Después de seis años restablecieron la Ley de Amparo original

Las diferencias legislativas en torno a la derogación de la ley que modificó el amparo retrasaron el debate en la última sesión antes del receso de invierno; sin embargo, las extensas conversaciones entre los bloques políticos en cada uno de los cuartos intermedios que hubo en el encuentro parlamentario permitieron destrabar la sanción del proyecto, la que se dio sin el apoyo del bloque opositor, que optó por la abstención.

Si bien la propuesta que cobró notoriedad por el impulso del proyecto de derogación del Ejecutivo, desde 2008 se fueron presentando iniciativas sobre el tema del amparo, la primera de ellas de la legisladora justicialista María Lidia Cáceres, quien sostenía la necesidad de una reforma integral y restablecer el viejo sistema. Por ello fue la primera en abrir el debate en el recinto legislativo, debate que se dio con algunos condimentos especiales, a partir de que el oficialismo necesitaba la presencia de la Alianza para sostener el quórum. Por esto, desde ese último bloque advirtieron que ante cualquier recriminación (en lenguaje más duro y vulgar) la sesión se complicaría.

Esta advertencia surgió a partir de que en la gestión aliancista tuvo lugar esta modificación de la ley de amparo, llamada desde entonces como “ley de desamparo”. Por esta razón ningún legislador hizo mención a lo ocurrido en el tiempo en que la ahora oposición era mayoría en la Cámara de Diputados.

Garantía constitucional

Cáceres sostuvo que “la derogación de la Ley 5451 permitirá a los chaqueños hacer efectiva una garantía constitucional y que el Estado no tiene privilegios, ni prerrogativas, y me refiero a la presunción de legitimidad de los actos de gobierno”.

Recordó que fue autora del primer proyecto sobre la ley de amparo, en la que mencionaba cuestiones para hacerla más operativa y reglamentar esta garantía constitucional. “Hubo otras iniciativas presentadas,y puntualmente la de derogación de la 5451 para así restablecer en pleno la Ley 4297 para zanjar una deficiencia”.

La diputada celebró que el propio Ejecutivo provincial remitiera un proyecto de esas características porque “habla a las claras de su búsqueda por fortalecer las instituciones”. También desmintió las expresiones sobre que no tendría acompañamiento del PJ la propuesta del gobernador. “Nada más alejado de la realidad, más aun porque se trata de una definición política tomada hace tiempo a través de los proyectos del Ejecutivo y de la senda que queremos todos para que tengamos una legislación acorde con la carta magna, que no es de unos pocos, sino que emana del pueblo”.

Querían cambios

El aliancista Marcelo Castelán fue el encargado de adelantar la abstención del bloque aliancista a la hora de votar, pero también explicó las diferencias que tienen, sosteniendo que “con la derogación de la 5451, a mi criterio perdemos el plazo para interponer la acción”, refiriéndose a la caducidad que debe tener para que no pasen años sin definición.

“Otra cuestión que se pierde es la especificidad de la Cámara de Apelaciones que va a intervenir. Nosotros pusimos en la reunión de la comisión una alternativa que resumía los reclamos, y si uno analiza cuál era la propuesta, básicamente tenían el mismo efecto de derogar la ley”. A pesar de ello no pudo torcer la voluntad del oficialismo, que estaba decidido a al derogación.

Después de seis años

Desde el bloque Libres del Sur, Carlos Martínez, manifestó que “la lucha por la recuperación del instituto del amparo es de la sociedad civil para restablecer las reglas sobre cómo debían manejarse las autoridades y la constitución de los poderes y las herramientas de protección de los ciudadanos. La clave de este tema es la relación entre el Estado, la sociedad civil y el ciudadano; el amparo es una garantía constitucional orientada a proteger al ciudadano, al pueblo ante el Estado; protegerlo de arbitrariedades contra los derechos que protegen sus libertades y los bienes de los que somos sujetos de derechos”.

“Recuperamos el instituto de la medida cautelar, entre otras cosas para garantizar la efectividad del derecho y el poder del pueblo ante el Estado. Estamos orgullosos de recuperar esta garantía luego de seis años”.

Por su parte, el diputado Fabricio Bolatti (Frente Grande) explicó que la modificación que se había efectuado a la ley de amparo en 2004 no cumplía lo contemplado en la Constitución provincial, y “planteábamos que esta norma tenía vicios, como el que establece un plazo de 30 días de caducidad, pero sobe todo el artículo tercero que establecía el turno rotativo o aleatorio. Este dispositivo violenta las garantías concedidas por la Constitución provincial. Es una acción expedita y rápida, por lo tanto esta ley no puede infringir esta norma al crear nuevos requisitos que la Constitución no establece ni prevé”.

Señaló que “el propio artículo 19 de la Constitución es una barrera infranqueable y obliga a desechar la norma que va en contra de ésta”, dejando en claro así la negativa a la propuesta aliancista de introducir cambios para perfeccionar el instituto del amparo.

“Recuperamos el amparo para los chaqueños, liberándolos de tramites burocráticos que restringen su acceso”.

Varios diputados de las distintas bancadas también hicieron sus aportes al debate, para luego proceder a la votación, y finalmente sancionar la derogación de las modificaciones al amparo, ley que fue aprobada con 16 votos positivos y la abstención de la Alianza. El apoyo a la normativa deja a las claras que si la oposición hubiera decidido no mantener el quórum y abstenerse, la ley finalmente no podía salir.

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