PorMarta Velarde. Ex Diputada Nacional Del JusticialismoLa cancelación ilegítima de la licencia a Fibertel es un ataque directo a cada uno de los ciudadanos que ejercen su derecho a elegir libremente un servicio, y muestra la falta de respeto a la libertad y a los valores recuperados con el restablecimiento de la democracia en 1983.
Los que se creen “salvadores de la patria” desprecian a los ciudadanos.
Consideran que deben ser dirigidos y “protegidos” por ellos de los que piensan distinto.
Les molesta que pudiera advertirse que detrás de un lenguaje supuestamente progresista sólo hay ineficacia para resolver los problemas de la sociedad y jugosos contratos para los amigos del poder.
Se busca ocultar la inseguridad, la corrupción, la insuficiencia energética, la inflación, la presión sobre algunos fiscales y jueces al servicio del poder, los sobreprecios en las obras públicas, la falta de políticas de inclusión. El deseo de perpetuación en el poder violando las libertades y los derechos individuales es una constante del matrimonio gobernante, que pretende borrar la tradición republicana de la Argentina para convertirla en un campamento petrolero.
Pero ya es tarde.
Este gobierno rompió el contrato de adhesión con la clase media que le permitió acceder al poder . Aquí no está en juego el interés de una empresa en particular, sino de los ciudadanos en general, y el millón de usuarios en particular. La libertad -se ha dicho- es un bien común, y hasta que no participen todos de ella, no serán libres los que se crean tales. Sólo con la libertad arraigada en sus costumbres el pueblo será verdaderamente libre. Por eso, de los argentinos todos debe ser esta lucha en defensa del derecho a la libre elección frente a un gobierno que no tolera la crítica y que hace tiempo eligió la venganza y la confrontación como modo de discernir la política.
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