La cifra surge de la comparación del último trimestre del año pasado con igual período de 2010.
Según la última medición del INDEC, el índice de desocupación es el más alto de la Patagonia e incluso supera la media nacional que fue para el período de 6,7%. A su vez, el número replicó los indicadores de las localidades de más de 500 mil habitantes del país.
Coyuntura
Las subas y bajas del desempleo en esta ciudad obedecen más a razones de coyuntura que de estructura. Buena parte del empleo está compuesto por actividades que tienen picos en algunas épocas del año como la construcción. También existe una merma en los servicios hacia fin de año que impacta también en los trabajadores de autónomos.
Según la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, el 17% de los neuquinos se desempeña en el sector administrativo estatal. Este sector, lejos de caer, fue aumentando la cantidad de asalariados en los últimos años. Le sigue en importancia el sector comercial (15%), que también es fluctuante en la toma de personal, ya que suelen hacerse contratos por un lapso de tiempo corto.
Las siguientes dos posiciones son para dos sectores de mano de obra intensivos que también tienen picos de demanda: el servicio doméstico (9,63%) y la construcción (8,52%).
Mientras el desempleo sube en la provincia, también lo hace, consecuentemente, el trabajo no registrado. Hasta septiembre de 2011, uno de cada cuatro empleados no hacía ningún tipo de aportes jubilatorios. Durante 2010, sin embargo, esa relación era de uno cada cinco.
Aun así, los números siguen por debajo de la media nacional, donde más de un tercio de los trabajadores están en negro.
Si la mirada, en cambio, se realiza a largo plazo, se observa que desde 2003 el empleo no registrado cayó en la provincia entre 8 y 10 puntos porcentuales, sobre todo por el gran crecimiento económico que vivió el país y que impactó en la creación de más y mejores puestos de empleo.
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