Después del accidente que casi le cuesta la vida a Adam, siguen las fallas en el transporte escolar

Después del accidente que casi le cuesta la vida a Adam, siguen las fallas en el transporte escolar
A un día del siniestro, numerosos vehículos continúan sin cumplir con las exigencias dispuestas por la comuna. La Dirección de Tránsito realizaba ayer un relevamiento sobre habilitaciones e inspecciones de las unidades. Muchos padres no utilizan el servicio porque desconfían de la seguridad en el traslado de sus hijos.
Publicado el 17/08/2012 - El día después del accidente que casi costara la vida de un pequeño alumno de cuatro años, nada parece haber cambiado en el servicio de transporte escolar que se presta en nuestra ciudad.

Un relevamiento realizado por EL LIBERAL en algunos establecimientos, permitió comprobar que aún existen muchos vehículos que no se encuentran en condiciones de prestar este servicio, ya que carecen de los elementos de seguridad exigidos por las normas en vigencia.

Respecto del control de estas unidades, en la Dirección de Tránsito ayer se recogían los datos sobre la cantidad de habilitaciones y las últimas inspecciones realizadas, con el fin de iniciar un nuevo relevamiento en los próximos días.

Mientras tanto, algunos padres consultados a la salida de los colegios, aseguraron que no confían en la calidad del servicio que se brinda en nuestra ciudad, por lo que prefieren trasladar ellos mismos a sus hijos.

Violaciones

Tal como pudo verse en el interior del vehículo del que ayer Adam cayó pesadamente al asfalto al abrirse la puerta delantera, la mayoría de las combis observadas por este medio, no cuentan con cinturón de seguridad en todas las butacas, o bien los tienen con el sólo fin de mostrarlos en las inspecciones.

En las que cuentan con este elemento, no se controla que los chicos lo usen correctamente.

Otra de las falencias observadas fue que algunas de las combis están a cargo sólo del chofer, y no va acompañado de otra persona que se encargue del cuidado de los chicos y del traslado desde el vehículo hacia el interior de los establecimientos, tal como lo exigen las normas vigentes.

Otra situación peligrosa que se observa a diario, es que las combis estacionan en doble o triple fila, lo cual hace que los chicos deban cruzar en medio de los autos antes de subirse a la vereda e ingresar al establecimiento.

Este problema se agudiza por la falta de ordenamiento de la circulación y estacionamiento vehicular frente a los establecimientos educacionales, especialmente en los del centro de la ciudad, que son los más concurridos.

Quejas de padres

EL LIBERAL también pudo dialogar con algunos padres en la salida del colegio San Jorge, y pudo comprobar que existe demasiada desconfianza por el funcionamiento de estos transportes.

“Hay mucha irresponsabilidad. Esto que ha sucedido nos ha puesto muy mal y consideramos que las autoridades competentes deben poner más atención ya que se trata de un servicio destinado a chicos muy pequeños”, opinó Ricardo Urtubey, quien decidió transportar personalmente a su hijo hasta el colegio.

Otra de las madres indicó que dejó de utilizar este tipo de transporte escolar, porque las unidades no están en condiciones y “porque los chicos demoran mucho en llegar a la casa, ya que tienen que andar por todos lados hasta que dejan a todos los chicos en su casa”.

Comentá la nota