El ministro del área, Pablo Yedlin, decidió despedir al referente del Movimiento Autoconvocado en el hospital Centro de Salud, lo que provocó el repudio masivo de los galenos combativos. Hoy deciden el endurecimiento radical en las medidas de fuerza lo que significaría la parálisis total del sistema sanitario provincial.
La decisión por parte del titular de la cartera del área, Pablo Yedlin, al dictaminar el despido de uno de los principales referentes del movimiento, Carim Asus (quien prestaba servicios hasta ayer en el Centro de Salud), significó el punto de inflexión en la actitud conciliadora que habían esgrimido los galenos en la última semana.
De esta forma, pese a que se había resuelto el lunes en una asamblea no llevar a cabo una parálisis total del sistema sanitario con el objeto de allanar el camino hacia una pronta negociación con la administración comarcana, para la jornada de hoy se previó de manera urgente un cónclave en donde los galenos avanzarían con la radicalización total en la metodología de protesta implementada hasta el momento.
El quid de la cuestión se suscitó en el mediodía de ayer cuando, imprevistamente, el director del Centro de Salud, Ricardo Figueroa, le comunicó a Asus el cese inmediato en sus funciones, medida que obedecía a una expresa orden emanada directamente desde el SIPROSA, "fue ordenada por el Ministro", tal expresión, tajante y concisa, se convirtió en la única argumentación proferida por Figueroa al tratar de explicar la sorpresiva situación.
Contexto propicio para incitar el malestar de los colegas de Asus, quienes coparon el despacho del director del nosocomio para recibir mayores precisiones al respecto. Así, se constituyó una improvisada asamblea en donde confluyeron no sólo los médicos de esa institución sino referentes de otras dependencias sanitarias de la capital provincial.
Sin embargo, la bronca enfatizada por los profesionales de los delantales ajados no se detuvo allí, ya que realizaron una marcha hacia el domicilio particular de Figueroa en la que propiciaron una suerte de escrache, con un claro objetivo: Denostar la decisión adoptada.
Protesta extrema
En concordancia con los sentimientos de bronca e impotencia que se palpitaban en el ambiente, uno de los primeros lineamientos que se acordó fue el paro total durante la jornada de hoy en el Centro de Salud, nosocomio que permanecerá cerrado. Incluso el servicio de guardia cesará en la atención, como así también las cirugías programadas.
Al mismo tiempo, a partir de las 8.00 se concretarán reuniones en los demás hospitales de la geografía tucumana para analizar el estado de situación, y no se descarta en absoluto extender las medidas a la mayoría de los centros asistenciales.
Cabe señalar a su vez que, desde las 10.00, confluirán los profesionales sanitarios en el Centro de Salud, que se transformará en el epicentro que cobijará las voces críticas contra las políticas digitadas por la gestión de gobierno, y desde donde partirán en una marcha hacia la sede del SIPROSA, ubicada en las intersecciones de calles Rivadavia y Mendoza, de nuestra capital.
"Esta es una clara muestra de la vergonzante desprecarización laboral a la que nos tiene sometido este Gobierno, que utiliza la represión, el amedrentamiento, las cesantías como ruines represalias para frenar al movimiento y evitar que se luche dignamente por los derechos conculcados", resaltó irritada Estela Di Cola, referente del Hospital de Niños, para expresar su disgusto contra el despido de Asus.
A la vez de caracterizar lo concretado como una "cuestión meramente política", la pediatra aseveró que "no vamos a permitir un atropello semejante" y resaltó que el accionar dispuesto por las máximas autoridades del Ministerio de Salud, constituye una "forma flagrante de incumplimiento en uno de los puntos rubricados en el Acta Acuerdo de 2009". Es menester señalar que el ítem descripto por Di Cola es el número once de tal acuerdo, donde se consigna que: "El Gobierno se compromete a no tomar ningún tipo de sanción ni medida disciplinaria contra el personal que participó en las medidas de fuerza con motivo o razón de las mismas". Además, la delegada del nosocomio infantil dejó bien en claro que tal disposición fue "expresamente elaborada" por Monseñor Luis Villalba, mediador en ese entonces del conflicto.
Finalmente, la galena cargó contra Ricardo Figueroa y le exigió su "inmediata renuncia" puesto que "alguien que no puede defender a un hospital y a sus pares no justifica de ningún modo su permanencia en el cargo".
Otra de las voces sumamente candentes que se alzaron frente a este enmarañado panorama, fue la del doctor Jorge Ramaccioti, ícono de la lucha por mejoras laborales y salariales emanada desde el Hospital Padilla. "Estamos ante la presencia de un gravísimo error que se configura en una clara persecución y acoso laboral. Se dejó en claro nuevamente que es el Gobierno quien no tiene la más mínima intención de dialogar, ya que apela al constante enfrentamiento entre las partes".
Ante ello, responsabilizó, de lo que pudiera suceder, de ahora en más, con el transitar de la protesta, a Pablo Yedlin, Edmundo y Jorge Jiménez (ministros de Salud, Gobierno y Economía, respectivamente) y al propio gobernador José Alperovich -figuras en la firma del Acta Acuerdo del año pasado-. "Ni siquiera tienen cara para reunirse con nosotros y tratar de solucionar este problema que lleva más de 15 meses. Nunca nos quieren recibir. Pero sí les abren las puertas a los patoteros que ingresan armados a los hospitales como lo son aquellos que responden a los gremios, usados por el Gobierno como su fuerza de choque", arremetió.
Con respecto a la trayectoria laboral y profesional del médico Carim Asus, cabe indicar que su especialidad radica en cirugía torácica y es uno de los cuatro especialistas en la materia con los que cuenta la provincia, a lo que debe adicionarse su desempeño en intervenciones y transplantes de pulmón.
Además, brindó sus servicios por el término de ocho años en forma ad honorem, y en el último bienio desarrollaba funciones como reemplazante no permanente. Desde que se inició el conflicto de la sanidad su figura fue una de las principales que podían apreciarse en cada una de las marchas y protestas que se instauraron en contra de la política gubernamental.




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