En caliente, y a través de Facebook, ambos dirigentes radicales se invitaron a pelear. El ex funcionario ivoskista llamó “asesino” al diputado y lo vinculó con la patota de Barrionuevo que golpeó a militantes en la Convención radical del viernes pasado. Luego, reconoció que sacó conclusiones apresuradas y pidió disculpas. Ahora todos apuntan a Leopoldo Moreau.
Las primeras versiones apuntaban a que un grupo vinculado a Gustavo Posse se enfrentó a golpes con militantes de la juventud radical, y que la maniobra había sido generada por el intendente de San Isidro para suspender la Convención y evitar recibir críticas por su intención de cerrar filas con el PRO.
Esa versión incluía al diputado provincial possista, Walter Carusso, a quien se la atribuía llevar una patato vinculada al líder del sindicato gastronómico de Luis Barrionuevo. Ambos dirigentes son oriundos de San Martín.
Los ánimos radicales estaban al rojo vivo. “Vergüenza!!!!! Barras de Chacarita llevadas a la Convención de la UCR golpean a jóvenes Radicales que se oponen a un pacto con la derecha. El cerebro de todo ese oprobio vive en San Martín y es socio de Barrionuevo. Menos mal que no le paso nada a mi hijo porque te voy a buscar y no te dejo un hueso sano. Vos no sos Radical SOS un asesino”, escribió el viernes por la noche en su cuenta de Facebook el ex funcionario de Ricardo Ivoskus, Andrés Petrillo, quien no midió sus palabras
La respuesta de Carusso no tardó en llegar. Además de pedirle que no mienta, le contestó: “Mi estudio es en Belgrano 3840 3º piso, o donde vos me digas nos vemos”. Esa noche, los cruces continuaron: “Te fuiste al carajo. Quien llevó a esos culatas???? No te da vergüenza? Todos dicen que los llevaste vos. Da gracias que mi hijo de 17 años este bien. Mi estudio esta en el mismo edificio que el tuyo”, le retrucó Petrillo.
REFLEXIÓN
Por suerte la sangre no llegó al rio y el fin de semana largo dio tiempo para que cada dirigente pudiera reconstruir lo acontecido el viernes en la Convención, inclusive la propia Lilia Puig de Stubrin.
Vía Facebook, Andrés Petrillo debió retractarse. Reconoció haber “escrito en caliente y sin chequear la información” y se disculpó con el diputado provincial. “Ante varios mensajes de gente que lo acompaña y que respeto diciéndome que no era cierto lo que había escrito y ya con más tiempo … decidí en primer lugar borrar el comentario y pedir las disculpas del caso. Walter, espero (que) aceptes mis disculpas y especialmente a tu familia, amigos y la militancia que te acompaña. Espero sigamos debatiendo pero siempre en el campo de las ideas y con leales argumentos”.
Debajo de ese comentario, Carusso aceptó las disculpas, le agradeció al arquitecto su retractación y recordó que se conocen hace más de 20 años cuando militaban en la Juventud Radical. “Hay dirigentes que quieren difamar, porque no saben perder. No me molesta, (la difamación) es el único argumento que tienen. No entienden que después de haber llevado al partido a derrotas, una tras otra, y haber sacado el 2% en las elecciones, no quieren dar un paso al costado”, sostuvo el legislador, en clara referencia al ex senador Leopoldo Moreau, líder del MODESO, uno de los espacios internos del radicalismo bonaerense.
En esa misma línea se había referido el fin de semana la flamante presidenta de la Convención Nacional de la UCR, Lilia Puig de Stubrin, también a través de las redes sociales. “No voy a hacer nombres pero, los radicales se van a dar cuenta solos. Hubo un dirigente con largas y sólidas vinculaciones con los medios...y con el actual gobierno (que antes fue muy amigo de Duhalde) que hizo una maniobra para impedir el funcionamiento de la Convención”, expresó la ex diputada para vincular a Moreau con los incidentes del viernes pasado y, en referencia a la gente movilizada por Carusso, aclaró: “Habían estado desde las 10 de la mañana y no había pasado nada más que ruido”.
Además, Puig de Stubrin relacionó a Moreau con medios de comunicación afines al gobierno nacional: “Mientras los medios televisivos filmaban el enfrentamiento, un joven de apellido ilustre (NdeR: en referencia a Leandro Illia, nieto del ex presidente) fue mandado al lugar donde sesionaba la Convención para que esta se detuviera. Quiso acercarse al micrófono, no lo dejé y se abortó la maniobra. Mientras tanto, las autoridades del partido recibían llamados de radios afines al gobierno preguntando porqué se había detenido la Convención. Télam hacía su comunicado y aparecían en los canales del gobierno imágenes de la Convención realizada en San Isidro”.
Para finalizar, la ex diputada convocó a “la unidad de los radicales” y pidió por un partido que “impida que estos personajes corruptos continúen actuando impunemente para sus intereses personales y familiares, y en contra de los argentinos”.
Leopoldo Moreau, en su cuenta de Twitter, se desligó de esas acusaciones y publicó que “fueron identificados dos de los barras bravas q mandaron para pegar a los jóvenes radicales. Esta en manos de la justicia. No hay impunidad”. Unas horas antes, había retwitteado un comentario de su correligionario Eduardo Santín: “Si las autoridades de la Convención Nacional y del partido no repudian el accionar de la barras bravas de Posse en la convención, muestra que son cómplices”.





Comentá la nota