Después de la asamblea, Spada irá nuevamente como candidato a rector

Se lanzará tras la reforma del estatuto, que comienza a discutirse el 1º de septiembre. De tener éxito, sería su tercer mandato al frente de la Universidad. Dijo que es necesaria una mayor integración política
Os­car Spa­da no ne­gó sus in­ten­cio­nes de ir por la re-ree­lec­ción al fren­te del Rec­to­ra­do y di­jo que a par­tir del año que vie­ne en la Uni­ver­si­dad se de­be inau­gu­rar un pro­ce­so po­lí­ti­co que in­te­gre a una ma­yor can­ti­dad de sec­to­res.

Aca­ba de con­se­guir 4,75 mi­llo­nes de pe­sos pa­ra la se­gun­da eta­pa de la nue­va plan­ta pi­lo­to, cu­ya pri­me­ra par­te inau­gu­ra­rá an­tes de fin de año, pa­ra cuan­do es­pe­ra ha­ber ter­mi­na­do de re­for­mar el es­ta­tu­to, con una re­duc­ción de la cuo­ta de po­der de los do­cen­tes, y fi­na­li­za­do una am­plia ba­te­ría de obras pú­bli­cas. Ad­mi­te que pos­ter­ga­rá su lan­za­mien­to has­ta des­pués de la re­for­ma es­ta­tuta­ria, pa­ra no mez­clar la asam­blea con el pro­ce­so elec­to­ral, aun­que cree que los re­sul­ta­dos de ese gran de­ba­te que se ini­cia en se­ptiem­bre no de­ter­mi­na­rán su suer­te po­lí­ti­ca.

En­tre los mé­ri­tos de su ges­tión cuen­ta la re­cu­pe­ra­ción de la paz so­cial, postra­ge­dia de In­ge­nie­ría, tras ha­ber arri­ba­do a un acuer­do pa­ra la in­dem­ni­za­ción de las víc­ti­mas; la me­jo­ra en las be­cas es­tu­dian­ti­les y las obras pú­bli­cas, con par­ti­cu­lar acen­to en las me­di­das de se­gu­ri­dad e hi­gie­ne. Di­ce que en el de­be le que­dó no lo­grar te­ner una re­la­ción más au­na­da con el gre­mio do­cen­te y no ha­ber efec­ti­vi­za­do a los con­tra­ta­dos e in­te­ri­nos con car­gos do­cen­tes.

-¿Se va a vol­ver a pos­tu­lar pa­ra un nue­vo pe­río­do al fren­te del Rec­to­ra­do?

-To­da­vía no es­tá de­fi­ni­do. Sí cree­mos que el año 2011 de­be ser pa­ra un pro­yec­to po­lí­ti­co en el que se lo­gre un pro­ce­so en el hay que dar una ma­yor in­te­gra­ción a dis­tin­tas per­so­nas y dis­tin­tos sec­to­res que tra­ba­jan en la Uni­ver­si­dad.

-¿Us­ted quie­re se­guir sien­do rec­tor?

-Creo que no es un mo­men­to pa­ra dis­cu­tir­lo, por­que se po­dría mez­clar con la asam­blea que aho­ra va a re­for­mar el es­ta­tu­to. Pe­ro con es­to no quie­ro de­cir que la re­for­ma del es­ta­tu­to va­ya a ser el de­to­na­dor que de­ter­mi­ne quién va a ser el rec­tor, a pe­sar de que es co­mún que en la asam­blea ha­ya quien se mi­da el tra­je. La mo­di­fi­ca­ción del es­ta­tu­to no es­tá pen­sa­da pa­ra es­te con­tex­to elec­to­ral, por­que no es al­go que sur­ja aho­ra, es­to vie­ne de an­tes, he­mos ve­ni­do pre­sen­ta­ndo pro­pues­tas en dis­tin­tas eta­pas. Re­for­mar un es­ta­tu­to, co­mo una car­ta or­gá­ni­ca mu­ni­ci­pal o la Cons­ti­tu­ción son he­chos po­lí­ti­cos, pe­ro no de­ben es­tar mez­cla­dos con ac­tos elec­cio­na­rios. La­men­ta­ble­men­te, el año que vie­ne hay elec­cio­nes en la Uni­ver­si­dad, pe­ro la otra vez se to­mó una de­ci­sión muy sa­bia, se re­for­mó el es­ta­tu­to, pe­ro se vo­tó con el es­ta­tu­to vie­jo. Has­ta que no es­té pro­mul­ga­do, el es­ta­tu­to con el que se va a vo­tar es el que es­tá vi­gen­te aho­ra.

-¿La suer­te de Spa­da can­di­da­to es­tá ata­da al éxi­to o el fra­ca­so que pue­da te­ner su pro­pues­ta en la asam­blea?

-No. Por­que ga­nar las elec­cio­nes no pa­sa por un por­cen­ta­je.

-Pe­ro la asam­blea se­rá una vi­drie­ra don­de se van a po­der ver los can­di­da­tos

-Sí, se­gu­ro. Siem­pre fue así.

-Si no es rec­tor, ¿dón­de se lo va a ver a par­tir de la mi­tad del año que vie­ne?

-Los ma­yo­res an­te­ce­den­tes que uno tie­ne es­tán en el ám­bi­to de lo po­lí­ti­co, en la ges­tión, en la con­duc­ción. Y pro­ba­ble­men­te me en­cuen­tre en al­go de eso.

-¿Hay al­gu­na alian­za elec­to­ral en dan­za?

-Yo creo que hoy la Uni­ver­si­dad, más que alian­zas, da pa­ra con­for­mar es­pa­cios de dis­cu­sión po­lí­ti­ca, con la ma­yor par­ti­ci­pa­ción. No sir­ven los pro­ce­sos he­ge­mó­ni­cos. No­so­tros siem­pre he­mos da­do mues­tra de ello, a nues­tro gru­po siem­pre se han ido su­man­do dis­tin­tas per­so­nas.

-¿No es­tá en sus pla­nes vol­ver al cu­bí­cu­lo co­mo do­cen­te?

-Si no soy rec­tor, me ten­go que vol­ver al cu­bí­cu­lo, por­que soy do­cen­te, ten­go de­di­ca­ción se­mi-ex­clu­si­va. Pe­ro voy a tra­tar de es­tar en el es­pa­cio de dis­cu­sión po­lí­ti­ca.

-¿Tie­ne al­gún ofre­ci­mien­to de car­gos fue­ra de la Uni­ver­si­dad?

-No, nin­gu­no.

-Del 1 al 10, ¿qué po­si­bi­li­da­des hay de que se vuel­va a can­di­da­tear pa­ra rec­tor?

-Ser can­di­da­to a rec­tor de la Uni­ver­si­dad Na­cio­nal de Río Cuar­to si­gue sien­do un he­cho im­por­tan­te. Mi vo­ca­ción fue siem­pre se­guir tra­ba­jan­do en la Uni­ver­si­dad. Uno pue­de ser can­di­da­to.

-¿Por qué cree que hay que re­du­cir el po­der de los do­cen­tes?

-Hay que cam­biar­le el eje. No es una re­duc­ción de po­der, si no ha­bría que plan­tear que es una lu­cha pa­ra ver quién tie­ne más po­der. Lo que plan­tea­mos es una dis­cu­sión de­mo­crá­ti­ca, que obli­ga­ría a que la con­duc­ción de la Uni­ver­si­dad se trans­fo­rme en un pro­ce­so de de­ba­tes y acuer­dos per­ma­nen­tes. La rea­li­dad es que hoy las de­ci­sio­nes nun­ca sur­gen de un so­lo sec­tor. Hay que dar una par­ti­ci­pa­ción más dis­tri­bui­da. Y, de he­cho, las cua­tro pro­pues­tas pre­sen­ta­das plan­tean una dis­mi­nu­ción del por­cen­ta­je de par­ti­ci­pa­ción de los do­cen­tes.

-En es­ta pul­sea­da, ¿se jue­ga al­go más que un me­ro por­cen­ta­je de pon­de­ra­ción?

-No es que se quie­ra ha­cer un cam­bio de es­ta­tu­to por una vi­sión me­ra­men­te elec­to­ra­lis­ta. Cuan­do se ha­ce un aná­li­sis de los úl­ti­mos ac­tos elec­cio­na­rios, se ve que quien ga­na pon­de­ra­men­te, tam­bién ga­na co­mo si fue­ra un hom­bre igual a un vo­to. Es­to no es un pro­ble­ma elec­to­ral. Ade­más, hu­bo una con­sul­ta, que si bien no es vin­cu­lan­te, no se pue­de des­co­no­cer, la gran ma­yo­ría, in­clu­so pon­de­ra­da, quie­re ese cam­bio, ga­nó el sí en to­dos la­dos, me­nos en Eco­nó­mi­cas.

-¿Cuá­les son los ma­yo­res lo­gros de es­ta ges­tión, que en­tra en su rec­ta fi­nal?

-Es­ta ges­tión se ini­ció tra­tan­do de lle­var ade­lan­te un pro­ce­so de me­jo­ra­mien­to de la ca­li­dad de la edu­ca­ción, la obra pú­bli­ca, la ca­li­dad de vi­da de los tra­ba­ja­do­res. Pe­ro le to­có lle­var a la par un pro­ce­so ju­di­cial muy pe­sa­do, jun­to con la cons­truc­ción de la nue­va plan­ta pi­lo­to. Ha­bía que re­sol­ver el pro­ble­ma de los fa­mi­lia­res de las víc­ti­mas y el es­pa­cio fí­si­co. Y eso se lo­gró. Hay una me­jor con­vi­ven­cia. Las in­dem­ni­za­cio­nes se te­nían que re­sol­ver y fue de la me­jor ma­ne­ra. Hu­bo un es­fuer­zo gran­de de to­dos los sec­to­res. Es una sa­tis­fac­ción ha­ber lle­ga­do a buen puer­to.

-¿Ya se pa­gó?, ¿cuán­to fue?, ¿de dón­de sa­lie­ron los re­cur­sos?

-No se pa­gó, hay que ha­cer­lo den­tro de los 60 días de la fir­ma del acuer­do. Nos han pe­di­do no dar a co­no­cer los mon­tos. Pe­ro el 44% de la in­dem­ni­za­ción la pa­ga la Uni­ver­si­dad y el res­to De Smet y la ART. La pla­ta se sa­ca de la par­ti­da de sa­la­rios y lue­go se va a re­po­ner con apor­tes que van a lle­gar de la Na­ción.

-¿Hu­bo otros lo­gros?

-Hay 20 fren­tes de obras, mu­chos re­la­cio­na­dos con la hi­gie­ne y se­gu­ri­dad. Y se lo­gró un con­sen­so pa­ra de­fi­nir las prio­ri­da­des. La Uni­ver­si­dad ha con­se­gui­do mu­chos re­cur­sos por fue­ra del pre­su­pues­to. Otra co­sa im­por­tan­te es el me­jo­ra­mien­to que hi­ci­mos en las be­cas de los es­tu­dian­tes, se aca­ban de su­bir en un 50 por cien­to los mon­tos, hay 834 alum­nos que re­ci­ben be­cas de ayu­da eco­nó­mi­ca; 332 que se be­ne­fician con be­cas na­cio­na­les, co­mo las Tics, las del Bi­cen­te­na­rio y las del Pro­gra­ma Na­cio­nal de Be­cas Uni­ver­si­ta­rias; y 368 chi­cos vi­ven de ma­ne­ra gra­tui­ta en las re­si­den­cias uni­ver­si­ta­rias. En­tre 500 y 600 alum­nos co­men dia­ria­men­te por tres pe­sos, y es­ta­mos ha­cien­do más de 32 mil pres­ta­cio­nes mé­di­cas gra­tui­tas por año. Y se ha co­men­za­do a dis­cu­tir la im­ple­men­ta­ción de ban­das ho­ra­rias. Se han me­jo­ra­do las con­vo­ca­to­rias de Cien­cia y Téc­ni­ca y a tra­vés de Ex­ten­sión se coor­di­na el Pro­gra­ma de Más y Me­jor Em­pleo. Otra co­sa a des­ta­car es el fun­cio­na­mien­to del Con­se­jo Su­pe­rior, que ha te­ni­do la al­tu­ra pa­ra de­ci­sio­nes muy im­por­tan­tes, so­bre to­do en lo re­la­ti­vo a las ex­plo­sio­nes de la plan­ta pi­lo­to.

-¿Qué hay que ha­cer an­tes del fin de es­ta ges­tión?

-Hay que re­sol­ver la in­com­pa­ti­bi­li­dad ho­ra­ria y el re­gis­tro de las ho­ras de tra­ba­jo de los do­cen­tes. Y tie­ne que ini­ciar­se una eta­pa pa­ra la ofer­ta de ban­das ho­ra­rias pa­ra el dic­ta­do de cla­ses. Eso su­ma­do a la re­for­ma del es­ta­tu­to y la fi­na­li­za­ción de la plan­ta pi­lo­to y otras mu­chas obras. Y hay que pen­sar en la crea­ción de es­cue­las uni­ver­si­ta­rias, pa­ra la pues­ta en mar­cha de otras dis­ci­pli­nas y el reor­de­na­mien­to de al­gu­nas que ya es­tán.

-¿Las es­cue­las no van en des­me­dro del po­der de las fa­cul­ta­des?

-El he­cho im­por­tan­te no es en ma­nos de quién es­tá el po­der, si no la fun­ción que le ca­be a una uni­ver­si­dad, y hay que me­jo­rar eso. Si eso va en des­me­dro de al­gún po­der, irá. Por ejem­plo, se pue­de pen­sar en una es­cue­la de Cien­cia de la Sa­lud, es un ni­cho a tra­ba­jar; tam­bién Psi­co­lo­gía. Otra pue­de ser De­re­cho, es la úni­ca ca­rre­ra de Abo­ga­cía en el país que es­tá den­tro de Hu­ma­nas. Se­rían em­brio­nes de nue­vas fa­cul­ta­des.

-¿Qué au­to­crí­ti­ca se ha­ce al ver los años trans­cu­rri­dos en el Rec­to­ra­do?

-Una es­tá vin­cu­la­da con un te­ma que no es sim­ple, el de los con­tra­ta­dos. Si bien he­mos da­do un pa­so in­ter­me­dio, por­que tie­nen una ga­ran­tía en su es­ta­bi­li­dad, pe­ro fal­ta re­sol­ver. Y otra es que no he po­di­do, a pe­sar de que han ha­bi­do es­fuer­zos, lo­grar con el gre­mio do­cen­te un en­ten­di­mien­to en una po­lí­ti­ca pa­ra la Uni­ver­si­dad, res­pe­tan­do ca­da uno los prin­ci­pios que tie­ne.

He­mos tra­ba­ja­do en la po­líti­ca sa­la­rial del sis­te­ma, sin em­bra­go, no ha si­do en for­ma con­jun­ta.

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