada a la vera de la ruta 11, recibió fuertes cuestionamientos en los últimos años. Es que, según opinan los especialistas, el procesamiento de los efluentes no era el indicado. No sólo provocaba graves perjuicios en el mar, sino que también generaba olores nauseabundos que afectaban la salud de los vecinos del barrio Parque Camet.
De acuerdo con un estudio realizado por la Fundación Fauna Argentina, se constató la presencia de materia fecal en las muestras de agua tomadas en playas ubicadas a 300 metros de la planta de efluentes. "Esto es producto de los residuos que se eliminan sin el debido tratamiento", explicaron los ecologistas de la entidad.



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