Como en un adelanto de la primavera, que llegará en poco más de un mes, el domingo se presentó soleado y con más de 20º. Aire y sol para los que buscaban olvidar la lluvia caída.
Desde las primeras horas de la mañana, las condiciones climáticas indicaban mejoras superiores a las esperadas luego de una semana lluviosa que obligó a guardarse en casa u optar por programas de interior.
Con el termómetro marcando la temperatura mínima de ayer, con 7º5 a las 8.15 y el viento del noroeste, los más madrugadores pudieron hacer uso del paseo costanero que con el correr de las horas -y el aumento de las marcas térmicas- se fue poblando hasta generar pequeños "embotellamientos humanos" en sectores como Varese, el Paseo Dávila o la zona cercana a Constitución.
Además de caminantes, los corredores cumplieron ávidos con sus rutinas sin necesidad de protegerse de la humedad, mientras que los ciclistas también pedían hacer uso de su espacio. Los más relajados optaron por desayunar, buscando especialmente las mesas al aire libre con vista al mar, mientras que los más chicos "gastaron" los skates. Y, como las condiciones eran más que óptimas con excelentes olas en las distintas playas marplatenses, los menos friolentos se entregaron a la práctica del surf.
Con el correr de las horas, la escenografía más concurrida de la ciudad fue la costanera, de norte a sur, mostrando una postal colmada de gente, casi "como la Peatonal a la noche en pleno verano", bromeó José Luis que tomaba mate ayer a la tarde a la altura de Playa Chica acompañado por su mujer Marita.
"Está divino -señaló ella- y después de estar tanto tiempo encerrados optamos por venir temprano para acá, uno de los lugares más lindos de la ciudad. Lástima que cuando levanten las torres de (César) Pelli a esta hora (eran las 16) no va a quedar sol".
Con uno de sus hijos sobre el skate y el más chico en la bicicleta con ruedita, Horacio intentaba hacer magia para "no perderlos y para que no atropellen a nadie, porque hay mucha pero mucha gente".
Paseos
La idea era pasear, ya sea caminando, en bicicleta o skate, aunque las estrellas de ayer fueron las motos y los autos convertibles. Ese constante tránsito vehicular generó embotellamientos en distintos sectores del paseo costero, pero especialmente en el paseo Jesús de Galíndez y el Dávila, que cuentan con menos carriles que Boulevard Marítimo.
Luisa y Herminio llegaron desde Rosario el sábado pasado y ayer se pasaron el día en Varese. "Es increíble el día hermoso que nos regaló Mar del Plata. Aunque estaba pronosticado mal clima nos vinimos igual, porque esta ciudad es divina. Bueno, la nuestra también", se rió la mujer mientras que su marido admiraba el desempeño de los surfers montando olas en Cabo Corrientes.
Como en un adelanto de la primavera, que llegará en poco más de un mes, ayer la temperatura máxima superó incluso la pronosticada por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), ya que a las 16.05 alcanzó los 20º4. Y para hoy se espera una continuidad de "nubosidad variable, viento del noroeste y una máxima estimada en 16º".
Verde
La gran diversidad paisajística de Mar del Plata no se agota en el mar ni en la playa, ya que otro de los sectores turísticos visitado fue la Sierra de los Padres. Con ciertos sectores de tierra todavía húmedos, el verde de los alrededores de la sierra parecía ayer más brillante aún.
A la hora del almuerzo, en muchos de los establecimientos gastronómicos debieron pedir paciencia a los comensales ante el aluvión, mientras que en el Paseo de la Cumbre el cacique wichi José Mariano Pérez se convirtió en la estrella de la jornada al mostrar sus artesanías y cómo se realizan cada una de ellas.
El oriundo de Palmarcito (Formosa) llegó a la ciudad de la mano de la también formoseña Diana Torres para mostrar sus dotes de maestro artesano ya que "enseña a toda la comunidad el arte, que va pasando de generación en generación", explicó la mujer.
Los materiales con los que realiza prendas de abrigo o artesanías para el hogar sin fibra de yaguar y cardo, todas plantas naturales recolectadas de la selva. Mientras que los tallados en madera los realiza sobre piezas de palosanto.
También trabaja con arcilla horneada.
La fibra del yaguar, para confeccionar desde prendas de vestir hasta mantas, se somete a un proceso de teñidos con vegetales y los distintos tejidos se realizan con telar o crochet. El cacique permanecerá toda la semana en el lugar con sus artesanías, desde las 14 hasta las 20.
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