La nena de 7 años fue inhumada tras ser velada en la escuela a la cual asistía. Su primo está alojado en el Centro de Contención Juvenil.
Marcados por un profundo dolor, parientes, docentes y otros seres queridos de la niña la despidieron en la escuela número 729. De allí la llevaron para darle sepultura en el cementerio de Laguna Brava. El drama que sacudió a la humilde familia de la menor también conmocionó a gran parte de la opinión pública, mucho más al revelarse que el autor del crimen fue el menor integrante del círculo más cercano a la víctima.
Si bien en principio los indicios no eran demasiado firmes, los estudios forenses en el cuerpo de la pequeña determinaron la existencia de un ataque sexual. Mientras su muerte se debió a las múltiples heridas punzantes y cortantes en la espalda, el cuello, antebrazo y tórax. Fueron al menos 12 lesiones.
La juez de menores número 2, Irma Graciela Domínguez, dijo ayer que el jovencito acusado de cometer el crimen quedará alojado en el Centro de Contención Juvenil porque es el único instituto que tiene la provincia para este tipo de casos.
“Lo que hay que realizar en estas situaciones es ver la situación psicofísica del menor, en qué situación psicológica se encuentra; si tiene alteraciones, si es drogadependiente; conocer el entorno familiar. Todo eso hay que estudiar y por supuesto que no se lo larga a la calle” indicó Domínguez en declaraciones a Radio Dos.
“De acuerdo a nuestra Ley el chico es inimputable, pero eso no significa que también de acuerdo a nuestra Ley nosotros podemos tomar una serie de medidas con respecto al menor; tratar de reencausarlo”, explicó la juez.
“En este momento decimos cometió tal hecho... pero la historia viene desde atrás, y esto nos lleva a pensar cómo este chico fue formado, qué valores le dieron, todo lo que le dan al ciudadano en su formación. Debe haber algo muy grave atrás para que nosotros recibamos este tipo de situaciones”, opinó.
La niña fue asesinada entre las 16 y las 18 del miércoles a unos 350 metros de su vivienda ubicada a la altura del kilómetro 1038 de la Ruta Nacional 12, en inmediaciones al club de rugby Taragüí y a un predio de la Gendarmería Nacional Argentina. A esa zona semi rural la conocen como “El ex Lazareto”.
En menos de 24 horas la Policía esclareció el caso y logró la confesión del primo de la víctima, quien estaba demorado desde el momento del hallazgo del cadáver.
Comentá la nota