Después de dos meses, la lluvia llegó para reactivar el año agrícola

Después de dos meses, la lluvia llegó para reactivar el año agrícola
El servicio meteorológico nacional acertó con su pronóstico y finalmente, después de dos meses, la lluvia se hizo presente en buena parte del interior chaqueño, con milimetrajes dispares según la zona pero que igualmente satisfacen
“ya que aportan humedad al ambiente y permiten creer en la posibilidad de que las precipitaciones se regularicen en estos últimos meses del año”, coinciden en señalar desde el sector de la producción primaria.

El fenómeno de las precipitaciones localizadas se viene repitiendo en los últimos años en toda la provincia, lo que se traduce en varios milímetros de diferencia en pocos kilómetros de distancia entre un campo y otro. Tranquera mediante los registros nuevamente fueron dispares.

Mientras en campos de los alrededores de Sáenz Peña los productores observaban que los pluviómetros no marcaban más de diez milímetros, al oeste de Charata más precisamente en la zona de Pampa Avila el registro alcanzó los 65 milímetros acompañado con granizo y el este en Las Toldería el dato fue de veinte milímetros. Siguiendo la línea de las localidades ubicadas a la vera de la ruta 89, en la colonia Loro Blanco en jurisdicción de Corzuela los agricultores agradecían los treinta milímetros contabilizados hasta el mediodía de ayer.

Sin perder las esperanzas, los productores del centro de la provincia esperaban que los buenos registros en algunas zonas rurales del sur oeste con el correr de las horas se replicaran en sus campos. En una visión amplia del territorio provincial se observaba que el fenómeno climático, con los tan esperados aguaceros, se volcaron hacia el sur oeste con los mayores milimetrajes que fueron reduciéndose hacia centro y el noreste chaqueño, inclusive concluida la mañana de la pasada jornada algunos departamentos como el Güemes, Maipú y Almirante Brown no tenían dato alguno de precipitaciones pluviales.

Optimismo para el fin de semana

El optimismo de los agricultores chaqueños tiene puesta las miradas en el día de hoy. Las buenas expectativas encuentran fundamente en las imágenes satelitales que muestran el movimiento que tiene la masa de humedad, lo cual indica que en la presente jornada existen altas probabilidades de que se produzcan lluvias con milimetrajes importantes en la mayor parte de la zona de siembra de la provincia.

La inestabilidad climática, bien recibida por los productores, tendría continuidad mañana después de lo cual se sucederían jornadas sin lluvia hasta promediar la semana, tiempo en el que se estima retornaría el pronóstico de aguaceros para el interior.

Los días después de la lluvia son los que esperan ahora los productores para dar continuidad a la campaña del año agrícola que está en curso.

Para todos los cultivos

En una provincia acostumbrada a las condiciones climáticas extremas, la lluvia después de dos meses de ausencia “sirve para todo el sector agropecuario”. En la agricultura los sembrados de girasol, de cártamo y trigo son los reciben las precipitaciones en un momento en el que los chacareros comenzaban a preocuparse por el futuro de los cultivos.

“El retorno de la humedad a la zona encuentra al girasol en una etapa en la que aún tiene posibilidades de reaccionar, mientras que en el trigo el efecto de las lluvias dependerá de la fase en la que se encuentre el cultivo. En el caso de la gramínea, en algunos lotes es evidente el daño por el estrés hídrico mientras que los trigos que fueron sembrados en fecha tardía ahora van a despegar y entrarán en el período de floración lo cual también es riesgoso ya que es el momento en el que el cereal demanda más agua”, comenta desde la dirección de agencias de extensión del Ministerio de la Producción, el ingeniero Pablo Baluk.

En ganadería, aunque los registros que se sucedieron hasta el momento no aportan para aumentar el caudal de agua en las represas, los chaparrones permitirán el rebrote de las pasturas naturales e implantadas que habían sido dañadas por el último período de heladas en el pasado agosto.

El algodón

Al cumplirse el pronóstico climático que anunciaba las precipitaciones pluviales de este fin de semana, la incógnita en la producción primaria es qué sucederá con el algodón a quince días de que se habilite el cronograma de siembra entregado por el Senasa. “Sabemos que hay productores que podrían estar sembrando siguiendo a las lluvias y no a la fecha reglamentada, pero igualmente es un enigma cuántas hectáreas se implantarán con el textil”, dice Pablo Marconich.

En referencia al cultivo regional por excelencia del Chaco, el profesional de la Cooperativa Sáenz Peña advierte que “en el algodón más que el clima o el picudo el factor que determinará la decisión de sembrar o no es el precio, el valor del producto en el mercado y la posibilidad de implementación de alguna medida que le permita asegurarse al productor rentabilidad al momento de la cosecha”.

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